Actualizado hace 2 horas
Con el paso de las horas, va creciendo el optimismo entre la afición rojiblanca. El 0-1 de la ida obliga a los leones a buscar la remontada en Anoeta, un estadio que, precisamente, no se ha dado nada bien las últimas temporadas. Una victoria a domicilio en el primer encuentro de una eliminatoria acostumbra a ser decisiva, por ello, solo existe un único precedente en el que la Real, tras vencer como visitante, sufrió una remontada para el recuerdo en Anoeta ante el Lleida.
Noche de sorpresas
Hay que remontarse a 2017. La Real Sociedad se enfrentaba en los dieciseisavos de final de la Copa a un Lleida CF que militaba en la extinta Segunda División B. En aquellos años, todas las eliminatorias se disputaban a doble partido. Tras vencer en la ida en Camp d'Esports por 0-1, todo hacía indicar que los txuri-urdines vivirían una placida noche confirmando el pase a los octavos de final. En el minuto 35 el resultado era de 2-0, lo que colocaba un 3-0 en el global al descanso. Con un marcador así, ninguno de los asistentes a Anoeta en aquella lluviosa noche podía imaginar tal desenlace. Aitor Núñez y Manu Molina en el 56 y 59 respectivamente colocaron el 3-2. Las dudas comenzaron a florecer y en el minuto 87, un cabezazo de Bojan Radulovic puso el 2-3, dando el pase al conjunto catalán gracias al valor doble de goles fuera de casa que entonces, aún se tenía en cuenta.
Una auténtica sorpresa que, curiosamente, coincidió con el "Formenterazo" en San Mamés. Los rojiblancos ya conocían el resultado en Anoeta, pero a la vista quedó que no fue suficiente aviso. También en los instantes finales y de cabeza fue eliminado en la catedral. De aquella plantilla de la Real Sociedad se mantienen únicamente cuatro jugadores, curiosamente, tres de los capitanes: Mikel Oyarzabal, Igor Zubeldia y Aritz Elustondo. Más cercano al contexto de la semifinal de mañana fue la eliminación hace dos temporadas en las semifinales en Anoeta frente al Mallorca en los penaltis. Es evidente que la Real Sociedad cuenta con ventaja gracias al resultado en San Mamés, pero en diversas ocasiones se ha demostrado que en noches así, todo puede pasar.