Si había alguna duda sobre el impacto que podía tener Gonçalo Guedes en este proyecto de la Real Sociedad, el luso se está encargando de disiparlas a base de goles y una jerarquía incuestionable. Ayer volvió a ver puerta, esta vez ante el Atlético de Madrid, y sigue añadiendo números a sus estadísticas. Guedes es referencia y además es brillantez, pero lo que pocos esperaban tras su llegada en verano es que además iba a ser estable. Y ayer tras volver a meter, el atacante no solo certificó su gran momento de forma, sino que confirmó que está recuperando su mejor versión, esa que no se veía con tal regularidad desde hace cuatro años.
Números que hablan por sí solos
De hecho sus números son de salvavidas en una Real que necesita de sustentos. Con su tanto de anoche, el portugués ya suma 6 participaciones directas de gol en lo que va de curso, desglosadas en 4 dianas en LaLiga, una asistencia en la competición doméstica y otra en Copa. Estos registros tienen un peso en su carrera, y es que ya son sus mejores números desde la temporada 21/22, cuando brilló con luz propia en las filas del Valencia. Y estamos en enero.
La progresión es tan meteórica que Guedes está a solo un paso de convertir la presente campaña en una de las mejores temporadas de toda su trayectoria profesional en cuanto a producción ofensiva. Un dato que refleja que el jugador se siente cómodo, físico y con la confianza necesaria para liderar el ataque txuri-urdin.
De revulsivo a titular indiscutible
Más allá de la estadística fría, la sensación visual es la de un jugador que ha cambiado la cara del equipo. Guedes empezó siendo una opción de rotación en ambas bandas a convertirse en una pieza fundamental en el esquema de la Real Sociedad. Su capacidad para romper líneas, su disparo de media distancia y, sobre todo, su lectura del juego en el último tercio le han hecho ganar la titularidad indiscutible. Vino para eso, pero su rendimiento en las últimas temporadas no invitaban al optimismo,
En un año donde a la Real le cuesta encontrar regularidad de cara a puerta, la irrupción del luso es la mejor noticia para la afición. Y ahora con Matarazzo puede ser clave para construir una alternativa más de juego directo, liberando espacios para compañeros como Kubo o Brais Méndez. Cuando llegó el debate era por quién juega. Hoy es con quién debe jugar Guedes.