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"El PNV ha construido Euskadi paso a paso y en estas elecciones está en juego ese bienestar, que no está garantizado"

El candidato jeltzale a lehendakari, Imanol Pradales, encara la última semana de la campaña electoral tratando de hacer ver a los indecisos que está en juego "el futuro", y busca contraponer modelos con una EH Bildu que se "esconde"
El candidato del PNV a lehendakari, Imanol Pradales / Borja Guerrero

¿Cómo convencería de que vuelva a votar al PNV a un ciudadano que se quedó en casa en las elecciones municipales y forales, desencantado por la gestión de la pandemia?

Lo importante es que piense quién le puede garantizar su calidad de vida y su bienestar. Cuando las encuestas preguntan cómo valoramos nuestra calidad de vida, la media suele ser 7,5 sobre 10, es decir, que creemos que tenemos una buena calidad de vida. El futuro de eso está en riesgo.

Entramos ya en la última semana de la campaña, y las encuestas siguen dibujando un empate entre el PNV y EH Bildu. ¿Ustedes tienen datos que les lleven a pensar que se está reactivando la movilización o que están ampliando las distancias con Bildu?

No conozco más datos que los publicados. Hay que subrayar un dato de la encuesta del CIS, el gran porcentaje de personas que no han decidido su voto, casi un 30%. Otras encuestas apuntan al 22%. En torno a un cuarto del electorado aún no ha decidido su voto y es a quienes apelamos. Entramos en la campaña de verdad, en la semana decisiva. Hemos tenido una campaña muy atípica, con la Semana Santa, con la Copa y el Athletic en Bizkaia, y se ha dado la triste noticia del fallecimiento del lehendakari Ardanza, pero ahora entramos en la txanpa final. Es importante que la sociedad sepa lo que está en juego y lo que cada uno propone. Nosotros tenemos una trayectoria de la que estamos orgullosos, de construir Euskadi paso a paso, una Euskadi plural y con servicios públicos de referencia. Solo hay dos opciones: PNV o Bildu. Nosotros tenemos una trayectoria de servicio a este país, experiencia… Estamos dispuestos a mejorar, por supuesto, pero creo que la trayectoria del PNV es limpia. Otros tienen otra trayectoria. Me parece importante no experimentar teniendo en cuenta que el mundo está muy revuelto y que el futuro es incierto y el bienestar actual no está garantizado.

Si lograra ser lehendakari, ¿qué medidas tomaría en sus primeros 100 días de gobierno?

Lo primero que tengo claro es que hay que conformar el mejor equipo para hacer frente a todos los retos. Dicho eso, hace falta poner el foco en mejorar Osakidetza; en las políticas de empleo y económicas, que es de lo que comemos y vivimos; y una tercera cuestión que me preocupa especialmente es poder generar condiciones para que la juventud tenga un proyecto de vida, con la emancipación, vivienda y empleo de calidad.

En materia de salud, ha apuntado la posibilidad de reforzar las plantillas, por ejemplo, en los puntos de atención continuada. Con carácter general en Osakidetza, ¿tienen una estimación de las plazas que harían falta? El PSE ya habla de 2.000.

Lo que conozco es el déficit de médicos en atención primaria, donde hay una necesidad urgente de atraer profesionales, que puede estar rondando los 200 profesionales. Ahí es donde tenemos que hacer urgentemente una política de atracción de profesionales que sea muy potente con incentivos económicos, condiciones de carrera profesional, capacidad de formarse y participar en la investigación clínica... Y una segunda medida: un acuerdo con los profesionales de especialidades donde haya un déficit y que están a punto de jubilarse para que permanezcan más tiempo con incentivos, a fin de que nos dé tiempo a recomponer esa problemática de profesionales que tenemos en atención primaria y, en mucha menor medida, con el colectivo de anestesistas.

¿A qué perfiles va dirigido o qué condiciones tendrán que cumplir quienes quieran acogerse a la línea de avales de 200 millones para comprar vivienda?

