Política

Euskadi no cuestiona la solidez del preacuerdo sobre aeropuertos y espera verlo por escrito

Ubarretxena no entra a valorar el comunicado del Ministerio. Canarias sí da por cerrado el acuerdo vasco y quiere imitarlo
La portavoz del Gobierno Vasco y consejera de Autogobierno, Maria Ubarretxena, este martes / Efe

El Gobierno Vasco espera con cautela a que el Estado ponga por escrito los compromisos adquiridos el lunes para que Euskadi entre en la gestión de los aeropuertos, y prefiere no vender la piel del oso antes de cazarlo. Pero, al mismo, tiempo, se resiste a restar solidez al preacuerdo alcanzado o a rebajar su optimismo ante la forma de comunicarlo por parte del Ministerio de Transportes, que quita hierro al asunto y reconoce la “participación” vasca, pero mantiene “la capacidad de acción” de Aena “como gestor aeroportuario” en un contexto de presión de ciertos inversores privados. Mientras tanto, por el contrario, el Gobierno de Canarias sí da por “cerrado” el acuerdo vasco y presiona para que también se aplique en las islas y para poder participar en la toma de decisiones sobre tasas, inversiones, y horarios de apertura y cierre.

El Gobierno Vasco se ciñe y se queda con los compromisos que pactó el lunes con el Ejecutivo español, en la subcomisión que negocia la gestión compartida de los aeropuertos de Loiu, Foronda y Hondarribia. Tras meses de arduas negociaciones, la consejera Ubarretxena anunció entonces una suerte de preacuerdo para crear un órgano bilateral como instrumento de “colaboración, coordinación y gestión” de esas infraestructuras, un compromiso que incluía, por tanto, la palabra “gestión”, que a la parte vasca le parece clave para garantizar que no será un mero florero en la mesa donde se toman las decisiones. Pero el Ministerio de Transportes arrojó después gaseosa al vino con un comunicado que reemplazaba el término “gestión” por “participación” y negaba un trato singular para los aeropuertos vascos. Maria Ubarretxena no quiso ni mencionar siquiera ese comunicado en la rueda de prensa ofrecida este martes tras el Consejo de Gobierno, y se quedó con “lo positivo”: se volvió a ceñir a los compromisos políticos acordados, sin entrar a juzgar la forma del Ejecutivo español de comunicarlos. 

¿El problema radica simplemente en una cuestión de comunicación y venta al público del acuerdo, o realmente cada parte concede un alcance muy distinto al preacuerdo y van a saltar chispas en el documento final? Esto es algo que no se despejará hasta que se conozca ese documento, y la consejera evitó cuestionar la solidez del preacuerdo. Se limitó a decir que habrá un acuerdo final si se respetan los compromisos adquiridos el lunes. Por ahora, no lo hace en un tono de advertencia al Ministerio de Óscar Puente. Pero volvió a mostrar su cautela y dijo que no dará detalles hasta que tenga “pájaro en mano”.

Ubarretxena respondió a varias preguntas que trataban de esclarecer si está realmente garantizada la capacidad de cogestión de la parte vasca o si, por el contrario, el gestor estatal, Aena, va a llevar todo el peso. Ubarretxena repitió que el lunes se reunió la subcomisión en Madrid, y el Gobierno Vasco salió “expectante” porque pudo poner sus demandas sobre la mesa, se “escuchó” a la parte vasca y “parecía que había voluntad”. Salieron “con muy buena sintonía de la reunión” porque “hubo una modulación por parte del Estado, se volvió a los consensos previos” y “se dio la vuelta a la situación”, porque el viernes había recibido un documento que “echaba por tierra” las aspiraciones vascas. “Si lo acordado ayer (por el lunes) se plasma en un documento final, habrá acuerdo”, insistió la consejera.

“Se firmará cuando convinieron el presidente Sánchez y el lehendakari Pradales, en la Comisión Bilateral antes de Semana Santa, y estamos trabajando para que en esa comisión se pueda dar ese acuerdo. Salimos con muy buena sintonía, parece que puede haber acuerdo si se plasma lo que tratamos”, dijo, para añadir que tendría que ser motivo de alegría para todos que el Gobierno Vasco tenga “más margen de decisión” sobre estas infraestructuras, en la medida en que la comunidad autónoma es muy dependiente del avión por los retrasos en la construcción del tren de alta velocidad. “Vamos a poner el acento en lo positivo”, concluyó.

El 'sandbox'

Por otro lado, a la consejera le preguntaron qué es el “sandbox” que se va a implementar en Foronda, y repitió que va a permitir la puesta en marcha de “un marco regulatorio propio, diferencial”, pero no puede ir más allá ni concretar qué pruebas se van a hacer hasta que tenga el papel “negro sobre blanco”, hasta que haya acuerdo y hasta que empiece a funcionar el órgano bilateral CAV-Estado, que será donde “consensuemos” los planes para la pista alavesa.

Resistencias

El Gobierno Vasco se va abriendo paso en la gestión de los aeropuertos, una transferencia que ha sido históricamente denegada por el Estado porque considera que estas son infraestructuras de interés general. Para rizar el rizo, en los últimos años se ha producido una privatización, y ahora no solamente hay que bregar con el Gobierno español, sino que los inversores privados han entrado también en la ecuación haciendo presión pública. En cualquier caso, el Estado sigue controlando a través de Aena más de la mitad del Consejo de Administración, con el 51%, y su presidente accede al cargo a propuesta del Gobierno español. En la actualidad, el representante de Aena es Maurici Lucena, un socialista catalán que está haciendo abstracción de su procedencia política para defender el modelo de negocio de Aena y los intereses de los inversores privados. A esta coctelera hay que añadirle la presión de otras comunidades autónomas en sentido contrario, a favor de que se acelere también su acuerdo en vista del preacuerdo vasco. El portavoz del Gobierno de Canarias, Alfonso Cabello, apostó este martes por “acelerar” la cogestión de los aeropuertos de las islas y puso la mirada en la bilateral del 10 de abril: dijo que no es “lógico” dilatar este asunto cuando hay un “acuerdo cerrado” con Euskadi. El desenlace de esta negociación llegará cuando se conozca el documento final. Si el Gobierno Vasco entiende que se ajusta a lo acordado, se convocará la reunión de la Comisión Bilateral presidida por el lehendakari Pradales y el presidente Sánchez para que firmen de manera definitiva el acuerdo antes de Semana Santa.

17/03/2026