Gipuzkoa

El PNV denuncia el abandono del Monumento al Pastor de Basterretxea

La emblemática obra del escultor vasco necesita mantenimiento y cuidado, en palabras de los jeltzales oñatiarras, que también reclaman atención para la ermita de San Martín
El símbolo Monumento al Pastor, obra de Basterretxea. / N.G.

El grupo municipal de EAJ-PNV de Oñati ha puesto el foco en el Monumento al Pastor Vasco, obra del genial escultor y pintor del siglo XX Néstor Basterretxea, situado en la carretera de Arantzazu. Según los jeltzales, la falta de mantenimiento que presenta esta emblemática escultura, ubicada en los alrededores del merendero de Urrintxo, requiere una actuación urgente, al igual que la ermita de San Martín, dos espacios singulares del municipio que, en palabras de la portavoz Amaia Erostarbe, muestran “claros signos de descuido”.

“La limpieza, mejora y conservación de estos espacios es fundamental para el bienestar del municipio y para preservar nuestra historia y patrimonio”, defiende el PNV en una nota en la que denuncia que, pese a haber solicitado hace más de un año al Gobierno municipal la limpieza y cuidado del Monumento al Pastor, no se ha llevado a cabo ninguna intervención. La ermita de San Martín, por su parte, sigue cubierta de grafitis en sus paredes, lo que no solo afecta a su aspecto, sino también a su valor como parte del patrimonio local”, añade Erostarbe.

La portavoz jeltzale, Amaia Erostarbe, y el edil Xabier Mugarza. EAJ/PNV.

Tareas pendientes

El PNV insiste en que la limpieza de pintadas en otros puntos de la localidad también sigue siendo tarea pendiente, y solicita a EH Bildu que “actúe de inmediato para eliminarlas, que supere la parálisis y dejadez actual, y que ponga en marcha de una vez por todas las labores de conservación y mantenimiento de la escultura y de la ermita, para garantizar que los espacios del municipio se mantengan en buen estado y se respete nuestro patrimonio local”.

Un monumento con historia y significado

El Monumento al Pastor Vasco, que este año cumplirá 28 años, no es solo una pieza escultórica, sino un símbolo de la tradición pastoril y de la cultura vasca. Su autor, Néstor Basterretxea, buscó “dar vida a un árbol mágico, que cada espectador compusiera visualmente al caminar alrededor”, convirtiendo la obra en una experiencia interactiva y poética.

Su gestación fue larga y apasionante: tras dos intentos fallidos en 1959 y 1984, el proyecto se materializó finalmente en 1998 gracias a una campaña de captación de fondos que recorrió Euskal Herria y América. La escultura, que se erige junto a la carretera que conduce al santuario de Arantzazu, fue en su momento noticia por el eco mediático que generó, la relevancia del artista y el carácter simbólico de la pieza.

Con el tiempo, sin embargo, el Monumento al Pastor Vasco no ha recibido la atención que merece. Hoy, algunas de sus partes presentan oxidación, y el conjunto requiere una limpieza general y un lavado de cara para recuperar el esplendor de sus primeros años.

No es la primera vez que se pone de relieve su estado. La iniciativa del PNV se suma a distintas demandas ciudadanas que, a lo largo de los últimos años, han subrayado la necesidad de preservar este símbolo del patrimonio cultural y reforzar su adecuada puesta en valor. El monumento, que se eleva diez metros en acero corten y hormigón armado, representa a los numerosos descendientes de los pastores vascos, tanto en América como en Euskal Herria.

18/03/2026