Desde el congreso de febrero de 2025, la estrategia de los socialistas vascos pasa por ganar una presencia mayor en el debate y visualizar en público sus desencuentros con el PNV para marcar un perfil propio, lo que ha provocado que salten chispas en la relación y que se produzcan episodios de tensión como el que desató el tuit de la piscina que se burlaba de Aitor Esteban. Pero, mientras la oposición intenta que cale el relato de que PNV y PSE no están de acuerdo en nada y simplemente gobiernan juntos para seguir en el poder, el PNV quiere resituar el foco en los resultados que tiene en el día a día el trabajo que realizan el Gobierno Vasco y las instituciones que gobiernan en coalición: Presupuestos, iniciativas conjuntas como las leyes de medidas urgentes de vivienda y de simplificación de los trámites administrativos para la industria, el pacto de salud o el Basque Segurtasun Foroa. Los jeltzales prefieren poner el foco en las principales medidas que han impulsado, por encima de las "declaraciones puntuales" o los mensajes en tono preelectoral que pueda hacer el PSE en puertas de los comicios municipales y forales de mayo de 2027, o en un momento en que la fecha de las elecciones generales está en el aire. En una jornada de trabajo en Bilbao que se celebró este miércoles unas horas después de que el socialista Eneko Andueza volviera a la carga acusando al PNV y a EH Bildu de impulsar una prioridad nacional a la vasca en debates como el euskera, el PNV reivindicó la coalición de Gobierno "como refugio de moderación y estabilidad frente al populismo y la incertidumbre" y frente a las situaciones que se viven en el entorno. El mayor desencuentro que han tenido en lo que va de legislatura es la reforma de la Ley de Empleo Público, una reforma que afecta precisamente a los requisitos de euskera en la administración pública y que el PNV tuvo que aprobar con la abstención de EH Bildu y el rechazo del PSE. Los socialistas han convertido desde entonces esta discrepancia en uno de sus principales reclamos para alimentar la idea de que solo sus votos pueden frenar una hipotética alianza PNV-EH Bildu que, para la mayor parte de los observadores, es inviable.
Hacer "la vida un poco más fácil" a la industria
En un encuentro que contó con la presencia del lehendakari, Imanol Pradales, el portavoz parlamentario Joseba Díez Antxustegi defendió la coalición PNV-PSE. “Valoramos mucho el acuerdo que tenemos con el PSE, no solo en el Gobierno Vasco, sino en las tres diputaciones y en los principales ayuntamientos del país, porque creemos que sobre muchas cuestiones prevalece una: la estabilidad. En un momento político en el que en Europa y en el Estado priman la inestabilidad y la incertidumbre, el pacto de Gobierno consigue que Euskadi sea un refugio de estabilidad, un refugio de moderación para las familias, las empresas, para quien quiera invertir y para la industria”, recalcó en ese encuentro, donde el PNV hizo repaso del curso parlamentario que termina y esbozó algunos retos para el que comenzará en septiembre. Díez Antxustegi defiende la "buena marcha" de la coalición y distingue dos planos: su actividad en el día a día, y las declaraciones que pueda realizar el PSE en una clave más electoral y "mediática". Y, sobre la supuesta prioridad nacional vasca, dijo que Andueza sabe que sus palabras "no se corresponden con la realidad".
“Tenemos dos Presupuestos aprobados, tenemos la ley de medidas urgentes de vivienda, y hemos desarrollado procesos como el Basque Segurtasun Foroa. Nada ni nadie nos va a desviar de nuestra hoja de ruta. Y queremos tramitar y aprobar durante el próximo curso político la Ley de agilización y simplificación administrativa para reducir la burocracia y que Euskadi siga siendo atractiva para desarrollar proyectos estratégicos. Pedimos a los grupos que apoyen esta ley, porque creemos que coincidimos en que hace falta reducir la burocracia y hacer la vida un poco más fácil para desarrollar este tipo de proyectos”, sostuvo. Pidió a EH Bildu y PP que decidan "aportar y dejar atrás el voto negativo" que tuvieron en la toma en consideración de la iniciativa. Se decidió habilitar el Parlamento en este mes de julio para avanzar en las comparecencias y los trámites. No es la primera vez que el PNV solicita a la oposición que reconsidere su rechazo y, de manera más directa, en anteriores ocasiones ha apelado al PP, porque ha denunciado un exceso de regulación por parte de las instituciones y un freno a la iniciativa privada. En cualquier caso, PNV y PSE tienen mayoría absoluta.