El programa abierto de apoyo y producción de arte contemporáneo del Gobierno Vasco, eremuak, ha presentado oficialmente este viernes en Guata Kultur Fabrika (Aranguren, Zalla) su cuarta exposición colectiva de carácter cuatrienal. Bajo el título Traen con ellos el olor de la bergamota y el cedro. Hamabost urte... eta gero hau, esta convocatoria no solo articula la creación actual en Euskadi, sino que sirve también para conmemorar los 15 años de trayectoria de una plataforma institucional consolidada en la investigación, visibilización y difusión del tejido artístico vasco.
A diferencia de las tres ediciones precedentes, que tuvieron lugar en grandes centros de arte contemporáneo de referencia como Artium Museoa (Vitoria-Gasteiz, 2014), Azkuna Zentroa (Bilbao, 2018) y CICC Tabakalera (Donostia, 2022), esta cuarta cita traslada su eje de acción a la comarca de Enkarterri.
Fábrica cultural
El emblemático inmueble industrial de Guata Kultur Fabrika, actualmente en proceso de remodelación progresiva por fases, ha funcionado como un laboratorio de trabajo abierto en lugar de un contenedor museístico neutro. Esta particularidad permitió que los artistas seleccionados habitaran y moldearan activamente el espacio a lo largo de un periodo de residencia inusualmente extendido, desarrollado de manera continua entre los meses de julio y octubre.
El proyecto, llevado a cabo en estrecha colaboración institucional con el Ayuntamiento de Zalla, reúne los trabajos de Iker Abascal, Flx. Javier Larreina Morales, Samuel Martin Schick, Irune Merino, Izar Ocariz, Ece Powell, Izai Rodríguez y Stefano Santa María. El grupo ha contado con la coordinación de la artista Leire Sáenz Quevedo, el seguimiento del técnico municipal de cultura Héctor Yerbes, la tutorización metodológica inicial de Snejanka Mihaylova y Leire Vergara, así como el acompañamiento crítico del artista Josu Bilbao.
Título en verso
El peculiar título de la muestra combina un verso poético de la creadora Elba Martínez con la célebre frase Hamabost urte... eta gero hau!, popularizada en la cultura vasca por la agrupación musical Oskorri, sintetizando el espíritu festivo e introspectivo de este decimoquinto aniversario.