Gipuzkoa

El mejor vermú de Euskadi, en Legazpi

La sociedad Lekanazpi ha organizado una cata de vermú y gildas

El vermú y las gildas son dos clásicos que están de moda (si es que alguna vez han dejado de estarlo) y la sociedad Lekanazpi de Legazpi, siempre trabajando para impulsar el consumo de productos del país, ha organizado una cata de vermús y de gildas. Los participantes catarán cinco vermús y diez gildas distintas. Las gildas las prepararán ellos mismos y los cinco vermús serán de cuatro bodegas vascas y una riojana. El acto tendrá lugar el sábado 14, a las 12:00 horas, en Lekanazpi. Los interesados deben inscribirse en vivetix.com. La inscripción cuesta 15 euros.

Los participantes catarán cinco vermús de las bodegas Txurrut, Ugabe, Atxa, Martínez Lacuesta y Barañano. El vermut Txurrut está elaborado con materia prima como la uva Hondarribi Zuri, cultivada en viñedos de las Encartaciones. Txurrut es la primera marca de vermut autóctona de aquella comarca.

En cuanto a Ugabe, se elabora en Artea, cerca del monte Gorbea, junto con el txakoli de la misma marca. El vermú se elabora al más puro estilo italiano, el cual es algo menos dulce que los vermú industriales. Tiene un punto de amargor, potencia los botánicos utilizados y tiene un toque a canela.

Se trata de una producción limitada, debido al pequeño tamaño de esta bodega familiar. Tanto el diseño de la botella como el propio vermú (y su secreta receta) son cuidados meticulosamente por esta bodega para ofrecer toda una gran sensación al degustarlo.

El vermú Atxa es elaborado por Destilerías Acha de Amurrio. Es la empresa más antigua de Euskadi: fue fundada en 1831 y tiene más de 130 años de tradición en la elaboración de licores, destacando por sus vermú tradicionales y modernos: el rojo y el blanco clásicos, de naranja, de mango... El Vermut Atxa destaca por el uso de botánicos como la artemisia y genciana, con un sabor que refleja la tradición artesanal de la zona.

La bodega Martínez Lacuesta de Haro también tiene una larga historia detrás. Se fundó en 1895 y elabora vermú desde 1937. En aquella época el consumo de vermú estaba ya asentado. Existía una tradición heredada de Italia, pero estaba considerada una bebida elegante, moderna, muy europea y destinada a las clases altas.

La inquietud y el espíritu pionero de Martínez Lacuesta le llevó a elaborar el primer vermú riojano conocido. Siendo como es una bebida tan simple como compleja, muy pronto vio la necesidad de diferenciarse de los otros productores creando una fórmula propia, que siempre se ha conocido con el nombre de conzia.

Por último, el vermú Barañano lo elabora la empresa Licores Barañano de Amurrio. Esta empresa también puede presumir de elaborar licores desde 1831, pues tiene el mismo origen que Destilerías Acha: la empresa que fundó Paul Pomes en Bilbao en 1831.

Los de Barañano, inspirados en una receta de su tatarabuelo de 1881, después de un largo camino de estudio, investigación, catas y pruebas, y adaptándose a los tiempos actuales, han conseguido lo que buscaban: un vermú complejo y equilibrado.

Hay que profundizar para detectar los aromas y sabores de los botánicos macerados como el amargor del ajenjo y genciana, la frescura de los cítricos o los matices de la canela o clavo.

En la cata de Legazpi disfrutarán de una amplitud de notas y una explosión de sabores inicialmente dulces pero con un retrogusto amargo y equilibrado, que dejan un prolongado y persistente final en boca.

08/03/2026