Política

El PP no se decide a plantear la moción de censura pese a que le retan a hacerlo

La vicepresidenta Díaz les insta a dar el paso, pero en Génova admiten que no les faltan “ganas”, pero sí “votos”
Pedro Sánchez y Rodríguez Zapatero, en un acto de la campaña electoral de Castilla y León. / Europa Press

"No nos faltan ganas, nos faltan votos". Es el mantra que se repite estos días en el seno del PP y con el que se pretende explicar sus reticencias a plantear una moción de censura conta Pedro Sánchez. La tremenda sacudida que ha supuesto la imputación por tráfico de influencias, entre otros delitos, de José Luis Rodríguez Zapatero ha espoleado a los sectores más ultramontanos de la derecha a exigir a la dirección popular activar ya este mecanismo para sacar cuanto antes de la Moncloa al actual líder de la PSOE. Una iniciativa que, curiosamente, también le invitan a adoptar desde el ámbito de la izquierda, sabedores de que hacerlo les abocaría a un fracaso garantizado al no disponer, a día de hoy, de los apoyos suficientes para sacarla adelante. Así, la propia vicepresidenta segunda del Gobierno, Yolanda Díaz, instaba a Alberto Núñez Feijóo a ser "valiente" y dar el paso. Sin embargo, en Génova prefieren no entrar el trapo, evitando precipitarse en esta cuestión, ya que ello que podría dar oxígeno a Sánchez, y optando por esperar a que una hipotética escalada de la trama de corrupción a la que se vincula a Zapatero acabe por dar un viso de viabilidad a un órdago de esa naturaleza.

"Es verdad que no nos faltan ganas, nos faltan votos, pero también es verdad que no vamos a regalar una victoria a Sánchez con una moción de censura fallida porque nos faltan los votos", argumentaba el jueves la portavoz del grupo popular en el Senado, Alicia García, para justificar sus reticencias a este planteamiento. Y para eludir el riesgo de concederle un éxito al líder socialista, la representante popular dejaba la pelota en el tejado de sus socios de investidura, a quienes emplaza a dejar de sostener al "Gobierno más corrupto de la democracia" para "desmarcarse" y dejarlo caer, recordándoles que ahora concurren los mismos argumentos que emplearon en su día cuando apoyaron la moción de censura contra Mariano Rajoy que permitió a Sánchez ser elegido presidente.

En unos términos similares a los empleados por Alicia García se manifestaba también este jueves otro cargo popular, Carlos Díaz-Pache. "Lo importante es que nosotros no tenemos los votos, ni siquiera con Vox, para hacer esa moción de censura. No vamos a regalar una victoria parlamentaria a Pedro Sánchez, que es lo único que podría conseguir. Es el único lugar donde podría conseguir una victoria a Pedro Sánchez, que está siendo derrotado consecutivamente en cada elección regional", afirmaba el portavoz del PP en la Asamblea de Madrid. Díaz-Pache dejó claro que si pudiera impulsar una moción de censura que "quitase" a Sánchez, el PP lo haría. No obstante, al igual que su homóloga en el Senado, considera que quienes deben pronunciarse en este sentido son el resto de grupos que "están sosteniendo la corrupción" del presidente del Gobierno, a quien reclamó la convocatoria adelantada de elecciones.

No se quedarán "de brazos cruzados"

Otra muestra más de la extrema cautela con la que el PP quiere actuar antes de lanzarse a una ofensiva final contra Sánchez la daba este viernes la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez. Tras aseverar que el PP "no se va a quedar de brazos cruzados ni ante el auto judicial que se ha conocido ni ante lo que se está conociendo a través de los medios de comunicación", en relación a la implicación también de la esposa de Zapatero en la trama que ha empezado a instruir el juez Calama, planteaba otras fórmulas alternativas a la moción de censura. Así, Fúnez considera que "en cualquier país democrático en una situación como esta" no se apelaría a este resorte parlamentario, sino que no se hablaría "de disolución de las Cortes y dimisión del presidente del Gobierno", recordando además los casos que implican a su hermano, a su esposa y a excolaboradores estrechos como el que fuera ministro de Transportes, José Luis Ábalos, o el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán.

A la vista de esas dudas existentes en Génova, Yolanda Díaz ha querido meter el dedo en la llaga retando al PP a ser un partido de Estado, "que no lo es", y a presentar "por estricta dignidad", si es que piensa que el Gobierno actual no se sostiene, "una moción de censura y que los españoles y las españolas puedan ver qué proyecto de país tienen". "Creo que en democracia esto es lo que hay que hacer; puede perder o ganar pero tiene que tener la valentía y la responsabilidad" de acudir a ese "mecanismo constitucional que está a disposición de los partidos políticos en España", ha añadido la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo.

22/05/2026