Deportes

Fernando Alonso tiene motivos para ilusionarse con el nuevo Aston Martin

El nuevo Aston Martin echa a rodar en una temporada en la que la nueva reglamentación, junto al rompedor diseño del monoplaza diseñado por Newey, prometen un final feliz para el piloto asturiano
Fernando Alonso no abandona la ilusión de un tercer mundial. / EP

Todo hace indicar que este será el último año de Fernando Alonso en la Fórmula 1. Una larga trayectoria que, quién sabe, puede que se cierre con un tercer mundial, o al menos, todo hace indicar que habrá coche para ello.

El Aston Martin ilusiona, y lo que hace apenas unos años parecía un plan a largo plazo se ha convertido en una realidad tangible, con presentaciones, avances tecnológicos y decisiones estratégicas que marcan el rumbo de la marca británica a corto y medio plazo.

Lo más llamativo para los y las alonsistas ha sido lo que ha ocurrido en los test de pretemporada de F1 que se están realizando estos días. Después de muchos meses de preparación, Aston Martin presentó su nuevo monoplaza, el AMR26, el primer coche de la escudería diseñado con influencia directa de Adrian Newey, uno de los ingenieros más respetados en la historia de la máxima competición automovilística.

Su llegada a la pista en Barcelona fue con cierto retraso respecto a muchos de sus rivales, y el equipo solo pudo completar unas pocas vueltas —con Lance Stroll al volante— tras intensas jornadas de trabajo en el garaje para tener el coche listo. A pesar de ello, dentro del equipo se respira optimismo, conscientes de que el proyecto es complejo y que la prioridad ha sido la seguridad y fiabilidad antes que la velocidad de salida.

Pese a que solo completó unas pocas vueltas al final de la jornada, conseguir que el coche funcionase y rodase ya es un “primer hito” para el equipo en esta pretemporada.

Lance Stroll, tras la primera toma de contacto con el AMR26, destacó que tuvo una “sensación increíble” al subirse al coche por primera vez y elogió el trabajo realizado por el equipo para tener el coche listo pese a los contratiempos. Un dato que refleja el trabajo realizado por la escudería británica.

Un diseño rompedor

Cuando Aston Martin finalmente lanzó su nuevo monoplaza, lo que más llamó la atención no fueron los tiempos de vuelta —que no fueron representativos— sino su diseño radical y distintivo.

A diferencia de muchos de sus rivales, que han optado por líneas que podrían catalogarse como conservadoras dentro de las nuevas regulaciones técnicas, el coche diseñado por Adrian Newey muestra un planteamiento claramente diferente, atrevido y ambicioso.

Lo primero que han destacado los medios y los pocos ojos que han visto imágenes oficiales es la estética inusual del coche, ya que se trata de un monoplaza en negro carbón con un morro algo más ancho de lo habitual, y con laterales extremadamente esculpidos.

Los pontones laterales también han sido objeto de atención; son más estrechos y alargados que los de otros coches de la parrilla, lo que sugiere que Aston Martin está buscando optimizar el flujo de aire hacia la parte baja del suelo y el difusor.

Esta solución está en línea con una filosofía de diseño que prioriza una gestión del aire extremadamente precisa, algo que, sobre el papel, puede traducirse en ventaja en curvas de alta velocidad si todo va como se prevé.

Adrian Newey, director técnico de Aston Martin, tomando anotaciones. Europa Press

Asimismo, aspectos como una suspensión innovadora, en la que los triángulos superiores están dispuestos de manera inusual para liberar el flujo de aire hacia la parte posterior; y la aplicación de un diseño muy atrevido en los 'sidepods' —con un corte profundo y un undercut marcado— confirman que este vehículo no ha sido creado simplemente para ser una copia del anterior, sino que se han buscado todas las posibilidades dentro de las restricciones del nuevo reglamento.

Los aficionados y algunos comentaristas han comparado al AMR26 con otros diseños revolucionarios de las últimas décadas —algunos incluso lo llamaron visualmente “una auténtica barbaridad” en sus formas, en el buen sentido—, lo que indica que este coche no pasa desapercibido y que la intención del equipo verde es sacar partido de cada centímetro de normativa disponible para ser competitivo, y para darle un mundial, o al menos la posibilidad de competirlo, a Alonso.

Todo o nada

Para Fernando esta no será una temporada cualquiera. Posiblemente sea su última gran oportunidad de luchar por victorias y un campeonato mundial antes de retirarse. El español ha dejado claro en varias entrevistas que siente que esta nueva etapa técnica, con una reglamentación completamente renovada y un coche diseñado desde cero por el equipo, es una gran baza para él.

El piloto español ha reconocido que la reestructuración de Aston Martin —incluyendo la llegada de Adrian Newey como diseñador del coche y el nuevo motor Honda— crea un escenario de “reseteo” absoluto en la parrilla, donde todos los equipos parten desde cero.

Esta situación, según él, le da la motivación extra de saber que puede competir en igualdad de condiciones y, si el coche responde, tener una última temporada exitosa antes de decir adiós a la Fórmula 1.

Él mismo ha señalado que si Aston Martin entrega un coche competitivo, 2026 muy probablemente será su año de despedida. Pero si el monoplaza no cumple con las expectativas, Alonso no descarta incluso prolongar su carrera un año más para terminar “en positivo”.

Esa dualidad hace de este año un 'todo o nada' emocional y profesional para uno de los pilotos más icónicos de la historia de esta competición.

31/01/2026