Gipuzkoa

Gemma Erro, 77 años de juventud acumulada, que siempre le sonríe al día

La irundarra participa en programas de voluntariado como en el Hilo de Plata de Nagusilan y se calza las zapatillas para liderar Ttipi-Ttapa cada martes y jueves
La irundarra Gemma Erro. / N.G.

Si caminas por Irun y estás viendo una cara familiar en las marquesinas de los autobuses, no es una alucinación. Es la irundarra Gemma Erro. A sus 77 años de “juventud acumulada”, Erro no sólo ilustra campañas municipales para concienciar sobre el respeto a los mayores. Ella, en sí misma, es una campaña andante de vitalidad, resiliencia y compromiso social. Como se diría hoy en día, es una persona vitamina.

Se define como “un poco loquilla”, pero sobre todo como ”dinamita”. Solo hace falta charlar diez minutos con ella para entender que su energía no es una pose, sino un “rasgo genético. No tengo mérito, nací así”, confiesa con una risa. A los 20 años, una operación de columna la mantuvo meses “anclada” en una cama y casi un año escayolada de cuello para abajo. En esa situación, donde otros se habrían rodeado de negatividad, Erro se rodeó de sus amigos para contar chistes. Fue su primer gran sí a la vida.

Sus andanzas

Antes de convertirse en el alma de los voluntariados locales, la irundarra fue una trotamundos incansable. Estuvo trabajando en Bogotá (Colombia), Venezuela, Chicago y también “me enamoré” de Puerto Rico. “América me dio oportunidades que aquí no tuve”, recuerda, aunque su corazón siempre acabó regresando al Bidasoa.

Su currículum es muy variopinto, sacado de una novela de cualquier escritor aventurero: trabajó para la ESPN organizando la logística en los Sanfermines, coordinó eventos en la Copa Davis, donde llegó a conocer al príncipe Felipe y a un tal Rafael Nadal, cuando era joven. Hasta se atrevió con la televisión, participando en concursos como Allá tú con Jesús Vázquez o ¿Quién sabe más? en ETB.

El “hilo” que conecta con los demás

Esa experiencia como moderadora es la que hoy vuelca en Nagusilan y el programa Ttipi-Ttapa. Su entrada en el voluntariado fue obra de la insistencia de su hermana, Juana Mari. Erro, siempre responsable, temía que su pasión por viajar le impidiera cumplir con el compromiso. “Pero una vez que entré, ya no hubo vuelta atrás”.

Hoy colabora activamente en Hilo de Plata, una iniciativa de Nagusilan. Es un sistema de llamadas telefónicas que, junto a sus compañeras combaten la “soledad no deseada”, una pandemia invisible que, según Erro, “se ha endurecido tras el Covid. Hay gente que tiene familia, pero no la tiene. Nosotros les llamamos para eliminar esa soledad y ofrecer compañía”, explica con empatía.

Además lo mencionado, cada martes y jueves, Erro se calza las zapatillas para liderar el Ttipi-Ttapa. No son solo caminatas desde Luis Mariano hasta la bahía del Txingudi, son sesiones de terapia colectiva en movimiento. Allí, con su altavoz Bluetooth y música alegre, consigue que personas que estaban tristes o viudas vuelvan a socializar, irse de vacaciones juntas y a reír. “Animo a cualquier persona a que participe en los eventos que hacemos en Ttipi-Ttapa. Aunque al principio cueste dar el paso, luego engancha”, afirma.

El pregón

Su impacto en la ciudad es tal que el Ayuntamiento de Irun la llamó para dar el pregón de los Sanmarciales en 2024. Aunque inicialmente la propuesta sobrevolaba la figura de su hermana por su larguísima trayectoria, Erro terminó compartiendo el escenario con otras compañeras para representar a todo el colectivo. Fiel a su estilo, no se limitó a leer lo que le daban. “Yo no podía leer algo, tenía que decir lo que yo sentía. Acabé pidiendo sonrisas a todo Irun, porque sonreír no cuesta dinero y lo cura casi todo”, destaca.

A sus 77 años de juventud acumulada, a Erro solo le queda un libro por escribir y algún viaje pendiente a sus sitios preferidos. Mientras tanto, sigue fiel a su ritual: “levantarse, mirarse al espejo y decretar que hoy será el día más bonito de mi vida”. Porque para esta persona vitamina, el secreto no está en los años que se cumplen, sino en las ganas de seguir viviendo día tras día.

20/03/2026