El Museo Reina Sofía ha vuelto a decir ‘no’ al traslado del ‘Guernica’ (1937) de Pablo Picasso al Guggenheim, como ha solicitado el Gobierno Vasco con motivo de la conmemoración del 90 aniversario del primer Gobierno del lehendakari Agirre y el bombardeo de la localidad vizcaina. El informe de conservación realizado por el Departamento de Conservación-Restauración del museo “desaconseja rotundamente” mover el cuadro del artista malagueño de la sala 206 que lo custodia desde que la obra llegó a la pinacoteca en 1992 porque las vibraciones del traslado podrían perjudicar su estado y aumentar su deterioro.
La negativa, esta vez por motivos técnicos, es la última de toda una serie de denegaciones sistemáticas del Reina Sofía y el Gobierno español a todas las peticiones de traslado a Euskadi, empezando por la realizada en 1997 por el Gobierno de José Antonio Ardanza, que planteó la cesión temporal del cuadro para que la monumental obra de Picasso fuera la pieza central en la apertura del Guggenheim, argumentando que el museo proyectado por Frank Gehry cumplía con todas las condiciones de seguridad necesarias para albergarla.
Las autoridades vascas volvieron a ver sus aspiraciones frustadas, al menos, en otras cuatro ocasiones importantes. En 2016 (70º aniversario del bombardeo), el Patronato del museo madrileño rechazó por unanimidad la cesión temporal de esta maestra de evidente valor simbólico para el pueblo vasco, y en especial para Gernika. En 2010, el Congreso dijo que el cuadro era “intrasladable” a varias iniciativas parlamentaria del PNV. En 2011, el Senado rechazó una enmienda jeltzale que pretendía incluir legalmente la posibilidad de trasladar la obra a Euskadi durante la tramitación de la Ley del Museo Reina Sofía. Y el último portazo se recibió en 2017 (80º aniversario del bombardeo) cuando PSOE, PP, Ciudadanos y Unidos Podemos unieron sus votos para que el ‘Guernica’ viajase hasta la pinacoteca bilbaina.
El ‘Guernica’ de Picasso es la joya de la corona de la colección del Reina Sofía.
Hasta la fecha todos los informes técnicos reiteraban que el “delicadísimo” estado del lienzo y su gran formato impedían cualquier movimiento, ya que los daños acumulados durante sus viajes por el mundo en el siglo XX lo hacían extremadamente frágil. El informe de conservación hecho público este jueves abunda en los mismos argumentos. Como única novedad, añade que los estudios con luz visible hechos recientemente han sacado a la luz las diferentes alteraciones que ha sufrido la obra en la tela y en las propias capas de pintura.
Daños en los traslados
Según los conservadores, uno de los factores clave para comprender la evolución del estado de conservación del ‘Guernica’ es el estudio de los traslados a los que fue sometida la obra durante los primeros años posteriores a su ejecución y que hicieron necesarios los tratamientos de restauración a los que fue sometida de 1943 a 1957. Tras el tratamiento de 1957, cuando el Departamento de Restauración del MoMA de Nueva York consolidó la capa pictórica mediante la aplicación de una mezcla de cera-resina por el reverso, el ‘Guernica’ realiza un nuevo ‘tour’ por Estados Unidos, tras el que, “debido a la preocupación por su deficiente estado, se decidió no volver a moverlo hasta que regresara a España”.
Entrada al Museo Reina Sofía.
El estudio de 2026 destaca respecto al soporte que “el perímetro de la tela presenta un gran número de alteraciones causadas por los múltiples clavados y desclavados del bastidor a los que el lienzo fue sometido a lo largo de su historia”. En cuanto a la capa pictórica, “se perciben frecuentemente alteraciones tales como grietas, craquelados y microfisuras atribuidas mayoritariamente a las tensiones provocadas por los numerosos enrollados, traslados y manipulaciones durante sus años de itinerancia”.
Según el último informe, algunas de las alteraciones más visibles son las grietas, como la vertical en el cuello del caballo, que presenta “pérdidas de la capa pictórica, pequeños craquelados a lo largo y puntos en los que se ha filtrado el material de consolidación”. Se aprecian pérdidas, repintes y “lagunas pictóricas localizadas en toda la superficie de la obra” y que “en la mayoría de los casos”, las grietas y craquelados “llegan hasta el soporte dejando la tela vista”. El departamento de Conservación ha elaborado mapas de daños y concluye que el cuadro es “especialmente sensible a todo tipo de vibraciones que son inevitables en los transportes para obras de arte” y desaconseja su traslado.
Museo Guggenheim de Bilbao.
Indignación del Gobierno vasco
Como todo lo que ha rodeado y sigue rodeando al polémico traslado, el hecho de que el Gobierno Vasco se haya enterado el no “rotundo” del Reina Sofía por la prensa no ha caído bien en las filas del Ejecutivo. Por la mañana, antes de que el museo hiciese público el contenido del informe de conservación, la vicelehendakari primera y consejera de Cultura, Ibone Bengoetxea, ha elevado el tono contra el Gobierno de España, calificando de “grave” que la solicitud vasca se haya despachando a través de los medios de comunicación sin que medie una respuesta oficial ni un análisis técnico serio y actualizado a la tecnología de 2026.
Bengoetxea ha calificado de “grave” la situación generada en torno a la solicitud de traslado temporal del ‘Guernica’ a Euskadi, y ha defendido que no se trata de “una cuestión meramente técnica”, sino de “una cuestión de memoria, reconocimiento y reparación”. Según ha destacado, el Gobierno Vasco aboga por “un cambio de mirada por parte del Gobierno español, y un trabajo en conjunto entre Ejecutivos”.
Además, ha afirmado que, con el objetivo de que la pintura se traslade a Euskadi, se pondrán a disposición “los mejores profesionales, con la mejor tecnología”. “El encargo debe ser un análisis sobre las necesidades para que el cuadro pueda estar en Euskadi de manera temporal”, ha señalado. En su opinión, esta cuestión “no se debe despachar con un no, sin un análisis en profundidad”, especialmente en 2026, “cuando los museos de todo el mundo trasladan obras de gran complejidad con todas las garantías”.
Por ello, ha advertido que “sería grave que una solicitud formal de un gobierno se responda sin un análisis serio y en profundidad, y sin una respuesta oficial”. La vicelehendakari ha denunciado que “a día de hoy”, el Gobierno Vasco “no ha recibido ninguna respuesta oficial por parte del Ministerio de Cultura”, pero “se están trasladando posicionamientos negativos a través de los medios”, lo que considera “igualmente grave”.
Ibone Bengoetxea ha recordado que esta iniciativa “nace del lehendakari y está dirigida al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez”, y responde a “una petición concreta”. “Un traslado temporal vinculado a la memoria, el reconocimiento y los valores de libertad, en el marco de efemérides especialmente significativas como el 90 aniversario del primer Gobierno Vasco y el aniversario del bombardeo de Gernika”, ha dicho.