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El Gobierno español ha activado un procedimiento extraordinario para regularizar la situación de los migrantes, que puede afectar a medio millón de personas o a 840.000, según otros cálculos, y que, al ser extraordinaria, no está sujeta a cumplir ningún requisito más allá de no tener antecedentes delictivos y acreditar cinco meses de residencia. Otra cuestión será lo que pase dentro de un año, cuando esas personas deban renovar su autorización.
El Gobierno Vasco ya ha registrado alegaciones al respecto, y el PNV, que comparte la pertinencia de la regularización para sacar a esas personas del limbo administrativo o de la economía sumergida, recrimina precisamente a Pedro Sánchez que no haya pensado en el día después, en el futuro, y que no haya vinculado más esa regularización al trabajo. También duda del plazo que se ha establecido.
Regularización extraordinaria
Ahí lo dejó el presidente del EBB, Aitor Esteban, pero ese plazo está prácticamente encima porque las solicitudes se pueden presentar desde abril, y el plazo de alegaciones de las instituciones concernidas se acaba de cerrar. De todos modos, este decreto no tiene que pasar por el Congreso porque se ha vehiculizado a través de una reforma del reglamento de extranjería.
En un desayuno de Nueva Economía Fórum, Esteban ha dicho que la migración debe ser gestionada y no improvisada.
"Con respecto al decreto de regularización pactado con Podemos, me sorprendió que lo sacara cuando estábamos intentando desbloquearlo en el Congreso. Nosotros somos favorables a hacer una regularización pero, tal y como se ha hecho, tiene sus flecos. Debería estar más ligada al trabajo de lo que está. Los plazos deberían ser diferentes y, sobre todo, es una regularización más como las otras siete u ocho que se han llevado a cabo, porque no pone las bases para el futuro. Pongamos las bases, qué condiciones y cómo, para no tener que proceder a una nueva regularización dentro de cinco o seis años. Tendría que haber sido trabajado", lamentó.
En un encuentro marcado por la expectación y con decenas de preguntas, Esteban abordó todas las cuestiones, también la moción de censura contra el entonces presidente español, Mariano Rajoy. Su relación con el exlíder del PP es "muy buena en lo personal", y de vez en cuando Rajoy le envía whatsapps. Ahora bien, no se arrepiente de la moción de censura porque, con la sentencia del caso Gürtel, no cabía hacer otra cosa.
Sobre la legislatura del socialista Pedro Sánchez, volvió a avisar a todos los grupos de que hay que ir "a lo común" para que las votaciones salgan adelante, y al PSOE lo advirtió de que no va a tragar ruedas de molino. "La potestad de convocar elecciones solo la tiene Sánchez y lo hará cuando convenga pero, a partir de ahora, votaremos a favor de lo que estemos de acuerdo, y diremos que no al resto", volvió a decir. Incluso le preguntaron por la salud de Sánchez y los rumores de que sufre una dolencia cardíaca, cuestión que no le consta a Esteban porque lo ve "en plena forma".