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El Gobierno vasco ha cerrado cinco transferencias sobre materias como la Seguridad Social tras una negociación que no le ha parecido muy edificante, porque el secretario de Estado del ramo intentó matizar los acuerdos alcanzados en julio y hubo que aplazar la Comisión Mixta del 29 de diciembre. Y lo que queda por delante no será más sencillo ni plácido. Este mismo jueves, el presidente de Aena ha puesto pegas a una futura transferencia de los aeropuertos a las comunidades autónomas en una intervención que, además, se ha caracterizado por su tono inflexible en otros ámbitos, ante las propuestas (o "patochadas" y "letanías") que le llegan desde otros sectores sobre las tasas o la gestión del negocio. En un desayuno de Nueva Economía Forum, Maurici Lucena avisó de que, por mucho que el Estado tenga el 51% de Aena, no podría imponer un acuerdo de transferencias, que sería "nulo de pleno derecho". No solo la comunidad autónoma vasca está negociando la posibilidad de participar en la gestión y el diseño de las inversiones en el informe DORA, sino que también lo hacen otras comunidades como Catalunya.
Lucena fue en las listas del PSC pero ahora se reivindica como un técnico, como "economista profesional" y una persona de "ciencias puras", que antepone los "hechos factuales" a otro tipo de discursos. Y, a partir de ahí, admitió pocas revisiones. Reivindicó el modelo que ya existe porque "Aena es líder en el mundo". En su intervención escrita, en el discurso inicial y no a petición de los medios de comunicación, se preguntó por qué "hay personas que, con una insistencia digna de mejor causa, cuestionan la integridad de los activos de Aena, solicitan la transferencia de los aeropuertos a las comunidades autónomas, o proponen bajar las tarifas" con un modelo que cree que es incompatible con la economía de mercado. "No tengo una respuesta cabal", lanzó, para añadir que hay "falsos mitos" sobre Aena.
"Se piensa que el Estado puede hacer lo que quiera con el 51% de la propiedad. Si el Gobierno tuviera la tentación de imponer su rodillo del 51% al otro 49% privado, habría un límite: lo que objetivamente perjudica o beneficia a Aena. Por tanto, la transferencia de aeropuertos a terceros o la cesión de parcelas de gestión como resultado de acuerdos políticos, por mucho que un Gobierno quisiera imponerlas en el Consejo de Administración de Aena, serían nulas de pleno derecho", aseguró. Defendió que el otro 49%, los accionistas privados, tienen 18.500 millones de euros en propiedad, y defenderán "con uñas y dientes sus acciones" por todas las vías jurídicas. La cuestión es que la consejera de Autogobierno, Maria Ubarretxena, solicitó una reunión con Maurici Lucena y también se mostró dispuesta a estar con los accionistas para aclarar que no quiere romper el modelo y para tender la mano a un acuerdo. El fondo británico TCI ya ha mostrado su resistencia.
"A mí me gusta la privatización"
Ya en el turno de preguntas, Lucena incluso admitió que iba a tener que contenerse en su respuesta. "Hay un núcleo central que está en la Constitución y la Ley 18/2014, y hay una privatización. Nos gustará más o menos. A mí me gusta. El 49% de la propiedad de los aeropuertos es de accionistas privados, con los terrenos, pistas... La combinación del marco normativo y accionarial protege el modelo actual. ¿Hay espacio para profundizar en la coordinación con las comunidades y otros gobiernos del ámbito local? Claro que sí", dijo, sin referirse a la participación en la toma de decisiones. En la CAV, hay tres aeropuertos de interés general: Loiu, Foronda y Hondarribia.