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El XXV Congreso de Seguridad y Salud Laboral de La Fundación San Prudencio
El XXV Congreso de Seguridad y Salud Laboral de La Fundación San Prudencio ha celebrado este jueves su 25ª edición en el Palacio de Congresos Europa de Vitoria-Gasteiz, con la asistencia de más de 600 profesionales de la prevención, la empresa y el ámbito sanitario que consolidan esta cita como uno de los principales encuentros profesionales sobre prevención en el ámbito empresarial.
La jornada ha sido inaugurada por Yolanda Berasategui, Presidenta de La Fundación San Prudencio; Jon Armentia, Segundo Teniente de Alcaldesa y concejal delegado de Hacienda, Función Pública, Deporte y Salud de Vitoria-Gasteiz; Saray Zárate, Diputada Foral de Desarrollo Económico y Sostenibilidad; y Mikel Torres, Vicelehendakari Segundo y Consejero de Economía, Trabajo y Empleo del Gobierno Vasco.
Apertura institucional del congreso
La bienvenida ha corrido a cargo de la Viceconsejera de Trabajo y Seguridad Social del Gobierno Vasco, Elena Pérez Barredo, quien ha subrayado la importancia de seguir avanzando en la protección de la salud de las personas trabajadoras como pilar fundamental del modelo productivo vasco.
Un estudio pionero sobre medicación y trabajo
En este sentido, y derivado de las ponencias y debates impulsados a lo largo de la jornada, han surgido conclusiones, recomendaciones y datos de notable relevancia como los expuestos con motivo del estudio presentado por parte del Observatorio de Salud Laboral de La Fundación, realizado a partir de la participación de 1.700 personas trabajadoras en Álava y que ha servido para poner cifras a un fenómeno que hasta ahora había sido poco analizado desde la perspectiva de la prevención de riesgos laborales: el uso de medicamentos y sus posibles efectos sobre la seguridad y el rendimiento laboral.
Imagen realizada durante el Congreso.
“No hemos encontrado en España ni en Europa encuestas con este nivel de detalle sobre la relación entre consumo de fármacos y trabajo”, ha explicado el director del Servicio de Prevención Mancomunado (SPM) San Prudencio, Jagoba Gómez.
Según dicho estudio, cuatro de cada diez empleados alaveses toman al menos tres medicamentos a la semana, entre ellos ansiolíticos y benzodiacepinas, una realidad que preocupa a los especialistas por sus posibles efectos secundarios en actividades que requieren concentración, coordinación o rapidez de reacción.
“ La jornada ha finalizado con un llamamiento a reforzar la colaboración entre todos los agentes implicados ”
Otro dato igual de llamativo es que cerca del 75% de las personas trabajadoras asegura que en su empresa no ha recibido información sobre los posibles riesgos que puede tener el consumo de determinados fármacos en el desempeño laboral, mientras que el 87% de quienes sí toman medicación y saben que podría afectar a su trabajo no lo comunican en su empresa, incluso cuando desempeñan tareas que requieren una elevada atención o implican riesgos laborales.
Para Gómez, esta situación refleja en gran medida la dificultad de conciliar la privacidad de los datos médicos con la prevención de riesgos laborales. “Sin vulnerar la confidencialidad ni la privacidad de los datos médicos, sí es posible comunicar los efectos que puede provocar un medicamento, como la somnolencia o la pérdida de reflejos, para que la empresa pueda adoptar medidas preventivas adecuadas”, ha señalado.
Los especialistas advierten además de que existe una falta generalizada de información sobre los efectos de algunos medicamentos en la actividad laboral, tanto en el ámbito empresarial como en el sanitario. En este punto, el estudio del Observatorio de Salud
Un factor casi invisible en las empresas
Para Gómez, el objetivo del estudio no es cuestionar los tratamientos médicos, sino abrir el debate sobre un factor que con frecuencia pasa desapercibido en las empresas. “Hay medicamentos que pueden provocar somnolencia, reducir los reflejos o afectar a la capacidad de atención. Son efectos que pueden tener impacto en determinados puestos de trabajo y que deben abordarse desde la prevención”, ha concluido.
Abundando en este mismo bloque temático, Milagros López de Ocáriz, Presidenta del Consejo de Farmacéuticos del País Vasco, ha aportado la perspectiva sanitaria al debate.
López de Ocáriz ha defendido la necesidad de establecer protocolos de colaboración entre el sistema de salud público y privado y los médicos con especialidad del trabajo que permitan abordar el impacto de la medicación en el trabajo de forma responsable, respetando la confidencialidad del paciente.
“ López de Ocáriz ha defendido la necesidad de establecer protocolos de colaboración entre el sistema de salud público y privado y los médicos con especialidad del trabajo que permitan abordar el impacto de la medicación en el trabajo de forma responsable ”
“El farmacéutico puede ser un aliado clave en la detección y orientación de estos casos, pues el consumo de ciertos medicamentos por parte de los trabajadores puede conllevar riesgos laborales significativos que pueden afectar tanto a la capacidad física, mental o sensorial necesaria en el desempeño de tareas con seguridad. Pueden ir desde la disminución de la atención y concentración, sueño, alteración de reflejos y coordinación, situaciones de confusión y alteración en la percepción del riesgo, incluso efectos secundarios de los medicamentos como mareos, visión borrosa, hipotensión...”, ha señalado. Además, un medicamento bien indicado puede ser incompatible con un puesto de trabajo concreto y hay riesgos previsibles con información, comunicación y coordinación.
