El Pacharán Menesa es una de las estrellas que están brillando en la edición 2026 de la feria Gustoko. Con todo mimo y la experiencia que dan más de dos décadas de trabajo de las Bodegas Cámara Palacios, en constante evolución y con la voluntad de seguir impulsando el segmento de los licores premium, no es sino el resultado de una cuidada selección de endrinas y una destilación artesanal que garantiza una calidad excepcional, a prueba de los paladares más exquisitos.
El pacharán, sin embargo, es un desconocido para un sector de la población, aún por descubrir. "Muchos jóvenes no lo conocen", dice Rafael Cámara, uno de los responsables de Menesa. Una pócima que "en cualquier momento del día y cualquier celebración es una cosa riquísima. Nace en las familias hace más de 100 años cuando había necesidades medicinales, como un mal de estómago. El pacharán lo arreglaba todo" y ahora es la copa perfecta para acompañar, por ejemplo, a un buen final de sobremesa.
La denominación Menesa proviene del carácter familiar de esta empresa castellana, ya que es un homenaje a una antepasada suya, "la abuela Lucíla', una menesa, que así se les llama a las vecinas del valle de Mena, en la parte burgalesa colindante a las Encartaciones vizcaínas.
La participación de Bodegas Menesa en este ferial del BEC supone un paso más en su estrategia de crecimiento situando el foco de su modelo empresarial en la innovación, con la sabiduría de conjugar el respeto por la tradición licorera con una inversión sostenida en investigación y desarrollo, lo que le ha permitido consolidarse como una firma dinámica y alineada con las nuevas demandas del mercado. Con un proceso de producción parecido al de las cubas, son productos con identidad propia y vocación de romper moldes dentro de la categoría del pacharán, destacándose por un perfil sensorial reconocible.
"El pacharán es diferencial"
Además, en un continente de lo más atractivo, "más moderno y sutil, con caja para un detalle. Hemos escogido una botella de medio litro, completamente transparente, para que se vea lo que estás bebiendo y una caja especial porque hay mucha gente que lo regala. Una botella de vino la lleva todo el mundo, y una botella de pacharán es diferencial".
A esta referencia cabe añadir Añejo Menesa, una propuesta pionera envejecida en barrica de roble francés durante dos años adicionales que aporta complejidad, estructura y matices inéditos en el mundo de esta bebida. "Es para tomarlo tranquilo. Mientras los fumadores alargan el puro, alargan la copa. En una copa de balón es excepcional. La gente que lo prueba se lleva la botella", afirma Cámara desde su stand. Quien degusta y quien invita a un pacharán Menesa tiene el éxito asegurado.