En vivienda lo primero que le decimos a la juventud y la ciudadanía en general es que el PNV no les dice si tienen que ir por la vía del alquiler o la vía de la compra. Tienen que tener libertad. Pero, para el que quiere comprar vivienda, lo que hemos puesto encima de la mesa es una línea que cubre el 20% del préstamo que no da el banco. Al que quiere ir por la vía del alquiler le vamos a poner también avales para las fianzas, se van a construir hasta 7.000 viviendas reservando el 40% para menores de 36 años... Dicho esto, hay un tema que me preocupa: que no se toque la fiscalidad de la vivienda. Nosotros vamos a mantener la deducción en la declaración de la renta por compra de vivienda, porque afecta a 332.000 personas y nos parece que es una política favorable para hacer frente al aumento de los costes de los créditos hipotecarios y para preservar el bolsillo de la gente.

En el debate de ETB-1, le preguntó al candidato de Bildu, Pello Otxandiano, por esta propuesta…

(Interrumpe) Y no fue capaz de responderme.

No le respondió y le dijo que ya lo había contestado en Euskadi Irratia. Usted le preguntó por otras cuestiones que tampoco aclaró. ¿Cree que EH Bildu intenta ocultar parte de su programa?

EH Bildu lo que tiene claro es que no quiere debatir sus medidas con el resto de los partidos, y lo que hace es esconder su modelo de sociedad. Cuando veo el programa económico de Bildu, me preocupa el intervencionismo en política económica que destila. Yo creo en la colaboración público-privada, que es la que nos ha permitido reconvertir industrialmente este país. Euskadi tiene la renta per cápita más alta del Estado, las tasas de pobreza más bajas... Cuando Bildu pone encima de la mesa un modelo que busca la intervención, me recuerda a modelos de países de América Latina. Las decisiones en política económica tienen consecuencias en la calidad de vida de la gente. Por eso quiero que haya debate en campaña. Lo que ocurre es que Bildu evita el debate. Si no quiere debatir, será porque algo tiene que esconder.

¿Hace falta una consejería de Juventud?

Hace falta poner el foco en la juventud y no creo que la respuesta a eso sea una consejería. La juventud vasca tiene el derecho a soñar y llevar a cabo su proyecto de vida. Eso nos obliga a destinar más recursos, y también me lleva a hacer un llamamiento a la empresa vasca, para que cuide la cantera. Hay que darle oportunidades de desarrollo profesional, y eso no depende solo de la administración pública, que tiene que generar condiciones. Depende también de un compromiso de la empresa. La empresa tiene que cuidar la cantera, y eso implica buenos salarios, buenas condiciones de carrera profesional, flexibilidad laboral, conciliación familiar... Desde lo público tenemos que acompañar todo eso creando condiciones para que la empresa haga esa apuesta. Lo público no puede ser más competitivo que lo privado, también la empresa tiene que hacer esa reflexión, tiene que implicarse en cuidar a la cantera. Todos tenemos responsabilidad.

Si es lehendakari, ¿va a motivar esa reflexión en la empresa reuniendo por ejemplo a los agentes sociales para que mejoren las condiciones?

Sí, sin duda.

¿Para que mejoren los salarios?

También. Cuando uno le pregunta a la gente joven qué busca en un empleo, el salario no es el factor fundamental, curiosamente. Es la flexibilidad, la opción o no de hacer carrera profesional, conciliar… Y es también el salario, pero no es el único factor. El llamamiento a la empresa vasca es para que piense en todas estas cosas, pero que lo primero que haga sea pagarle bien a la gente joven. La empresa pública es atractiva porque genera estabilidad, buenos salarios, capacidad de conciliación… Pero la empresa privada tiene que hacer también su trabajo. Y creo que hay empresas que lo están haciendo, pero necesitamos un compromiso de país porque nos tenemos que tomar muy en serio a nuestra juventud.

Cuando el PNV propone un fondo soberano con 3.000 millones y dice que los bancos también tendrían que aportar, ¿eso quiere decir que lo tiene apalabrado con Kutxabank?