El aumento de las bajas laborales por IT, otro reto creciente
Otro de los grandes desafíos del mercado laboral actual abordados en el Congreso es el incremento de las bajas por Incapacidad Temporal (IT). El catedrático de Psicología Social de la Universitat de València, José María Peiró, ha presentado un estudio de gran alcance junto a Umivale que ha analizado más de 60 millones de procesos de incapacidad temporal en España entre 2018 y 2024, con el objetivo de identificar los factores que explican el aumento del absentismo laboral.
“ Las conclusiones apuntan a la necesidad de seguir impulsando medidas que refuercen la seguridad y la salud laboral ”
Los datos muestran que España se sitúa entre los países europeos con mayores tasas de incapacidad temporal, una tendencia que se ha intensificado en los últimos años y que preocupa tanto a empresas como a administraciones públicas. El informe también recuerda que las bajas médicas representan más del 75% de las ausencias laborales en las empresas, lo que las convierte en el principal componente del absentismo.
Peiró ha concluido su ponencia lanzando un alegato en favor de la colaboración.
Esta XXV edición también ha puesto el foco en los cambios que están transformando la prevención de riesgos laborales.
“Tomemos en serio este tema. Hagamos un esfuerzo colectivo por parte de todos los agentes implicados y sepamos que las bajas por IT, siendo multicausal, suponen un coste importante en términos de salud de los trabajadores y pérdida de productividad”.
Inteligencia artificial y salud laboral
Esta XXV edición también ha puesto el foco en los cambios que están transformando la prevención de riesgos laborales. En este punto, la jornada ha arrancado con una ponencia tan inesperada como reveladora, como la del mentalista Anthony Blake, que ha abierto el Congreso con una reflexión sobre el poder de la mente, conectando el rendimiento mental con la cultura preventiva en las organizaciones.
En el Congreso ha participado el ingeniero y profesor de la Universidad de Deusto experto en IA José Luis del Val que ha abordado el papel de la Inteligencia Artificial (IA) aplicada a la salud laboral, una herramienta que permitirá analizar grandes volúmenes de datos para reducir el tiempo dedicado a elaborar informes preventivos, anticipar riesgos, identificar patrones y mejorar la toma de decisiones preventivas.
Nueva normativa en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales
La jornada también ha abordado las posibles novedades legislativas que podrían afectar a la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, más de tres décadas después de su aprobación en 1995. El actual proceso de reforma busca adaptar la normativa a los cambios que ha experimentado el mundo del trabajo en estos años, marcado por fenómenos como la digitalización, el teletrabajo, los nuevos modelos productivos o la creciente relevancia de los riesgos psicosociales.
En este contexto, el XXV Congreso de Salud Laboral de la Fundación San Prudencio ha dedicado parte de su programa a analizar el alcance de esta posible actualización normativa y los retos que plantea para empresas, profesionales de la prevención y administraciones públicas.
“ Tomemos en serio este tema. Hagamos un esfuerzo colectivo por parte de todos los agentes implicados y sepamos que las bajas por IT, siendo multicausal, suponen un coste importante en términos de salud de los trabajadores y pérdida de productividad ”
Profesionales del sector subrayan que la reforma puede ser una oportunidad para incorporar nuevas realidades laborales que no estaban presentes cuando se aprobó la ley hace treinta años. Al mismo tiempo, recuerdan que todavía existen desafíos importantes para lograr que la prevención esté plenamente integrada en la gestión de las organizaciones y no se perciba únicamente como una obligación administrativa.
“ Durante la sesión se han abordado distintas perspectivas sobre la evolución de la seguridad y la salud en el trabajo ”
Con el objetivo de aportar una visión técnica al proceso de reforma, el congreso ha reunido además a más de 56 expertos nacionales en prevención de riesgos laborales, que trabajarán en la elaboración de un documento conjunto con propuestas y reflexiones basadas en la experiencia práctica en empresas y organizaciones.
Este documento técnico pretende contribuir al debate público sobre la futura actualización de la normativa, identificando tanto las carencias detectadas en el sistema actual como las oportunidades de mejora para reforzar la protección de la seguridad y la salud de las personas trabajadoras en los próximos años.
Absentismo: ¿causa o consecuencia?
El Congreso ha cerrado su programa con uno de los debates más esperados de la jornada: una mesa redonda plural y sin rodeos sobre el absentismo laboral, bajo la pregunta: Absentismo, ¿causa o consecuencia?
En ella han tomado parte representantes de CCOO Euskadi, UGT Euskadi, Confebask, AMAT, APA y PREVERAS, moderados por Ricardo Mínguez, Inspector de Trabajo y consejero de Cuatrecasas. El debate ha puesto de manifiesto la necesidad de superar los diagnósticos superficiales y avanzar hacia soluciones compartidas entre empresas, sindicatos y administraciones, reconociendo que el absentismo es con frecuencia un síntoma de condiciones de trabajo que no están funcionando.
“ El informe aporta una radiografía detallada de una situación cada vez más presente en el entorno laboral ”
“El absentismo, que puede considerarse como el fracaso de la prevención, tiene una relación directa con las condiciones de trabajo y con los problemas estructurales sanitarios. Si se quiere resolver el problemón de las Incapacidades Temporales sería razonable atender a los datos y la información rigurosa, y buscar soluciones entre todos los agentes implicados”, han coincidido los participantes de la mesa.
Conclusiones del congreso
En su alocución final, Manuel Velázquez, Presidente del Comité de Honor del Congreso e Inspector de Trabajo, ha compartido las Conclusiones de esta XXV edición.