La Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) ha concluido tras una investigación que el Gobierno español ha incurrido en prácticas portuarias restrictivas contra los buques de bandera estadounidense y ha propuesto a la Administración Trump imponer una tasa de 200.000 dólares (180.000 euros) por viaje a los barcos españoles, así como establecer límites a la importación de productos de origen español.
La FMC ha indicado que las restricciones a la importación podrían afectar a productos como perfumería y cosmética, aceites y grasas, cerámica, así como a artículos relacionados con la piedra, el azúcar y la confitería.
Antecedentes del expediente
La agencia estadounidense, encargada de regular y supervisar el transporte y el comercio marítimo, inició en diciembre de 2024 una investigación para determinar si España creaba condiciones desfavorables para el transporte por mar al prohibir el acceso a sus puertos a ciertos buques, perjudicando al comercio exterior estadounidense.
El trabajo de la FMC concluyó que Madrid "negó" el acceso a sus puertos a embarcaciones con bandera de Estados Unidos, lo que tiene "graves" consecuencias para la eficiencia y la fiabilidad de la cadena de suministro del transporte marítimo internacional.
De esta manera, el Gobierno de España frenó la capacidad de la FMC de promover el crecimiento y el desarrollo de las exportaciones estadounidenses, fomentar el desarrollo de una flota de buques estadounidenses de línea regular capaces de satisfacer las necesidades de seguridad nacional y apoyar el comercio, y respaldar a la marina mercante estadounidense. A partir de este punto, la agencia recopilará las opiniones del público general para establecer una solución adecuada y permitirá a España presentar sus alegaciones al respecto.
Moncloa alega que las medidas competen a la UE
El Gobierno español ha indicado que las tasas y restricciones sobre el comercio marítimo propuestas por Estados Unidos no entran dentro de las competencias bilaterales entre ambos países, sino que atañen a las relaciones entre EE.UU. y la Unión Europea, por lo que ha asegurado que defenderá sus intereses comerciales junto con Bruselas.
Moncloa está estudiando las conclusiones del informe de la Comisión Marítima Federal de Estados Unidos (FMC, por sus siglas en inglés) que ha determinado un trato discriminatorio por parte de las autoridades españolas a los buques con bandera estadounidense, según ha confirmado fuentes gubernamentales a Europa Press.