Soplan vientos de inestabilidad para toda la industria. Las crisis geopolíticas, las barreras al libre comercio, la inflación energética, la falta de relevo y de talento especializado o la competencia de China en la automoción están produciendo un shock continuo a un sector que representa un tercio del PIB vasco. Y dentro de ese sector, la máquina-herramienta es estratégica para el tejido productivo. A lo largo de la semana pasada, la Bienal de Máquina-Herramienta permitió a empresas vascas y navarras mostrar su “resiliencia”, tal y como destacaron los organizadores del evento, ante un escenario “complejo” en el que cada día se suceden circunstancias que quedan fuera del control de las empresas, como los conflictos bélicos, pero ante las cuales el espectro industrial está reaccionando con habilidad y capacidad de respuesta.
Ante la debilidad de sectores como la automoción, donde la ralentización de la actividad de las fábricas de Alemania y Francia condiciona todos los pedidos y ventas de las empresas locales, la máquina-herramienta se marca crecer en campos donde se prevé una fuerte inversión pública y privada en los próximos años, como las infraestructuras de transporte, las energías renovables, la defensa y las nuevas tecnologías. Todo ello con un componente innovador y en el que conceptos como la Inteligencia Artificial, la robótica y la digitalización se convierten en ejes de la actividad. Además, la industria necesita no solo necesita expandir su actividad en un marco sectorial, sino también geográfico. En este sentido, y con un país como China –que ha pasado de ser cliente a ser competidor– y otro como Estados Unidos –que impone obstáculos arancelarios a Europa mientras a su vez se beneficia de su hegemonía tecnológica en el Viejo Continente–, a las firmas no les queda otra salida que explorar otras alternativas.
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En este sentido, los recientes acuerdos comerciales de la Unión Europea con India y Mercosur son bienvenidos en el sector, en especial el primero, un país que, como indicó el presidente del clúster AFM, José Pérez Berdud, se encuentra en “una rampa de lanzamiento” de su economía y cuenta con un potencial demográfico sustancial. No obstante, las aspiraciones de la máquina-herramienta se centran en el corto plazo, y eso pasa por conservar los niveles de actividad existentes, que están logrando mantenerse pese a las dificultades, sacar adelante los pedidos -que crecieron a nivel de todo el sector español el pasado año un 2,2%- y consolidar las relaciones, un propósito en el que la Bienal ha vuelto a cumplir las expectativas, según las asociaciones organizadoras -AFM, AIMHE (distribuidores e importadores) y el propio BEC-, con casi 40.000 visitantes.
“La Bienal ha vuelto a poner de manifiesto la fortaleza de un sector decisivo para la competitividad industrial: dinámico, innovador y tecnológicamente avanzado”, subrayó Pérez Berdud en la clausura del certamen. El cambio de fechas, con el evento regresando a la primera semana de marzo en lugar de la primera de junio, fue una petición del sector para estimular la actividad, puesto que el anterior calendario dificultaba cerrar nuevas operaciones. “El cambio de fechas al mes de marzo se ha confirmado como una decisión acertada. Al situarse al inicio del ejercicio, muchos clientes han acudido con proyectos para el nuevo año que confiamos en que se traduzcan en operaciones en los próximos meses”, destacó José Ignacio Ortiz de Urbina, presidente del clúster AIMHE. La presencia de directores, gerentes, propietarios, jefes y responsables de departamentos de sectores como la automoción, bienes de equipo, aeronáutica y aeroespacial, siderurgia, energía o ferroviario muestra la orientación que va a tomar la máquina-herramienta, con áreas tradicionales que buscan no perder comba y otras que llaman a la puerta del nuevo desarrollo económico. La próxima Bienal se desarrollará en el BEC del 6 al 10 de marzo de 2028.