El edificio Ibarraundi de Eskoriatza, hasta ahora vinculado a la actividad museística, inicia un nuevo capítulo de su historia. El Ayuntamiento trabaja en su reconversión para que sus cuatro paredes se llenen de ritmo, notas y melodías que acojan el nuevo hogar de Beheko Errota Musika Eskola.
El proyecto avanza con la publicación en el Boletín Oficial de Gipuzkoa del expediente de desafectación del inmueble que aprobó el Pleno el pasado 26 de febrero. Este trámite permitirá modificar la calificación jurídica de Ibarraundi, pasando de bien de dominio público -destinado al servicio de museo- a patrimonial, condición necesaria para la cesión parcial de su uso a la musika eskola. El documento se encuentra en fase de información pública para que las personas interesadas pueden examinar su contenido y presentar alegaciones si lo consideran oportuno.
Sin uso regular desde junio de 2024
Junto a la colección dedicada a la historia y la etnografía local, el museo-escuela eskoriatzarra ofrecía visitas y programas educativos para acercar la historia del valle de Leintz y de Eskoriatza a escolares y al público en general. Sin embargo, la progresiva desaparición de la figura de un docente asignada por el Gobierno Vasco provocó el cese de su actividad continuada. Desde junio de 2024, el centro carece de uso regular y, por ello, tras barajar diversas opciones, el Gobierno municipal vio en Ibarraundi una oportunidad para alojar la escuela de música, tal y como explica el alcalde, Edorta Zubizarreta.
Problemática del local de la musika eskola
Frente a este escenario, la reubicación de la Musika Eskola Beheko Errota se presenta como una solución estratégica. La escuela, actualmente está situada en un local municipal con deficiencias relevantes: su ubicación junto al río genera elevados niveles de humedad en las instalaciones, a lo que se suman problemas de salubridad derivados de la presencia recurrente de roedores. Asimismo, el hecho de que el nivel del suelo del edificio esté por debajo de la cota de la calle ha provocado episodios de entrada de agua durante periodos de lluvias intensas.
A estas circunstancias se añade una ventilación claramente insuficiente —aun contando con sistemas de ventilación artificial—, lo que agrava las condiciones ambientales del espacio. Todo ello tiene un impacto directo en la actividad educativa, dificultando la correcta conservación de los instrumentos musicales, especialmente los de cuerda y viento, particularmente sensibles a la humedad. Así que mudarse a un equipamiento óptimo y adaptado a sus necesidades se antoja más que necesario.
Proyecto de ejecución
El Consistorio trabaja en el proyecto básico, cuya entrega está prevista para este mes de abril, que propone una organización funcional del inmueble: en la planta baja se habilitarán aulas, incluida la de danza, y la recepción, además de mantener la sala de exposiciones situada según se accede a mano izquierda para actividades impulsadas en el municipio. En la primera planta se contemplan nueve aulas, un espacio de ensayo, baños y dependencias administrativas, y la bajo cubierta se reserva para despachos del profesorado, la fonoteca y el almacén.
La inversión estimada inicialmente ronda los 600.000 euros, una cifra que se concretará con la redacción del proyecto de ejecución. La elaboración de este último está recogida en los presupuestos del presente ejercicio; unas cuentas que se han visto condicionadas por las restricciones derivadas de las normas fiscales -techo de gasto, estabilidad presupuestaria y deuda viva-, cuyo cumplimiento ha exigido al Ayuntamiento la puesta en marcha de un plan económico-financiero.
Estas limitaciones han reducido la capacidad inversora de las arcas locales, que se espera sea más holgada en los próximos años. De hecho, según señala el primer edil, una vez definida la actuación definitiva, se trabaja con la idea de sacar a licitación en 2027 las obras para acondicionar la musika eskola.