La Policía Local de Buñol (Valencia) y el Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil han hallado a un total de 110 perros desnutridos y con diversos signos de maltrato en una parcela del termino municipal. Ante esta situación, el propietario queda investigado por un presunto delito de maltrato animal.
La intervención se inició con la alerta de un vecino de Buñol, tras lo que los agentes comenzaron a investigar para recabar y pruebas que confirmaran un posible delito. Una vez consolidadas las evidencias se requirió apoyo del Seprona de la Guardia Civil de Requena (Valencia), informa el cuerpo municipal en redes sociales.
Hallazgo en condiciones extremas
En el lugar, los efectivos constataron "un escenario desolador y de máxima urgencia": un total de 110 perros subsistían a pleno sol, altas temperaturas y desprovistos de agua. Estaban atados con cadenas cortas, hacinados sin apenas espacio y presentaban grave desnutrición y diversos signos de maltrato.
Ante la extrema gravedad, todos los canes fueron incautados y trasladados a Ribamontes, Centro de Acogida de Animales concertado por el Ayuntamiento de Buñol, donde cuentan con veterinario. Por todo ello, el propietario de esta parcela fue investigado y queda en la situación de investigado por maltrato animal. Tanto las actuaciones policiales como los animales han quedado ya a disposición judicial.
Desde la jefatura de la Policía Local de Buñol ensalzan la labor policial, la profesionalidad y la sensibilidad de los dos agentes que lideraron toda la investigación desde el primer momento y "supieron reaccionar con rapidez ante la situación de extrema urgencia". Además, agradecen el civismo del vecino que dio el aviso y "la gran profesionalidad, dedicación y buen hacer" del equipo del Seprona.