Este miércoles, 15 de julio, los trabajadores del Sindicato Ferroviario secundan la segunda jornada de huelga en Renfe, unos paros que vuelven a alterar el servicio habitual de alta velocidad, larga y media distancia, y líneas de Cercanías tras la primera movilización celebrada el pasado 29 de junio.
Como ocurrió en la anterior jornada, se han dictado unos servicios mínimos del 75% de los trenes de Cercanías durante las horas punta del día. Estas franjas de mayor afluencia comprenden desde las 06.00 hasta las 09.00 de la mañana, entre las 13.30 y las 16.00 horas, y en horario de tarde-noche, de 18.30 a 20.30 horas. Por su parte, las líneas de Media Distancia operan con el 65% de los viajes programados inicialmente.
En este sentido, la compañía recuerda que se han activado diversas medidas de flexibilidad de cara a los viajeros afectados por las alteraciones en el servicio. Los usuarios tienen la posibilidad de cambiar o cancelar su billete sin coste alguno, un trámite que puede realizarse de forma inmediata a través de todos los canales de venta habituales de la operadora.
320 trenes suspendidos la primera jornada
El origen de este conflicto, que ya obligó a interrumpir 320 trenes en su primera convocatoria a finales de junio, radica en el incumplimiento de los acuerdos alcanzados en noviembre de 2023 entre el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible y la representación legal de los trabajadores. La central sindical denuncia públicamente una situación de "abandono sindical" por parte de la empresa que ha motivado la reactivación de las protestas.
Junto a estas reclamaciones, la plantilla se opone de manera frontal a la creación de una sociedad mixta con la operadora Medway. Una reivindicación clave que, a la espera de que la empresa y el Ministerio muevan ficha para retomar el diálogo, marca esta nueva jornada de movilizaciones en la red ferroviaria.
Incidencias constantes en Cercanías
Lo cierto es que esta jornada de huelga llega en un momento en el que las incidencias se acumulan en las líneas de Cercanías Renfe, principalmente las que conectan a Bilbao con Santurtzi (C1), Muskiz (C2) y Orduña (C3). Trenes cancelados, retrasos, transporte alternativo son algunos de los problemas a los que se están enfrentando los pasajeros prácticamente a diario.
Los motivos que esgrime el operador son diversos: averías técnicas en la infraestructura, trabajos en la vía, obras, robo de cable, causas operativas.