Ya sea sobre su superficie continental o la de sus islas, Venezuela ha sido, es, y seguirá siendo un paraíso único. Y ofrece al mundo toda su riqueza, ya sea en el Salto Ángel, Canaima, Los Roques, sus grandes urbes… son lugares únicos en el mundo. Tan esa así que cada vez, como ha confirmado Leticia Gómez, su Ministra de Turismo, "cada vez son más los países que desean volar directo" porque, además de las maravillas turísticas que presenta, "es una oportunidad de negocio para los inversores".
Y es que, cuando uno se imbuye del espíritu de esta tierra acogedora como pocas ante tanta naturaleza exuberante e idílica y la hospitalidad de su gente, "que recibe con calidez y cariño", el petróleo deja de estar en un permanente primer plano en este pueblo tan entregado a los demás que comparte, y quiere compartir, tanto y tan bueno.
Lugares mágicos, cautivadores y con identidad propia que sus dirigentes pretenden "reactivar, con rutas turísticas que están en el radar de todas las plataformas tecnológicas y que pretenden combinar lo autóctono y clásico con lo diversificado -observación de aves, turismo de bienestar,…- y que cada uno pueda diseñar su propia experiencia".