El Pleno de Errenteria ha aprobado una moción presentada por los familiares de los usuarios de la residencia pública de personas mayores Sagrado Corazón, avalada por la asociación de personas jubiladas y pensionistas Duintasuna, en la sesión del martes. A favor del texto votaron EH Bildu, PSE-EE, Elkarrekin Podemos y PP y EAJ/ PNV se abstuvo.
En la moción se denunciaron deficiencias muy graves y malas prácticas que sufrían los internos de la residencia. Aunque la competencia directa de la gestión de esta residencia es de Kabia (Diputación Foral de Gipuzkoa), los familiares pidieron al Ayuntamiento que utilizara todas las herramientas a su alcance para intermediar con el ente foral y lograr unos cuidados dignos para sus mayores.
Falta de higiene y errores en la medicación
Dos portavoces de la agrupación de los familiares señalaron que los usuarios sufren falta de higiene, errores recurrentes en la administración de la medicación, escasa comida y a menudo “no está en sus mejores condiciones, carencia del servicio de lavandería después de que se estropeara una lavadora en diciembre y no se compraron radiadores hasta el mismo día en el que los familiares tuvieron una reunión con Kabia, organismo autónomo de la Diputación que se encarga de la gestión de las residencias.
Los familiares indicaron que esta situación y estas vulneraciones de derechos los conocen por los propios usuarios del Sagrado Corazón. “De los 140 residentes sólo un 2% no tienen problemas cognitivos y son sus testimonios los que hemos recogido”.
“El cuidado de nuestros mayores se ha convertido en un negocio en el que las empresas adjudicatarias del servicio sólo buscan rendimientos económicos”, denunciaron. Esta falta de recursos también afecta a las condiciones laborales de las trabajadoras de la residencia que llevan en huelga desde noviembre.
Comisión mixta para la colaboración entre agentes
En este sentido, el portavoz de EH Bildu, Eñaut Gracia, recordó que “la música es muy similar” a otras mociones que se llevan tratando en el Ayuntamiento desde hace años con respecto a la situación de las residencias de mayores. No obstante, aseguró que “pocas veces se ha tratado con tanta sensibilidad”.
De hecho, puso en valor que todos los grupos con representación política en el Ayuntamiento se habían reunido con los familiares, con la Diputación y con diferentes agentes para tratar de conducir la situación.
Fruto de este trabajo es la propuesta para crear una comisión mixta compuesta por miembros de la Diputación, de la residencia Sagrado Corazón, por familiares, trabajadores y otros agentes. El principal objetivo de este organismo será mejorar la comunicación y tramitar las incidencias, una labor que los familiares criticaron que no se ha hecho hasta ahora.
Tanto el PSE-EE, el PNV y el PP valoraron muy positivamente la creación de esta mesa de trabajo y aseguraron que desde la colaboración interinstitucional vendrán las mejoras.
Elkarrekin Podemos denunció el modelo de privatización consecuencia de la precarización de las condiciones laborales y del servicio. Y aseveraron que aunque no es competencia municipal tienen “responsabilidad moral y política”.