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Foronda está de moda. El aeródromo gasteiztarra no solo se prepara para vivir su temporada estival más potente en las últimas dos décadas, sino que ya mira al horizonte con la ambición de ampliar su mapa de destinos. La gran novedad ha saltado esta semana: la sociedad VIA ha movido ficha para que Menorca sea el próximo destino con sello alavés, buscando una aerolínea que opere esta ruta de cara a los meses de calor. Se trata de un movimiento estratégico en un momento en el que el aeropuerto de Vitoria ha recuperado su pulso y se ha convertido en una pieza clave de la conectividad vasca.
La apuesta por el Mediterráneo: 35 vuelos a Menorca
La sociedad promotora del aeropuerto, VIA -compuesta por el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Álava, el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz y la Cámara de Comercio-, ha publicado las bases para contratar un proyecto que conecte la capital alavesa con la isla balear. El objetivo es claro: diversificar la oferta de pasajeros y aprovechar la alta demanda vacacional de los alaveses por los destinos domésticos.
Para hacer realidad este sueño menorquín, se ha puesto sobre la mesa un presupuesto de 140.000 euros (IVA excluido) destinado a acciones promocionales. La compañía que finalmente se lleve el gato al agua deberá comprometerse a realizar un mínimo de 35 frecuencias de vuelo entre el 1 de junio y el 31 de octubre de 2026. Con esta maniobra, las instituciones pretenden garantizar una oferta estable durante cinco meses, cubriendo así toda la temporada de verano extendida.
Un refugio seguro en tiempos convulsos
¿Por qué Menorca? La elección no es casual. Los responsables de VIA explican que la incertidumbre geopolítica internacional, marcada por conflictos como la guerra en Irán, está provocando que los viajeros busquen destinos de proximidad y estatales, percibidos como mucho más seguros y accesibles. En este tablero, la isla balear emerge como la opción idónea por su alto potencial de demanda entre el público local.
Este modelo de licitación no es nuevo para Foronda. Recientemente, se utilizó la misma fórmula para atraer a la compañía Binter, que ya ha mostrado su interés por unir Vitoria con las Islas Canarias. La terminal de la Llanada se posiciona así como una infraestructura estratégica que, además de su indiscutible músculo logístico, quiere potenciar al máximo su vertiente turística.
El mejor verano en veinte años
Esta búsqueda de nuevas rutas llega justo cuando Foronda arranca su mejor campaña de verano desde hace dos décadas. A partir de este domingo, la terminal gasteiztarra despegará con una actividad frenética: habrá vuelos todos los días de la semana. La oferta se eleva a más de ocho destinos fijos, una cifra inédita en largo tiempo que confirma la salud de hierro de la pista alavesa.
Ryanair sigue siendo el motor principal de esta operativa. La firma irlandesa ha decidido reforzar su apuesta por Gasteiz, pasando de cuatro a seis rutas al recuperar las conexiones con Málaga (lunes, viernes y domingos) y Palma de Mallorca (lunes, miércoles y viernes). Mención especial merece el caso de Alicante, un destino clásico para los alaveses que veranean en Benidorm; tanto es así que en mayo habrá semanas con despegues diarios a tierras alicantinas.
Un menú de vuelos para todos los gustos
Pero el cartel de Foronda no se queda ahí. La programación de abril incluye enlaces con Sevilla cinco días por semana. En el apartado internacional, se mantienen los vuelos a Bérgamo (Italia) los martes, jueves y sábados, y a Charleroi (Bélgica) los jueves y domingos. Todo ello a pesar del pulso que la aerolínea mantiene con Aena por las tasas aeroportuarias, una situación que, de momento, no ha afectado a la programación de Vitoria.
Por su parte, Volotea consolida su presencia tras un estreno exitoso el pasado noviembre. Sus rutas a Madrid y Barcelona han transportado ya a más de 27.000 viajeros, con una ocupación envidiable del 80%. Aunque estos vuelos sufrirán un paréntesis en julio y agosto al estar enfocados al sector empresarial, la compañía no descarta añadir nuevas rutas y frecuencias en el futuro ante los buenos resultados obtenidos.
Inversión de futuro en la Llanada
El horizonte de Foronda es optimista. Más allá de los destinos inmediatos, el gestor aeroportuario ha propuesto una inversión de 63,2 millones de euros para el periodo 2027-2031, una cantidad que cuadriplica los 14,9 millones del quinquenio actual. Este respaldo económico, sumado a la llegada de nuevas operativas como la de Menorca, confirma que el aeropuerto de Vitoria ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad que conecta a Álava con el mundo.