El caso de Sara, la joven de 17 años que se quitó la vida en Cintruénigo tras sufrir años de acoso escolar, ha vuelto a poner de manifiesto la insuficiencia de las medidas actuales contra la violencia en las aulas. Paco Carcavilla, cuyo hijo Mario también se suicidó en 2020 por causas similares, ha lamentado en Las mañanas de Onda Vasca que estas situaciones se repitan de forma constante en diferentes puntos de la geografía española. Para Carcavilla, el problema es estructural y afecta a múltiples niveles de la sociedad: "Falla todo el sistema". Según explica, la responsabilidad es compartida entre la educación en los hogares, el funcionamiento de los centros escolares y la gestión de los distintos gobiernos, lo que deja a las víctimas en una situación de vulnerabilidad extrema.
Ante esta realidad, la asociación 'Camino a la vida', que él mismo impulsa, aboga por la implementación de un Plan Nacional de prevención del suicidio que unifique los recursos disponibles en todo el país. Carcavilla critica que actualmente la atención dependa de la comunidad autónoma de residencia, calificándolo como "una lotería geográfica" en la que los apoyos varían según el territorio. Asimismo, destaca la necesidad de un cambio de enfoque en la protección de los menores. Señala que, a menudo, se tiende a la sobreprotección en lugar de dotar a los jóvenes de herramientas para afrontar el día a día, dejando a muchos "desprotegidos" frente a la hostilidad de sus iguales.
Uno de los puntos más críticos para Carcavilla reside en la ineficacia de los protocolos actuales, que suelen activarse cuando el daño ya es irreparable. Por ello, propone la incorporación de psicólogos clínicos especialistas en los centros educativos para "intentar encontrar ese foco antes de que llegue la debacle". En este sentido, celebra que se empiecen a plantear medidas más severas, como la expulsión del acosador, para evitar que sea la víctima quien deba abandonar el centro. Carcavilla compara el acoso con una ola que golpea un pilar: "Lo va desgastando poco a poco hasta que una ola le da el golpe de gracia y ese pilar cae", una metáfora del desgaste psicológico continuo que sufren quienes padecen este drama social.