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Euskalmet: “Viviremos veranos más largos que se extenderán desde mayo hasta septiembre”

Santiago Gaztelumendi, director de Estrategia y Coordinación de Euskalmet, analiza cómo está cambiando el clima en Euskadi
Santiago Gaztelumendi, director de Estrategia y Coordinación de Euskalmet, analiza cómo está cambiando el clima en Euskadi .
Santiago Gaztelumendi, director de Estrategia y Coordinación de Euskalmet, analiza cómo está cambiando el clima en Euskadi . / Cedida

Actualizado hace 35 segundos

Detrás de cada aviso por altas temperaturas hay mucho más que una previsión meteorológica. Modelos de alta resolución, análisis de impacto y un seguimiento constante de la evolución atmosférica permiten a Euskalmet anticipar algunos de los fenómenos más complejos. Su director de Estrategia y Coordinación, Santiago Gaztelumendi, explica cómo ha cambiado el clima en Euskadi.

¿Estamos viviendo ya una nueva normalidad climática en Euskadi o siguen siendo episodios excepcionales? 

En parte ambas cosas … Aunque por definición estadística se sigan catalogando como excepcionales al no abundar las referencias históricas, su recurrencia en los últimos años demuestra que ya son estructurales y forman parte de nuestra nueva realidad. 

¿Qué hace diferente a las olas de calor de estos últimos años respecto a las de hace una década? 

En general las olas de calor actuales son más tempranas, de mayor duración y de mayor intensidad que las que se sufrían en el siglo pasado. 

¿Hasta qué punto se pueden atribuir directamente al cambio climático estos episodios? 

Aunque es verdad que correlacionar episodios meteorológicos concretos al cambio climático puede ser controvertido, ya que la variabilidad climática natural es elevada, actualmente hay metodologías de atribución que permiten comparar la probabilidad de que un fenómeno meteorológico puntual se diera en el clima pasado frente a la probabilidad de que se de en el clima actual con las modificaciones inducidas por el aumento de los gases de efecto invernadero. Este tipo de aproximación atribuye recurrentemente al cambio climático una parte sustancial de la responsabilidad de los episodios de olas de calor, especialmente en el caso de las más extremas y tempranas.

¿Será un verano más caluroso que otros años?

Difícil de asegurar, pero tenemos tres indicios que permiten asegurar que es muy probable.

1.Si analizamos la inercia climática en Euskadi esta primavera ha sido la más cálida del periodo 1970-actualidad. Junio que viene de finalizar también ha sido el más cálido de los últimos 50 años. 

2.Si analizamos el contexto de los últimos 10 años el 90% de los veranos han tenido anomalías positivas de temperatura.

3.Si analizamos lo que nos dicen los modelos climáticos estacionales, también hay consenso de que este verano Euskadi será más caluroso de lo normal.

¿Qué nivel de fiabilidad tienen hoy las predicciones de olas de calor a varios días vista? 

La fiabilidad a 3 o 4 días vista de los pronósticos generales es superior al 90% en cuanto a la localización y potencia de la masa de aire cálido. El gran reto operativo en Euskadi sigue siendo predecir los detalles locales que están muy condicionados por el momento del giro de viento a componente norte en costa y las características de su propagación a interior, asi como de la intensidad del viento sur, la entrada de nubosidad u otros factores locales. Tened en cuenta que por ejemplo un retraso de tan solo dos horas en la entrada del viento norte por la tarde puede alterar las máximas previstas hasta en 8 °C.

¿Qué tendencias estáis observando en Euskadi: más frecuencia, más intensidad o más duración de las olas de calor? 

Las tres son correctas, más frecuencia, más intensidad y mayor duración añadiría que más tempranas, como se constata este mismo año con lo ocurrido a finales de mayo y con la sufrida recién iniciado el verano. Basándonos en los datos climatológicos disponibles para Euskadi los días de ola de calor han aumentando 1 día por década desde los 70 del siglo pasado. Se han duplicado los días de olas de calor en estos últimos 10 años en comparación con los últimos 30 años del siglo XX.

¿Podemos esperar ver temperaturas como las de otros puntos de la península cada vez más a menudo aquí? 

Sí y no, podemos esperar registros de temperaturas como tenían otros puntos de la península en el pasado, pero ellos también están afectados por el calentamiento global, por lo que también ven incrementados los registros de sus temperaturas. En cualquier caso, en el extremo sur de Euskadi, en verano ya abundan los días con registros de temperatura superiores a 34-35 grados, valores que también comparten buena parte del interior de Bizkaia y Gipuzkoa en condiciones de viento Sur.

¿Hay señales de que estos episodios se estén “acelerando” en los últimos años? 

Hay evidencias claras de aceleración en la última decada, batiéndose récords históricos con mayor frecuencia. Un dato que también debemos tener en cuenta es el calentamiento del agua del mar Cantábrico, que actúa como un acumulador de energía térmica que impide que las noches costeras se refresquen como lo hacían en el pasado.

¿Qué efectos concretos estáis viendo en salud, consumo energético o incendios? 

