Bizkaia

El PNV acaricia la mayoría absoluta en la Diputación vizcaina, donde desaparecería Elkarrekin Podemos

Los jeltzales podrían ganar dos junteros y retomar su peso de 2019 en la institución, donde Bildu sumaría dos asientos, según un sondeo del ente foral que deja al actual equipo de gobierno con el 55,9% de apoyos
Reparto de escaños, según la encuesta de Ikerfel / DEIA

Superado de largo el ecuador de mandato, y con el foco puesto en 2027, las perspectivas electorales en la Cámara foral fortalecen al PNV, que recuperaría el terreno cedido hace casi tres años hasta aproximarse a la mayoría absoluta que marca la barrera de 26 junteros. Así se desprende del estudio de opinión pública presentado por la Diputación vizcaina, y que radiografía un posible ganancia de dos actas para la formación jeltzale, que se sitúa en una horquilla entre 24 y 25 escaños. El ascenso del partido que comanda la institución, representada en la figura de su diputada general, Elixabete Etxanobe, se produciría en un escenario donde el gran damnificado sería Elkarrekin Podemos, que desaparecería del mapa político actual. Los nacionalistas obtendrían una victoria tan holgada que no verían en peligro poder seguir gobernando con el PSE, aunque tanto socialistas como el PP podrían ceder un representante, mientras que EH Bildu experimentaría también una fuerte pujanza al firmar dos asientos más en una Cámara donde Vox seguiría sin apoderados.

El PNV, que lograría el 41,6% de las papeletas –2,4 puntos porcentuales más que en mayo de 2023–, fundamentaría su crecimiento en la circunscripción de Bilbao –donde pasaría de 6 a 7 u 8 diputados, con 5 puntos más de aval–, manteniendo sus representantes por Busturia-Uribe (6), Durango-Arratia (5) y Enkarterriak (6). El incremento validaría el trabajo desarrollado durante la presente legislatura después de que en la anterior cita electoral, en plena renovación, acusara cierto desgaste que le hizo entregar dos actas. Este horizonte de bonanza podría vincularse a aspectos que ya puso de relieve Etxanobe en el pleno de política general, tales como el hecho de haber recuperado 10.080 empleos, una cifra récord de afiliados a la Seguridad Social, los datos de recaudación de la Hacienda foral o proyectos como el inicio de las obras del subfluvial, el desarrollo de las obras de la Línea 5 del Metro de Bilbao, la aprobación de una nueva Norma Foral de Montes, el plan de Igualdad o la reconversión de las residencias forales, entre otros.

También el principal partido de la oposición, EH Bildu, saldría muy reforzado, en tanto que saltaría de los 15 junteros actuales a los 17, logrando un respaldo del 29,3%, es decir, un 3,8% más de votos que en la convocatoria precedente. El equipo abanderado por Iker Casanova mantendría sus representantes en Busturia-Uribe (5) y Durango-Arratia (4), aumentando su fuerza en Bilbao (de 3 a 4) y en Enkarterriak (de 3 a 4). Aunque su auge es generalizado, en Busturialdea Bildu cogería fuerza a costa del resto de formaciones, destacando una hecatombe de Podemos, que no llegaría al 1% de los votos. El dato de Bildu no es baladí y llama más poderosamente la atención si tenemos en cuenta que en 2019 la formación soberanista contaba con solo 10 asientos en la Cámara y diez puntos porcentuales menos de los que señala ahora esta encuesta. Parte de su argumentario sostenido esta legislatura se ha centrado en su crítica al planteamiento de revisión fiscal y su demanda de políticas progresistas que robustezcan la financiación de los servicios públicos.

PSE y PP, a la baja 

El asalto al poder de la institución lo tiene más complicado en tanto los números no den y persista el acuerdo entre jeltzales y un PSE que, eso sí, apunta ligeramente a la baja, quizás lastrado también por la coyuntura a nivel estatal. La formación que tiene en Goyo Zurro y Teresa Laespada a dos de sus principales baluartes en la Diputación se colocaría, según esta prospección electoral de Ikerfel, con 7 o los 8 asientos que ostenta en la actualidad, perdiendo peso en cuanto al apoyo en las urnas al pasar de un 16,2% de papeletas al 14,3%. El juntero que podría dejarse sería por la circunscripción de Bilbao. Algo muy parecido podría sucederle al PP, ya que podría ceder uno de los tres representantes que sacó en 2023, bajando también en aval ciudadano al estancarse en un 6,6% de papeletas, 1,8 puntos menos que la última ocasión. Los populares podrían entregar uno de los dos asientos que rascaron por Bilbao, manteniendo el de Busturia-Uribe.

El mayor batacazo se lo llevaría Elkarrekin Podemos. Si bien hace más de dos años tuvo que conformarse con retener dos asientos, los que obtuvieron Eneritz de Madariaga y Richar Vaquero (por las demarcaciones de Bilbao y Enkarterriak), la marca morada quedaría borrada del ente foral, donde en 2015 y 2019 llegó a lucir seis apoderados. La pérdida de peso específico ha ido multiplicándose en cada una de las convocatorias posteriores, hasta el punto de que ahora podría precipitarse su apoyo hasta retener exclusivamente un 2% de apoyos, o lo que es igual, hasta 5,4 puntos menos. Es más, podría verse superada incluso por la ultraderecha de Vox, que se situaría con un respaldo del 2,7%, siete décimas más que en 2023, aunque eso tampoco le valdría para estrenar representación en la Diputación vizcaina, donde, asimismo, tampoco estaría Sumar pese a contar con un 2,2% de papeletas.

En definitiva, de celebrarse ahora mismo los comicios, los partidos que conforman el Gobierno foral (PNV y PSE) amasarían el 55,9% de los votos. El informe, elaborado a partir de 3.002 entrevistas telefónicas a personas mayores de 18 años residentes en Bizkaia, se realizó entre el 3 y el 18 de diciembre de 2025, justo cuando se estaba decidiendo el futuro del Guggenheim de Urdaibai, proyecto finalmente abandonado y que ya venía coleando como objeto de discusión en la anterior cita electoral. El estudio recoge además una abstención del 39,5%, por debajo del 39,9% que se registró en las forales del 28 de mayo de 2023.

10/01/2026