En el marco de la feria Fitur, la directora de la Fundación de Fomento del Turismo de Menorca, Begoña Mercadal, ha presentado la nueva estrategia promocional de la isla, que este año pone el foco en su amplia oferta de galerías de arte y artistas locales. El eje central de esta propuesta es un programa de 21 días que se desarrollará del 7 al 24 de abril para dinamizar el sector tras la Semana Santa, integrando música, gastronomía, ballet y pintura dentro de los espacios artísticos.
Según explica Mercadal, la intención es atraer visitantes en meses como marzo o abril para demostrar que hay mucha más oferta que las playas y el buen tiempo. "No somos solo sol y playa, sino que tenemos muchos más", asegura. El proyecto cuenta con la participación de 32 galerías identificadas en la isla y una red de hoteles y restaurantes que ofrecerán experiencias temáticas, como platos dedicados a obras de arte específicas.
Bajo el lema "Menorca, la isla del arte: el arte es el camino y Menorca el destino", la fundación busca dar visibilidad internacional a un ecosistema creativo que ha crecido significativamente en los últimos años. Mercadal subraya el carácter histórico de esta faceta de la isla, afirmando que "Menorca siempre ha sido tierra de artistas" y que su atmósfera de calma y recogimiento invita de forma natural a la creación y al disfrute artístico pausado.
Importante patrimonio histórico
Más allá del arte contemporáneo, la isla refuerza su atractivo mediante su patrimonio histórico. La directora destaca la relevancia de la Menorca Talayótica como Patrimonio Mundial, describiéndola como un "museo al aire libre" que cuenta con más de 1.500 yacimientos catalogados de fácil acceso para el turista familiar. Este patrimonio es accesible y omnipresente en toda la geografía insular y permite impregnarse de la historia y volver a los orígenes en un entorno que invita a dejar de lado la tecnología.
Pese a la relevancia de su historia milenaria, la costa menorquina sigue siendo uno de sus mayores atractivos, con playas y calas de agua turquesa y arena blanca que nada tienen que envidiar a destinos transatlánticos. Mercadal subraya la amplitud de opciones disponibles para el viajero, recordando que tienen 144 playas, lo que permite encontrar siempre un rincón tranquilo lejos de las aglomeraciones puntuales provocadas por las redes sociales. Mercadal insiste en que uno de los valores de Menorca reside en su capacidad para transformar el ritmo del turista. "La gente cuando llega a la isla baja sus revoluciones", asegura Begoña Mercadal.