Mikel Oyarzabal sigue y no para de dar lecciones de inteligencia y saber estar en un campo de fútbol. En esta ocasión, nada más y nada menos, que en el escenario más grande de este deporte como es siempre un Mundial.
El delantero de la Real Sociedad marcó ayer su quinto gol, con el que iguala los mejores registros goleadores de otros futbolistas anteriores que, con España, también alcanzaron la cifra de cinco tantos. Es el caso de Emilio Butragueño y David Villa. En lo que a Oyarzabal respecta todavía tiene la oportunidad de superarles, ya que le queda el partido final.
La presencia de Mikel en la selección es una de las grandes bazas de este equipo. Se ha convertido con su juego y sus goles en imprescindible, ayer todavía más al convertir el penalti y encarrilar la victoria. Por si había dudas de quién lo tiraría, era el primero a favor que se le señalaba a España, Oyarzabal se encargó de despejarlas por la vía rápida. Probablemente es uno de los mejores especialistas del mundo en lanzar penaltis.
No le tembló el pulso al diez de la Real. Colocó el balón y, después de su pequeño salto habitual en la carrera, golpeó colocado y con la suficiente fuerza a la izquierda del portero francés. Era el inicio de un pase histórico a una final. Oyarzabal es el primer jugador que viste la camiseta de la Real y que va a disputar el último encuentro de un Mundial.