Estas relaciones son complejas ya que dependen de muchos factores adicionales al propio calor. En cualquier caso, a nivel europeo se constata como el calor aumenta los efectos sobre la salud de la población estableciéndose una correlación clara entre la olas de calor y el aumento de la mortalidad, sobre todo en la franja de mayores de 75 años. También se constata correlación entre los episodios de calor el número de incendios y la superficie quemada. En relación al consumo de energía se constata en aquellos pasiese que tiene un despliegue importante de aire acondicionado, lo que no es nada usual en países no mediterráneos.

Es importante tener en cuenta que los efectos del calor en la salud trascienden a los golpes de calor y al incremento estadístico de la mortalidad, también tenemos que considerar otros efectos colaterales como es la perdida de concentración derivada de la dificultad de descansar durante las noches que puede derivar en una mayor accidentalidad laboral.

¿Qué zonas de Euskadi son más vulnerables al calor extremo y por qué?

Todas las zonas de Euskadi pueden ser vulnerables al calor extremo, porque el calor extremo se define en función de la recurrencia de los valores de temperaturas extremas y su impacto asociado. Es decir, en un lugar en el que las temperaturas son habitualmente más suaves el carácter extremo estará en valores más bajos que en otro lugar en el que los valores habituales son más altos. De forma que en el interior valores por encima de 37-40 son extremos, mientras que en la franja costera basta con superar los 35-37 para que tengan esa consideración.

¿Cómo cambia una ola de calor en zonas urbanas frente a zonas rurales o costeras? 

Las zonas urbanas sufren el efecto "Isla de Calor", que es una forma resumida de definir el sobrecalentamiento de las áreas urbanas debido a multitud de factores, destacando por ejemplo que los materiales de construcción y el asfalto retiene el calor diurno e impide el refresco nocturno. Las zonas rurales mitigan el calor de noche por la evapotranspiración de la vegetación, mientras que la costa registra máximas diurnas más bajas por el efecto de la cercanía al mar y de la brisa, pero con una humedad ambiental más alta que incrementa la sensación térmica.

¿Cómo se decide cuándo activar avisos o alertas? ¿Qué criterios se usan? 

Los detalles del sistema de emisión de avisos/alertas/alarmas en Euskadi se recogen en el protocolo de vigilancia y predicción de fenómenos meteorológicos adversos de la Dirección de Emergencias y Meteorología de la viceconsejeria de protección civil dentro de la consejería de seguridad de Gobierno Vasco, desde donde también opera Euskalmet.

Es importante entender que el sistema vasco no se basa en la mera superación de umbrales sino que se basa en estimaciones de impacto, es decir la superación o previsión de superación de un valor de temperatura en una estación no dispara automáticamente el color. El proceso y criterios de activación depende no solo del valor de las temperaturas sino también del contexto, considerando por ejemplo si es la primera de la temporada o el mes en la que se produce.

Así mismo conviene recordar que los avisos de la agencia española de meteorología (AEMET) son puramente informativos basados en la superación automática de umbrales de temperaturas máximas, mientras que los de carácter oficial y ejecutivo son los emitidos por Euskalmet/DAEM desde el departamento de seguridad. 

Los del sistema vasco de emergencias como hemos comentado tienen umbrales orientativos para temperaturas máximas y mínimas establecidos en base a estudios de impacto. Se emiten para temperaturas altas persistentes y para temperaturas altas extremas. En el primer caso orientado a efectos en la salud derivados de la persistencia diurna y nocturna del calor, en el segundo orientados a evitar golpes de calor en las horas diurnas más duras.

Para su emisión se lleva a cabo un proceso de “birefings” por etapas en el que están involucrados diferentes agentes destacando personal experto de Euskalmet, Emergencias y Salud de Gobierno Vasco.

¿Qué avances tecnológicos os están ayudando más ahora mismo en la predicción del calor extremo? 

Yo destacaría, el uso de modelos de predicción numérica no hidrostáticos de muy alta resolución, combinados con el postprocesado de los modelos por conjuntos (Ensembles), así como algunas técnicas de predicción mediante Inteligencia Artificial. Esto nos permite modelizar las condiciones generales así como las complejas interacciones de la atmosfera con relieve vasco pudiendo discernir los detalles locales que son tan determinantes en nuestro caso.

Miramos a 10–20 años, ¿qué verano podríamos estar viviendo en Euskadi? 

En el peor de los casos, y en promedio viviremos veranos notablemente más largos que se extenderán formalmente desde finales de mayo hasta bien entrado septiembre. El extremo sur tendrá un comportamiento aún más mediterráneo y el Cantábrico estará suficientemente cálido para influir e incrementar la intensidad de los chubascos que puedan darse.

¿Hay algún escenario que os preocupe especialmente como meteorólogos? 

Hay que tener especial precaución con la comunicación de las alertas y alarmas, la concienciación y formación de la ciudadanía para que puedan tomar medidas de autoprotección. En el contexto del calor, al igual que en otros episodios adversos el sentido común es la clave para afrontar correctamente un riesgo y eso también se entrena.

2026-07-06T07:38:49+02:00
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