Actualizado hace 41 minutos
El PNV ha organizado este miércoles una jornada de trabajo con su grupo parlamentario en Oiartzun para sintetizar en pocas palabras lo que cree que ha supuesto su labor política en 2025 y para avanzar sus prioridades para 2026. Quiso resumir todo ello bajo la consigna de generar estabilidad y una sensación de seguridad en la ciudadanía en un contexto de "desorden" mundial. Y, en ese contexto, rechazó los "frentes" sin citar a ningún partido, tampoco a EH Bildu.
El portavoz del grupo parlamentario y burukide, Joseba Díez Antxustegi, resumió 2025 con el concepto de la "estabilidad" porque se han aprobado los Presupuestos, la ley de medidas urgentes en materia de vivienda y el nuevo Ararteko, Mikel Mancisidor. Para 2026, el PNV señala como retos principales la vivienda, la seguridad, el empleo de calidad con buenos salarios a través de la industria, y la salud. También mencionó la futura reforma de la Ley de Empleo Público para "proteger el euskera en la administración", la Ley de Transparencia y la ponencia para la mejora de la calidad democrática.
Sin frentes
El presidente del EBB, Aitor Esteban, aseguró que el "desorden" en el mundo y en el Estado está provocando posicionamientos políticos extremos y confrontación, y lo que genera en la gente "es una situación de incertidumbre". La ciudadanía espera que alguien "marque un rumbo y dé una confianza", y cree que las instituciones del PNV son "ejemplo" de ello porque están aprobando sus Presupuestos e iniciativas: "No estamos como otros en crear frentes. Usando el nombre del PNV, buscan protagonismo, pero tratan a la ciudadanía como si fuera menor de edad; dicen un día una cosa y al siguiente, la contraria. Somos más de soluciones concretas, fijar un rumbo y dar confianza".