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El grupo parlamentario del PNV en el Senado ha instado al Gobierno español a actuar con mayor celeridad frente a las consecuencias económicas derivadas del conflicto en Oriente Próximo. Durante la sesión de control celebrada este martes, el senador Luke Uribe-Etxebarria ha reclamado al Gobierno capacidad de anticipación y rapidez para mitigar los efectos negativos que ya han comenzado a percibirse en la economía.
El parlamentario ha dirigido su intervención al ministro de Economía, Carlos Cuerpo, a quien ha urgido a evitar el denominado efecto “cohete-pluma”. Este fenómeno describe una situación en la que los impactos económicos negativos se han trasladado de forma inmediata a ciudadanos y empresas, mientras que la respuesta institucional ha llegado tarde, cuando el daño ya ha estado consolidado.
Impacto inmediato en precios y mercados
Uribe-Etxebarria ha subrayado que, aunque ha existido el deseo generalizado de que el conflicto bélico haya finalizado cuanto antes, sus consecuencias económicas han podido prolongarse en el tiempo debido al peso estratégico de la región en la economía global. En este sentido, ha alertado de que tanto consumidores como empresas ya han percibido un aumento en los precios de los carburantes y del gas, una tendencia que ha podido agravarse si la situación se ha alargado.
El senador también ha trasladado la inquietud existente en los mercados, destacando el clima de incertidumbre que ha afectado a la actividad económica y a la toma de decisiones empresariales.
Propuestas sobre la mesa
Durante su intervención, el representante jeltzale ha solicitado al ministro concreción sobre las medidas que el Ejecutivo ha previsto aprobar en el próximo Consejo de Ministros. Asimismo, ha puesto en valor las iniciativas impulsadas desde Euskadi, incluyendo las propuestas remitidas por el lehendakari Imanol Pradales al presidente Pedro Sánchez.
Entre ellas ha destacado el paquete aprobado por el Gobierno Vasco, dotado con más de mil millones de euros, orientado a crear un “escudo industrial” que ha protegido la economía vasca. Las medidas se han centrado en salvaguardar el empleo, apoyar financieramente a las pequeñas y medianas empresas y reforzar la autonomía energética.
En paralelo, el PNV ha planteado sus propias propuestas, dirigidas a proteger a los colectivos más vulnerables, así como a las clases medias y trabajadoras. También han incluido ayudas específicas para sectores especialmente expuestos como el transporte, la agricultura, los autónomos y la industria, con especial atención a la electrointensiva, clave en el tejido productivo vasco.