Navarra

El Parlamento de Navarra tumba las iniciativas de UPN y PP contra la Korrika

La mayoría progresista de la Cámara rechaza las declaraciones que buscaban condenar la carrera por el euskera
Korrika a su paso por Navarra. AEK

La Korrika 2026 continúa su avance imparable por Euskal Herria, uniendo pasos en un clamor masivo a favor del euskera que ha movilizado a decenas de miles de personas en Navarra. Sin embargo, la iniciativa ha vuelto a toparse con un intento de instrumentalizar hechos aislados para empañar el éxito de la convocatoria. Este lunes, el Parlamento de Navarra se convirtió en el escenario de un intenso debate donde UPN y el Partido Popular (PPN) presentaron sendas iniciativas para condenar que algunos participantes portaran imágenes de presos de ETA a lo largo del recorrido de la Korrika lo que consideraban suficiente para recortar su financiación pública.

Clamor social frente a la confrontación política

El ambiente festivo y la participación plural a lo largo del paso de Korrika por Navarra han sido la tónica dominante, aunque tanto UPN como PP ha puesto el foco en la exhibición de imágenes de algunos presos de ETA al paso de la carrera por la Comarca de Pamplona.

Como suele ocurrir cada dos años, las dos formaciones de derecha han tratado de convertir la excepción en norma, buscando desvirtuar un movimiento. Pese a la insistencia de los grupos conservadores, la Junta de Portavoces rechazó ambas declaraciones institucionales al no recabar el respaldo necesario, evidenciando una vez más la división de bloques en la Cámara navarra.

Doble rechazo en la Junta de Portavoces

La primera propuesta, impulsada por UPN, exigía una condena "rotunda y sin matices" a la exhibición de imágenes de miembros de ETA, calificando los hechos como un ataque intolerable a la dignidad de las víctimas. El texto de los regionalistas iba más allá y planteaba medidas drásticas: la devolución íntegra de las ayudas públicas recibidas por las entidades colaboradoras y condicionar la celebración de futuras ediciones a la adopción de medidas de control estrictas.

Esta iniciativa solo contó con el apoyo de PP y Vox, mientras que el PSN optó por la abstención y las fuerzas de la mayoría progresista (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) votaron en contra, bloqueando así su aprobación. Javier Esparza, portavoz de UPN, no ocultó su malestar, criticando que el PSN "haya evitado que se pida la devolución de la subvención" y enviando un abrazo a las familias de Tomás Caballero y Francisco Casanova, cuyos asesinos aparecieron en las imágenes denunciadas.

Por su parte, la declaración del PPN se centraba específicamente en la financiación pública, instando a suprimir cualquier ayuda a actos donde se produjera lo que consideran un enaltecimiento del terrorismo. Aunque en este punto el PSN sí sumó sus votos a la derecha, la negativa en bloque de los socios de gobierno del Ejecutivo foral (EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) impidió que la moción prosperara. Irene Royo, portavoz popular, tildó lo sucedido de "vergonzoso y cruel", insistiendo en que los organizadores deben ser los responsables finales de lo que ocurra durante el trayecto.

El PSN marca distancias con la derecha

El papel del Partido Socialista de Navarra fue clave en el desarrollo de la jornada. Su parlamentario, Kevin Lucero, lamentó que se usara un evento cultural para ensalzar a miembros de ETA, pero rechazó de plano la "estrategia de UPN de intentar manchar al Gobierno de Navarra" en esta polémica. Lucero fue tajante al señalar que el Ejecutivo foral "nada tiene que ver con la organización de la Korrika ni tan siquiera la financia", pidiendo a la derecha que no intente "enfangar" a la administración en asuntos que no son de su competencia.

Desde las filas socialistas se abogó por una "reflexión colectiva" tanto de la organización como de aquellos que utilizan la lengua vasca para "crispar y tensar". No obstante, recalcaron que lo primordial debe ser promocionar e impulsar el euskera dentro de la voluntariedad y el respeto a la realidad sociolingüística de la Comunidad Foral.

Defensa de la Korrika como espacio de convivencia

Frente a las críticas, los grupos que sostienen el bloque progresista cerraron filas con el carácter popular de la iniciativa. Mikel Zabaleta (EH Bildu) calificó de "absolutamente desproporcionado e injusto" responsabilizar a la organización de actuaciones individuales ajenas a AEK, subrayando que el euskera sigue siendo una lengua minorizada cuyos derechos no están plenamente garantizados.

Desde Geroa Bai, Pablo Azcona defendió la Korrika como una herramienta de cohesión social y territorial en la que participan navarros de todas las ideologías. Aunque admitió que la exhibición de fotos de presos "no ayuda", criticó con dureza los discursos que intentan generar división y criminalizar un movimiento popular de tal magnitud.

En una línea similar, Carlos Guzmán (Contigo-Zurekin) expresó su empatía con las víctimas, pero argumentó que las declaraciones de UPN y PP "pervertían el sentir noble de esta carrera". Guzmán insistió en que se trata de hechos aislados que superan a la propia organización y pidió evitar campañas de exclusión que debiliten los consensos sociales en torno a la lengua propia de Navarra.

Finalmente, la postura más extrema llegó de la mano de Vox, cuyo portavoz, Emilio Jiménez, llegó a exigir la prohibición inmediata de la Korrika, denunciando lo que considera una "politización y utilización ideológica absoluta" de la lengua vasca. Una postura que, al igual que las iniciativas de UPN y PP, no encontró el eco suficiente en un Parlamento que sigue apostando por separar el éxito social de la carrera de las polémicas interesadas.

24/03/2026