León XIV ha defendido esta tarde la vigencia de la huella de la fe cristiana en la identidad europea y ha apelado a recuperar el espíritu del llamamiento de Juan Pablo II: "No temáis. ¡Abrid de par en par las puertas a Cristo", durante su intervención en el acto ‘Tejer redes con el mundo de la cultura, la economía y el deporte’, celebrado en el Movistar Arena ante representantes empresariales, sindicales y del ámbito deportivo.
Apelación al diálogo social
El Pontífice ha situado el eje de su discurso en la necesidad de recomponer el diálogo social entre los distintos ámbitos de la sociedad a través de lo que ha definido como "tejer redes", una forma de relación basada en el encuentro, la escucha y el respeto.
"¿En serio es posible creer que la Europa a la que tanto amamos sería ella misma sin la huella de la fe?", se ha preguntado León XIV, antes de insistir en que "Jesucristo no nos quita nada y nos da todo" y en la necesidad de repensar el sentido del progreso contemporáneo.
En ese contexto, ha advertido de una sociedad con una gran capacidad para producir, innovar y comunicar, pero que corre el riesgo de perder el sentido último de esa actividad. "Todavía necesitamos aprender a custodiar el alma de aquello que esta genera", ha señalado, antes de interrogarse sobre el rumbo del desarrollo actual: "Qué, para qué y para quién producimos".
León XIV ha insistido en la necesidad de no reducir la vida social a la eficacia productiva y ha reclamado una mirada más amplia sobre el progreso, en la que la dignidad de la persona ocupe el centro de las decisiones económicas y culturales. "En el ADN de la humanidad está el deseo de bien, de belleza y de verdad", ha subrayado, defendiendo que la Iglesia busca mantenerse en diálogo con el mundo contemporáneo desde esa aspiración compartida.
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El Pontífice ha advertido también sobre el uso del lenguaje en todos los ámbitos sociales. "Toda expresión habla, transmite; puede herir o sanar, destruir expectativas o abrir horizontes", ha señalado, reclamando una responsabilidad mayor en la comunicación institucional, cultural y digital.
En esa misma línea, ha definido el diálogo entre sectores como una tarea de construcción común: "Tejer redes es un diálogo entre instituciones centrado en la dignidad humana". Y ha concretado ese enfoque en distintos ámbitos: la universidad, el trabajo, el arte, el deporte o la tecnología, que —ha dicho— no deben funcionar de espaldas entre sí ni perder su dimensión humana.
El deporte como maestro
El Papa ha puesto también el foco en el deporte, al que ha descrito como un espacio de aprendizaje moral y convivencia. "Cuántos deportistas nos enseñan a perder sin odiar, a ganar sin humillar o a levantarse después de caer", ha destacado, en un elogio de su dimensión educativa.
Ha cerrado su intervención con una llamada a la responsabilidad compartida en tiempos de transformación social y tecnológica: "Ser hilos nuevos para tejer redes nuevas que armonicen todos los ámbitos de la vida", ha pedido, apelando a una sociedad más cohesionada y consciente de su dimensión ética.
León XIV saluda a algunos de los presentes en el Movistar Arena
Empresas y sindicatos, juntos ante León XIV
En el acto han participados representantes de los empresarios, los sindicatos, y el mundo del deporte. El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha subrayado la necesidad de preservar el diálogo social en un contexto de cambio acelerado. "Las empresas y los trabajadores cooperamos cada día", ha señalado, advirtiendo de que la inteligencia artificial supone "un cambio de época" que exige acuerdos estables. "Las sociedades más fuertes son las capaces de construir consensos duraderos", ha afirmado.
Desde el ámbito sindical, el secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha defendido el papel del diálogo social en el Estado y la necesidad de adaptarlo a los nuevos retos. "Aspiramos a renovar un contrato social para el siglo XXI", ha dicho, en el que se construyan "sociedades más justas y más dignas".
Por su parte, el líder de UGT, Pepe Álvarez, ha advertido de la velocidad de la transformación tecnológica. "La inteligencia artificial está transformando el mundo del trabajo a una velocidad sin precedentes", ha señalado, subrayando que el reto no es solo técnico, sino profundamente humano. "El futuro no está escrito, está por negociar", ha afirmado.
También la presidenta de CEPYME, Ángela de Miguel, ha llamado a integrar la tecnología desde una perspectiva humanista. "Cuanta más tecnología tengamos, más humanidad necesitaremos", ha defendido, reclamando formación y confianza en las relaciones laborales del futuro.
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El deporte como escuela de valores
En el ámbito deportivo, la nadadora paralímpica Teresa Perales ha reivindicado la resiliencia como valor esencial. "Caer no es el final del camino", ha señalado, subrayando que "la verdadera victoria no es ser invencibles, sino aprender a levantarnos con ayuda de los demás".