Las intensas lluvias registradas este pasado sábado volvieron a formar importantes balsas de agua en un punto negro de la N-634 a su paso por el término municipal de Etxebarri. Esta incidencia viaria obligó a cortar el cruce durante más de media hora, “impidiendo tanto la entrada como la salida de vehículos y dejando incomunicada temporalmente la parte alta de Etxebarri, el barrio de San Antonio, donde residen más de 6.500 personas”, explica el Ayuntamiento que incide en que no se trata de “una situación nueva ni un problema puntual”.
A juicio del Consistorio, lo ocurrido el pasado fin de semana “vuelve a evidenciar las deficiencias de un cruce que lleva cerca de 30 años esperando una solución”, tal y como ha solicitado en reiteradas ocasiones ante la Diputación Foral de Bizkaia. La reclamación del alcalde, Iker López, es clara: “no se puede seguir aplazando lo que nuestro municipio necesita y merece”.
Un soterramiento que no llega
La opción que, desde hace décadas, defiende el gobierno municipal de Etxebarri ha sido la del soterramiento, pero nunca ha llegado a materializarse a pesar de que en 2011 empezaron a realizarse catas geológicas del terreno y estudios ambientales.
El proyecto iba a suponer una inversión inicial de 30 millones de euros, contemplaba soterrar un kilómetro y medio de travesía entre la gasolinera de Etxebarri y el límite con Basauri e incluía una gran rotonda para garantizar el tráfico ente los barrios de San Antonio y San Esteban. Sin embargo, "poco tiempo después el proyecto quedo congelado… por no decir olvidado", lamenta el alcalde. Y desde entonces, "han sido muchas y reiteradas las ocasiones en las que desde el Ayuntamiento se han solicitado avances sobre la solución a este cruce a la Diputación de Bizkaia", añade.
Lo más preocupante ahora es que la administración foral está elaborando el II Plan Territorial Sectorial de Carreteras, “y analizándolo desde el Ayuntamiento hemos descubierto que ya no se habla de soterramiento de la N-634, sino de “mejora de los accesos a Etxebarri". La lectura para el alcalde es sencilla: “se sigue dejando a un municipio partido por la mitad sin una solución de movilidad peatonal segura y en condiciones”.
Problemas de inundabilidad.
La petición que ya ha trasladado Etxebarri a la Diputación Foral de Bikaia es que, mientras se avanza en la solución definitiva del cruce, se actúe para impedir que en días de intensa lluvia “el cruce quede anegado de agua y deban cortarse los accesos al barrio de San Antonio”.
El Ayuntamiento reconoce que el ente foral ha sido receptivo hacia esta petición y ha mostrado su compromiso a valorar una posible modificación de pendientes y del sistema de recogidas de agua, pero ante la incidencia del pasado sábado “seguiremos insistiendo y luchando por una solución que a corto plazo evite la inundación del cruce existente”, y, sobre todo, por una intervención “definitiva que aporte una conexión peatonal y ciclable digna y segura entre las dos grandes barriadas de nuestro municipio”.
Y el alcalde de Etxebarri también exige que, al ser la causante una carretera de propiedad Foral, la actuación “debe ser financiada íntegramente por la Diputación de Bizkaia”.