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El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, ha instado este viernes a las autoridades de Irán a realizar "grandes concesiones" para que Estados Unidos e Israel pongan fin a la ofensiva desatada a finales de febrero contra el país, al tiempo que ha apuntado a la posibilidad de que el fin de los ataques requiera un "cambio radical" por parte de Teherán.
Presión para una salida política
"Independientemente de cuáles sean los resultados de las operaciones militares que siguen en marcha, deben complementarse con una solución política que ofrezca efectos duraderos. En este sentido, el régimen iraní debe prepararse para hacer grandes concesiones", ha señalado durante una rueda de prensa tras su llegada a Tel Aviv, donde se encuentra de visita.
En este sentido, ha aclarado que la estabilidad en la región también depende de la puesta en marcha del plan de paz de Estados Unidos para el futuro de la Franja de Gaza, que incluye el acceso humanitario, el desarme de Hamás y la restauración de un horizonte político basado en la solución de dos Estados.
Reunión con Israel
Tras su llegada a Israel, se ha reunido con su homólogo, Gideon Saar, en Jerusalén, donde ha explicado que Francia está "trabajando para lograr una misión de defensa a nivel internacional" que permita restaurar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una iniciativa respaldada por líderes europeos y asiáticos.
"Francia trabaja día y noche para ofrecer respuesta a los ciudadanos franceses", ha aseverado Barrot.
El ministro visitó el jueves Líbano, donde lamentó el "dramático aumento de la violencia" y anunció un refuerzo de las ayudas por parte del Gobierno francés.
Ha alertado además de las consecuencias de la ofensiva israelí en el sur del país en respuesta a ataques de Hezbolá, tras el inicio de la ofensiva contra Irán, y ha expresado sus "reservas".
Tensión creciente sin salida clara
Barrot ha incidido en que el Ejército libanés debe "hacer todo lo posible por lograr el desarme de Hezbolá", tal y como exige el Gobierno, y ha advertido de que "no hay indicios de que las tensiones en Oriente Próximo vayan a acabar pronto". "No hay una salida obvia de esto a corto plazo", ha recalcado.
Por su parte, Saar ha señalado que el Gobierno libanés y su ejército "no están tomando medidas significativas contra Hezbolá", y ha propuesto que tanto Francia como la Unión Europea designen a la organización como terrorista en su totalidad, y no solo a su brazo militar. "Es necesaria la deslegitimación total de Hezbolá", ha afirmado, al considerar que el grupo afín a Irán lleva décadas operando contra Israel y "arruinando progresivamente Líbano y su futuro".