Dice el dicho que "El que tiene boca, se equivoca". Pero cuando quien lo hace es una persona pública, el error puede dar lugar a situaciones hilarantes, ya sea porque la equivocación se ha producido por no haber entendido una pregunta, porque uno repite varias veces la palabra mal dicha de la forma incorrecta o porque estamos ante un juego de palabras o dobles sentidos que no pueden sino arrancar una risa cuando la persona que ha cometido el error se da cuenta del mismo.
El deporte y la política son sólo dos de los ámbitos que más errores, más "gazapos" producen. No en vano cada uno de ellos tiene una gran cantidad de protagonistas. Y, a más bocas, más posibilidad de que alguna caiga en un error. Que se lo digan al 'Cholo' Simeone cuando le preguntaron en rueda de prensa por el "Top Ocho", refiriéndose a la clasificación del Atlético de Madrid, y el entrenador de los 'colchoneros' pensó que le habían preguntado por un jugador que se apellidaba "Topocho". O cuando el líder del PP, Alberto Núñez Feijoó, repitió mal hasta en ocho ocasiones el nombre de una empresa que estaba visitando en el marco de la campaña electoral de Aragón.