Yo he hablado de activar 3.000 millones para el arraigo del tejido empresarial en Euskadi, y para ayudarle a crecer en Euskadi y fuera de ella. El Gobierno vasco daría ejemplo con 1.000 millones en Finkatuz, que ya tiene participaciones en Kaiku, CAF e ITP. En segundo lugar, propongo la modificación de la normativa de las EPSV (Entidades de Previsión Social Voluntaria para pensiones y jubilación). En Euskadi tenemos en torno a 28.000 millones de ahorros en EPSV. Creo que hay que destinar un porcentaje de manera obligatoria. Simplemente con que pusiéramos en torno al 4% o 5% de obligatoriedad, podríamos aflorar entre 1.200 y 1.400 millones. En tercer lugar, planteo la colaboración público-privada con las fundaciones bancarias, Kutxabank, o los family office, grupos financieros de familias. Podrían activarse a corto plazo 1.000 millones más. Van a venir movimientos corporativos y tenemos que estar preparados para hacer crecer a esos proyectos. También me consta que hay muchas empresas industriales que están mirando en el mercado internacional para hacerse con empresas y reforzar las posiciones vascas. Tenemos que acompañarlas con instrumentos financieros. Además, hay proyectos de la transición energética y digitalización que están buscando venir a Euskadi.

¿La futura Agencia de Prestaciones Sociales tiene como finalidad agilizar la concesión de ayudas, o más bien fiscalizar porque detectan irregularidades?

En el Gobierno actual, la prestación de ayudas sociales se produce desde distintos departamentos. En Lanbide se gestiona la RGI; desde Juventud, el programa Emantzipa; en Igualdad y Políticas Sociales, se gestionan otras… Por eficiencia, sería bueno que una única agencia gestione todas las prestaciones. Segundo, eso nos permite evitar duplicidades, tener la información en una única mano, y ser más eficientes y rápidos, y controlar claramente que las ayudas se destinan a quien lo necesita y, además, que a quien intenta hacer fraude lo tengamos controlado desde una ventanilla única. Soy partidario de ayudar a quien lo necesita. Siempre hemos defendido una política de protección social que sea generosa, para una sociedad cohesionada. No vamos a dejar a nadie atrás, pero hay que ser exigentes, controlar los dineros públicos, y por eso he puesto encima de la mesa una agencia que dependería del departamento de Hacienda. Ayuda, sí; control, también. 

¿Está generando el PNV una alarma social con la seguridad en las calles para ganar el voto del orden o el voto del PP, como dice el PSE?

Esto no es ir ni a por el voto del orden ni nada que se le parezca. Es hablar de algo que está entre las preocupaciones de parte de la sociedad vasca, especialmente en los ámbitos urbanos y en algunas capitales, y esto es prevenir antes que lamentar. Euskadi es un país seguro, pero tiene que seguir siéndolo. Hay que cortar de raíz cualquier atisbo de surgimiento de inseguridad con más prevención policial. En todo caso, el que la hace, la paga, tolerancia cero con quien delinque y una policía local que cuente con los recursos materiales y personales necesarios. Por eso, en absoluto comparto las palabras de quien pretende “desmilitarizar” o desarmar a quien nos tiene que proteger.

"Si ganamos en escaños y votos, se va a diluir la tentación de Sánchez"

 Usted pide una victoria clara para que no haya sorpresas con los pactos. ¿De cuánta diferencia en escaños estamos hablando con respecto a la segunda fuerza para que Sánchez no se vea tentado de pactar con EH Bildu?

Si el PNV es la primera fuerza política en escaños y en votos, van a diluirse las tentaciones.

¿El empate haría dudar a Sánchez?

Habría que preguntárselo a él.

¿Sánchez evitó concretar su política de pactos en su mitin en Gasteiz porque sabía que el CIS iba a dar la victoria a EH Bildu?

Desconozco la información que tiene el señor Sánchez sobre el CIS. Entiendo que tiene información directa porque lo controlan el Gobierno español y el señor Tezanos, que es su asesor áulico. A mí me preocupó que no le respondiera al señor Andueza, porque le instó públicamente. 

Feijóo les ha ofrecido sus votos a PNV y PSE con tal de que Bildu no llegue a la Lehendakaritza. ¿Usted va a aceptar los votos del PP?

