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Dentro de su diversidad, el feminismo vasco ha mantenido una unidad de acción histórica superior a la de otros puntos del Estado, pero esa excepcionalidad ha comenzado a agrietarse. El movimiento llegará dividido al 8 de Marzo por la irrupción de la Coordinadora 8M Euskal Herriko Mugimendu Feminista y su decisión contraprogramar las movilizaciones convocadas por el sector hegemónico, representado por Euskal Herriko Mugimendu Feminista (EHMF). La clara semejanza del nombre escogido por la nueva red (abolicionista y transexcluyente) y Euskal Herriko Mugimendu Feminista (no putófoba y transinclusiva) ha generado bastante confusión entre la gente que tiene pensado acudir a las marchas del domingo, así como el “desacuerdo” y la “indignación” del movimiento feminista vasco.
Hasta ahora, EHMF había logrado priorizar la agenda social y de cuidados, soslayando en público los debates internos existentes sobre la identidad de género que han llevado al feminismo contemporáneo al punto de ebullición en el que se encuentra hoy en día. La decisión de la Coordinadora 8M de salirse de la vía mayoritaria en Euskal Herria trasladará a las calles el choque entre los dos grandes bloques en los que se ha fragmentado el movimiento a nivel mundial. En resumen, el domingo se replicará el modelo de doble manifestación tan habitual de otras capitales europeas, pero sólo en Bilbao e Iruñea. El resto de las manifestaciones seguirán la llamada del feminismo interseccional que defiende EHMF y cuya premisa es que las mujeres no son un grupo monolítico sino que están atravesadas por distintas opresiones como la clase, la raza, la orientación sexual, la identidad, la edad... Una corriente que, además, abraza la identidad de género, incluyendo a las personas trans.
Intercambio de comunicados
El pasado día 20 de febrero fue la puesta de largo de la Coordinadora 8M, formada por nueve grupos de Euskadi y Nafarroa, que defiende “la protección de nuestros derechos basados en el sexo”. Trabaja en colaboración con otras organizaciones abolicionistas vascas y estatales que luchan “por la igualdad real entre mujeres y hombres”. Pide la prohibición de la prostitución y rechaza el género “como sistema de opresión”. En definitiva, esta red mantiene que lo que define a un hombre y a una mujer es su sexo biológico, lo cual deja fuera a las personas transexuales. La coordinadora alza la voz contra la explotación sexual y reproductiva de las mujeres porque considera que cosifica sus cuerpos y los convierte en mercancía “para satisfacción de los deseos de los hombres”.
Aboga por la prohibición de la hipersexualización de las niñas y las mujeres “por ser violencia mercantilista” y lucha por la erradicación de todas las formas de violencia machista que sufren las niñas y mujeres “por el hecho de serlo”. La nueva red la forman Araba Abolicionista, Asociación Feminista Gafas Moradas, BerdinHezi, DoFemCo, Emargi, Garenak Emakume Feministak, La Mirada de Lilith, Partido Feministas al Congreso y Somos Ellas Euskadi. Uno de los aspectos más tajantes del manifiesto fundacional de la Coordinadora 8M es su llamamiento a recuperar para la agenda feminista a la mujer como sujeto político, frente a una agenda que “ha sido suplantada” por muchas organizaciones “autodenominadas” feministas “empecinadas” en lo contrario.
El 25 de febrero, Euskal Herriko Mugimendu Feminista difundió un comunicado (¡No en nombre del Movimiento Feminista de Euskal Herria!) para desvincularse de la creación de la Coordinadora 8M. La nota, suscrita por más de cien colectivos y asambleas del movimiento, afirma que este grupo va en “contra del camino que llevamos tejiendo y cosiendo” durante “más de medio siglo”. Recuerda que una de las ideas que siempre han tenido clara es que los espacios y las denominaciones “no se pueden utilizar a la carta” y que se debe actuar “dentro de una ética militante feminista”. En lo estrictamente ideológico, aclaran que el Movimiento Feminista de Euskal Herria “no es putófobo”. Defienden que el trabajo sexual “es trabajo” y reivindican que “las trabajadoras del sexo necesitan derechos al tiempo que apoyamos sus luchas”. Respecto al debate sobre las identidades de género, recuerdan que el movimiento no es trans-excluyente, es más, “lo formamos sujetos muy diversos”. En este sentido, no entienden “las categorías de forma esencial y nadie niega las propias violencias y opresiones a las que están sometidas cada categoría y subalteridad”. Acaban diciendo: “Juntas y juntes combatimos el sistema capitalista cisheteropatrialcal, colonialista y racista”.
Manifestaciones
Este es el contexto que marca la previa del Día de la Mujer, una jornada que se prevé multitudinaria por las centenares de marchas organizadas en todos los rincones del territorio. Euskal Herriko Mugimendu Feminista encara este 8M bajo el lema Otro mundo desde el feminismo, invitando a desbordar las calles frente al auge de posturas reaccionarias y el sistema actual. Como todos los años, ha convocado manifestaciones en las capitales. La principal tendrá lugar en Bilbao que partirá a las 12.00 horas desde el Sagrado Corazón, hora a la que comenzará la de Donostia, en el túnel del Antiguo. En Gasteiz la marcha saldrá a las 12.30 horas desde la plaza San Antón; a las 12.00, también, desde Atoniutti en Iruñea; y a las 11.00 horas desde la estación del tren de Baiona. Las marchas de la Coodinadora 8-M, tendrán lugar a las 12.30 en la plaza San Francisco de Iruñea y en la plaza del Teatro Arriaga de Bilbao.