El Euzko Gudarostea, constituido en Azpeitia en 1936 para hacer frente a los sublevados que se levantaron contra la República, dando inicio a la Guerra Civil, será el hilo conductor de la charla que Iñaki Goiogana, miembro de la Fundación Sabino Arana, ofrecerá en la tercera planta del palacio Basazabal el 16 de julio, a las 18.30 horas.
Sublevación militar
El encuentro ha sido organizado por Munoandi Kultur Elkartea en el marco del 90.º aniversario de la Guerra Civil.
La rebelión de varias guarniciones militares en la Península, unida a la sublevación de parte del ejército asentado en el Protectorado español en Marruecos entre los días 17 y 18 de julio, fue el detonante de la contienda.
Esta sublevación tuvo como reflejo una respuesta popular y política que, en el caso del País Vasco, se tradujo en la constitución de milicias dirigidas a hacer frente a las fuerzas rebeldes, una de las cuales se asentó en Loiola.
Euzko Gudarostea de Azpeitia
El barrio azpeitiarra fue uno de los lugares de referencia del Euzko Gudarostea azpeitiarra.
Con más voluntad que medios, allí se sentaron las bases de un ejército vasco embrionario, que llegó a reunir en agosto de 1936 a más de 1.300 gudaris .
La Comandancia de Milicias de Azpeitia-Euzko Gudarostea Azpeiti-Buruzagitza tuvo como primer objetivo el control de la zona occidental de Gipuzkoa ante la creciente amenaza del ejército sublevado, que pugnaba por hacerse con la provincia.
Estaba dirigida por un comité formado por Telesforo Monzón, José María Lasarte, Salvador Aramburu, Miguel José Garmendia, Lino Lazkano, Mikel Ayerdi y Tomás Mitxelena.
Cándido Saseta
A su vez, el mando militar recaía en Cándido Saseta, un militar profesional que ostentaba el cargo de comandante en jefe y contaba con el auxilio de los comandantes Eduardo Urtizberea, Jesús Luisa, Enrique Etxeberria, José María Fernández de Lekuona y José Placer.
Bajo las órdenes de Saseta, aquella fuerza multipartidista que, además de jóvenes del PNV, contaba con miembros de otras formaciones políticas, participó de manera muy directa en la contienda.
En enero de 1937 comienza a fraguarse en el Estado Mayor la idea de organizar una División Expedicionaria Vasca para ser enviada a Asturias con el fin de conquistar Oviedo. Saseta recibe el ascenso militar a comandante de Intendencia y el mando de la 2ª Brigada Vasca, con los batallones Euzko Indarra –2º de ANV–, Amayur e Indalecio Prieto –2º de la UGT–, junto a secciones del batallón de ametralladoras Ariztimuño, secciones de Máquinas de Acompañamiento de Infantería y sección de Enlaces y Transmisiones..
Muerte en Areces
El 21 de febrero de 1937 se lanzó una ofensiva contra la localidad de Areces, que se saldó con cerca de un centenar de muertos entre las tropas vascas.
Pese a todo, lograron ocupar la población y mantener la posición durante 48 horas, hasta que no les quedó más remedio que replegarse ante la superioridad del ejército enemigo.
El 23 de febrero, Saseta, que se había acercado a la primera línea del frente en plena retirada, fue alcanzado por el fuego enemigo, falleciendo como consecuencia de las heridas.
Acto del PNV el 20 de julio
Estos y otros temas vinculados al Euzko Gudarostea serán el hilo conductor de la charla que Iñaki Goiogana protagonizará en Basazabal este jueves.
No será el único encuentro centrado en la Guerra Civil que tendrá lugar en Azpeitia con motivo del 90.º aniversario de su estallido.
El PNV de Azpeitia celebrará un acto en Loiola el próximo 20 de julio, coincidiendo con el 90.º aniversario del pleno extraordinario que se celebró en la localidad tras el inicio de la Guerra Civil.