No he escuchado lo que ha dicho el señor Feijóo. Nosotros vamos a hablar con todos, como siempre, y acordar la gobernabilidad con quien estemos de acuerdo en el modelo de sociedad. Obviamente, el PSE es una opción natural, pero tenemos que estar de acuerdo en el para qué y, sobre todo, lo tiene que querer el señor Sánchez, que es quien va a tomar la decisión, y no el señor Andueza. Podemos estar en la circunstancia de que no se necesite ninguna fuerza adicional a PNV y PSE.

¿No ha tenido predicamento en otras formaciones el acuerdo de país, con los partidos y los agentes sociales, que propuso usted para sacar a Osakidetza de la bronca? Bildu está diciendo que la gestión del PNV ha sido dictatorial…

No voy a entrar en el barro con Osakidetza. Para mí, es la prioridad y es bueno que haya un consenso. Ahora que hemos perdido al lehendakari Ardanza, me gustaría recuperar el espíritu que le impulsó junto al consejero de la época, que fue Iñaki Azkuna, y junto a Javier Vergara, con el gran proyecto Osasuna Zainduz; recuperar el espíritu de comienzos de los años 90 porque fue un movimiento transformador para poner en marcha la Osakidetza moderna que hoy conocemos, donde se implicaron todos los profesionales, fuimos capaces de acertar, y se creó la joya de la corona del autogobierno. Sigue siendo el mejor sistema del Estado, pero hay cosas que mejorar. Vamos a ponernos todos de acuerdo. Esa puerta está abierta. Yo no voy a hablar de decadencia de Osakidetza ni voy a desprestigiarla.

¿Cuándo reactivaría el PNV la Ponencia del estatus? Ha pactado con Sánchez que haya un acuerdo en año y medio, pero el PSE dice aquí que no es prioritario…

La hoja de ruta la tenemos clara, está acordada con el señor Sánchez. Por tanto, hay que respetarlo.

Ahora que Sortu dice que “autogobierno es bienestar”, ¿usted se fía de Bildu y cree que podrán alcanzar un acuerdo sobre el nuevo estatus? ¿O cree que endurecerá su discurso tras las elecciones?

Han dado tantos bandazos… Ojalá sea verdad que han venido a la vía del autogobierno. HB optó por la ruptura y se quedó fuera del Estatuto de Gernika, al igual que Alianza Popular. Bienvenidos ambos si es sincera la apuesta, y ojalá podamos ensanchar el consenso. Estamos viendo una cara hasta el 21 de abril, pero veremos lo que ocurre el 22.

Más allá de la transferencia de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social, usted aspira a un sistema propio articulado desde Euskadi. ¿Esta propuesta se formula a largo plazo o quiere darle forma en esta legislatura?

Hay dos cosas, la primera, la transferencia de la gestión del régimen económico de la Seguridad Social que está en el Estatuto de Gernika. Tenemos un acuerdo con el señor Sánchez para que en el plazo de año y medio finalicen los traspasos. Dicho eso, si tuviéramos ya esa gestión, sí nos gustaría abrir un melón: cómo avanzamos hacia un sistema de incentivos en relación con el subsidio de desempleo. El sistema danés de flexiseguridad es muy inspiracional. Necesitamos tener una red muy potente que proteja a quien cae en el desempleo. Yo aspiro a tener un subsidio de desempleo mucho más generoso que el que tiene hoy la Seguridad Social española. Pero a su vez, tenemos que hacer que Lanbide sea mucho más activo. En Dinamarca, cuando uno cae en el desempleo, además de un subsidio muy generoso, el sistema le forma y ofrece trabajos en el cortísimo plazo. Ese sería un desiderátum de futuro.

Hay quien dice que el sistema vasco de la Seguridad Social sería deficitario, porque la sociedad está envejecida, y las pensiones son más elevadas y están vinculadas a los antiguos trabajos industriales…

Decir eso es hacer trampa. Hay que hacer la cuenta total, no la cuenta del momento, porque Euskadi ha enviado recursos al sistema general recibiendo muy pocos en términos de prestaciones durante décadas. Por tanto, ahí habría mucho que discutir. En todo caso, la gestión que establece el Estatuto de Gernika no habla de que nosotros hagamos una gestión directa de las pensiones. Son cosas distintas.

15/04/2024