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Euskadi cuenta con el potencial para ser referente en energías renovables

Iberdrola anima a la industria vasca a convertir al territorio en proveedor tanto del suministro energético como de los dispositivos necesarios para su aprovechamiento
Imagen del pasado mes de agosto del parque eólico de Labraza, en Araba, el primero construido en Euskadi en 23 años. / Pilar Barco

Las fuentes de energía renovables constituyen no solo una oportunidad para avanzar en otras forma de generación y consumo de recursos energéticos, sino también para el crecimiento industrial de la CAV. Es parte del mensaje que transmitió hoy en una conferencia Julio Castro, CEO de Iberdrola Energía Sostenible, en Bilbao. “Se puede aspirar a todo, la industria de Euskadi no debe tener ningún pudor”, resumió Castro en una charla. La CAV puede ser territorio fértil tanto para producir dicha energía como para fabricar los recursos que permitan a otros aprovecharla, pero para ello, indicó el ejecutivo, se necesita ser “atrevidos y valientes”.

Invitado por el centro Deusto Business Alumni, Castro disertó en una conferencia sobre las energías renovables como fuente “segura y competitiva” de suministro. Ahí figuran las posibilidades que ofrecen alternativas como la eólica, la fotolvoltaica, las baterías y el hidrógeno verde. A pesar de que la energía es un asunto “cíclico”, la ingeniería, la fabricación y la innovación en el desarrollo de productos y servicios vinculados a las renovables es un campo de trabajo con grandes posibilidades, y en el que Euskadi “lo tiene todo” para ser uno de los referentes. “Aquí existe una fortaleza única en toda Europa, a la altura de Alemania y de las regiones del norte de Italia”, apuntó el experto.

No obstante, se requiere que el potencial vasco de innovación se traslade finalmente al producto y, al mismo tiempo, pensar a largo plazo. “Nos falta un poquito de chispa”, lamentó Castro, para entrar en ecosistemas industriales dominados por países como China, que acapara la práctica totalidad de la composición mundial de paneles solares y baterías de litio. Además, otro de los problemas vinculados a esa tendencia es que se corre el peligro de cambiar la dependencia de los combustibles fósiles que se tiene respecto a los países de Oriente Medio por otra en la que la disposición de esas infraestructuras esté en manos de China, que ha pasado de ser cliente a competidor de la industria europea y, por ende, de la vasca.

Asimismo, existen también otros obstáculos, que son más inmediatos en sus efectos. Por un lado, la falta de enchufe, un problema que administraciones vascas y empresas vienen denunciando desde hace años, y por otro la falta de capacidad para disponer de un “almacenamiento masivo” de la renovable producida. En este sentido, Castro alertó de la “burbuja” que se ha generado en torno a la energía fotovoltaica, con un exceso de producción en muchas instalaciones de la Península que no puede ser comercializada en el corto plazo. Acuciada por la dependencia energética y por la necesidad de combatir las consecuencias del cambio climático, Euskadi necesita -al igual que Europa- garantizar una seguridad en el abastecimiento de la energía renovable y, que le permita al mismo tiempo avanzar en el terreno de la competitividad y la sostenibilidad medioambiental.

A este respecto, el CEO de Iberdrola Energía Sostenible sostuvo que Euskadi posee las capacidades para ser proveedora de renovables y, al mismo tiempo, de los dispositivos necesarios para su aprovechamiento. En el primer caso, citó las posibilidades que confieren Araba y cumbres montañosas en el campo de la eólica, así como el uso que se puede dar a los recursos fluviales en materia de energía hidroeléctrica. “Las renovables las tenemos aquí, no hay que buscarlas fuera”, remarcó Castro, que pidió una mayor agilidad a la hora de facilitar las concesiones administrativas para la explotación de proyectos de este tipo.

El impacto medioambiental es otra de las variables a tener en cuenta, especialmente por el recelo que causa el levantamiento de instalaciones éolicas en algunas localidades. En este aspecto, el CEO de Iberdrola Energía Sostenible señaló que “siempre vamos a encontrar a alguien a quien no le guste que se instale un parque eólico en su municipio, pero habrá que trabajar entre todos de la forma más honesta posible para encontrar una solución que permita un desarrollo sostenible”. La integración local es “fundamental”, preciso, y citó el parque eólico de Labraza que Iberdrola impulsa en Araba, tras 23 años en Euskadi “sin tener ninguna instalación eólica nueva”.

Castro afirmó que Labraza está “ya montado” y se encuentra en pruebas para poder hacer “un arranque ordenado y poder producir correctamente”. “Es un éxito de desarrollo”, ha agregado. A su juicio, “siempre habrá alguna inversión en curso relacionada con la necesidad de innovación industrial”, por lo que considera que para la industria vasca tiene “mucho sentido” profundizar en trabajos “en el mundo de electrónica de potencia, velocidades variables, distintas frecuencias o hibridaciones de tecnologías”. “Hay que pensar de manera ancha; no se puede abandonar o no estar en algunos territorios que, claramente, la energía verde va a ocupar, porque la intermitencia, la falta de posibilidad de prever instantáneamente cuál es la siguiente renovable”, añadió.

El directivo de Iberdrola Renovables subrayó que Euskadi fabrica “casi todo el catálogo de lo que se necesita para hacer instalaciones eléctricas en cualquier parte del mundo, en Sudáfrica, en Finlandia, en Singapur o en California”. “No veo por qué no puede ser el proveedor de referencia del mundo en material de equipo eléctrico y equipo mecánico asociado de la más alta calidad y con el label más sostenible de todos, porque lo sostenible se abre camino”, señaló.

01/10/2026