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La industria vasca afronta distintos retos para cumplir el objetivo global de la descarbonización. Algunos de ellos son los de transformarse sin perder competitividad y, también, el de pasar de medidas puntuales a un cambio real y efectivo que se consolide en el futuro. Para contribuir a esos propósitos Ihobe y EVE cuentan con diversas ayudas y programas para las empresas.
María García Flecha, directora de Estrategia e Innovación de Ihobe, destacó que desde esta sociedad se han destinado 6 millones de euros para estimular la economía circular con el foco puesto en sectores que, por su actividad, tienen especial dificultad para avanzar en esa faceta, al mismo tiempo que existe otra línea de ayudas, con cinco millones anuales, que se dedican a inversiones más habituales, como las dedicadas a residuos o contaminantes.
Por otra parte, la experta de Ihobe remarcó los beneficios que representa el instrumento fiscal comprendido en el Listado Vasco de Tecnologías Limpias, que tiene el objetivo de que las inversiones desarrolladas en esta materia acumulen una desgravación fiscal de hasta el 35% en el Impuesto de Sociedades, y que tienen como destinatario principal a las pymes. “Queremos que sea un procedimiento ágil y rápido. En el listado se incluyen 64 tecnologías de seis ámbitos diferentes, con la vocación de que esas tecnologías tengan una duración de tres años y estén ajustadas a las necesidades de mercado”, explica García Flecha.
Además, la directora de Estrategia e Innovación de Ihobe, dio detalles de BasquESG, uno de los proyectos transformadores incluidos en el Plan de Industria de Euskadi 2030, y que espera alcanzar a medio millar de pymes en 2026. Los criterios ESG (Environmental, Social and Governance) conforman un sistema cuyo objetivo es medir el desempeño ambiental, social y de buen gobierno de las empresas. La Comisión Europea quiere que estos criterios marquen la línea de actuación en la gestión medioambiental diaria de las empresas, y eso supone elaborar “un reporte de sostenibilidad”, explicó la experta, que señaló que la labor de Ihobe es “formar y acompañar” a las pymes para que sepan realizar ese reporte dado el “tsunami regulatorio” que se está implantando en toda Europa para cumplir con los objetivos de descarbonización.
Por su parte, Luis de Velasco, responsable del área de Ayudas y CAEs del EVE, destacó el impulso que supusieron los fondos europeos Next Gen en campos como la eficiencia energética y las renovables, con crecimientos de la potencia instalada en infraestructuras fotovoltaicas, baterías y dispositivos térmicos. Para este año, el EVE tiene disponible un programa de ayudas a la generación eléctrica para autoconsumo y la electrificación de los consumos térmicos mediante renovables, además de otro soporte de apoyo a la eficiencia energética en la industria. El experto del EVE animó a las empresas vascas, especialmente las pymes, a seguir avanzando en el campo de la sostenibilidad medioambiental, que pasa de forma ineludible por la descarbonización.