Política

El PSOE se la juega para convencer a Sánchez mientras el PP se postula como relevo

El Comité Federal socialista de este sábado será un acto de adhesión coincidiendo con una gran manifestación a las puertas de Ferraz
Un simpatizante exhibe diversa iconografía referente a Pedro Sánchez el pasado miércoles en Ferraz, tras el sorpresivo anuncio del presidente español. / EFE

En la tensión casi insoportable, por la incertidumbre, del actual periodo de impasse hasta que el presidente español, Pedro Sánchez, termine de deshojar la margarita y revele el lunes su futuro, el PSOE se lo jugará este sábado todo a una carta para convencerle de que continúe en el cargo. El Comité Federal del partido, que estaba previsto desde hacía mucho con un objetivo tan funcional como aprobar las listas a las elecciones europeas, se ha convertido de repente en un acto de adhesión de los cargos y militantes socialistas a su líder, tanto dentro como fuera de Ferraz.

Pocas cosas se mueven en el marco de lo habitual desde que Sánchez anunció el miércoles que se tomaba un periodo de reflexión, anulando todas sus apariciones públicas, para decidir si merece la pena seguir en el cargo ante los ataques políticos, mediáticos y judiciales que está sufriendo su mujer, Begoña Gómez. El Comité Federal de este sábado no será una excepción, y en primer lugar ha sido despojado en gran medida de su sentido original al aplazarse hasta el martes la aprobación de las planchas para las elecciones europeas. Así, tan solo se ratificará a la vicepresidenta tercera, Teresa Ribera, como cabeza de lista a los comicios del próximo 9 de junio.

También fuera de la ortodoxia se sitúa el hecho de que la reunión del máximo órgano del partido entre congresos se retransmitirá en abierto y de forma íntegra, incluso con pantallas instaladas en el exterior. De este modo, se intentará dar el mayor eco posible a unas intervenciones que, sin excepción, tratarán de nutrir de contenido al hashtag que se ha viralizado en los últimos días, #pedronoterindas.

Ante la ausencia de Sánchez, tomarán la palabra, entre otros, la vicepresidenta del Gobierno español, María Jesús Montero, que está llamada a sustituirle si se echa finalmente a un lado. También el secretario general del PSE, Eneko Andueza, que confirmó que valorará los resultados obtenidos en las elecciones en Euskadi del pasado domingo y que se pronunciará asimismo sobre los “ataques” a Sánchez.

La guinda a este despliegue será la gran movilización convocada, al margen de los órganos de dirección del partido, frente a Ferraz coincidiendo con el Comité Federal. El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, a quien algunos sitúan como la principal baza para convencer a Sánchez de que se quede, llamó esta semana a las bases socialistas a recuperar la calle y manifestarse. Con este fin, las federaciones del PSOE en las comunidades autónomas han organizado decenas de autobuses para facilitar el traslado de sus militantes a Madrid. Desde el PSE señalaron que esperan que viajen alrededor de 500 de sus simpatizantes, para lo que han fletado siete autobuses desde las distintas agrupaciones de Euskadi. Desde Nafarroa saldrá otro autobús.

Sumar cierra filas

En el ambiente flota, sin embargo, un aroma de inevitabilidad, de que el paso adoptado por Sánchez llega tan lejos que ya no tiene vuelta atrás. Ello pasaría por su renuncia definitiva al cargo, ya sea de forma directa o mediante la convocatoria de elecciones generales, y en este contexto de marejada, el PP se postuló para tomar el relevo al frente de Moncloa.

El propio líder popular, Alberto Núñez Feijóo, avanzó el jueves que “sé que la gran mayoría entiende que España merece otro presidente que actúe con serenidad y con madurez, y lo tendrá”. La secretaria general del partido, Cuca Gamarra, fue más lejos y dijo, en referencia a Feijóo, que “tenemos un presidente que puede ser presidente de España si todos los españoles quieren. Estamos preparados para devolverle a España lo que necesita, se necesitan otras políticas”.

No hay gesto gratuito en este contexto de inestabilidad extrema, y el socio del PSOE en el Ejecutivo español, Sumar, hizo una demostración de unidad al reunir la vicepresidenta segunda y líder de este espacio, Yolanda Díaz, a los ministros magentas y a los portavoces parlamentarios de las distintas fuerzas que lo componen. La conclusión principal del encuentro fue que el Gobierno debe cumplir su mandato y frenar la campaña de “acoso y derribo” contra la coalición.

El goteo de declaraciones siguió y el ministro de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, afirmó que “no estamos en ningún otro escenario que no sea que el presidente continúe”. El portavoz socialista en el Congreso, Patxi López, acusó al PP de “ensuciar y atacar a la democracia”, y María Jesús Montero admitió no tener esperanzas de que la formación popular cambie de actitud.

27/04/2024