Política

El liderazgo de las mujeres en la política: una lucha histórica con retos pendientes

Únicamente seis países en todo el mundo han alcanzado o superado el 50% de diputadas en sus cámaras bajas, mientras que en 21 Estados la presencia femenina no llega ni siquiera al 10%, según datos de Naciones Unidas
Elixabete Etxanobe y Eider Mendoza, diputadas generales de Bizkaia y Gipuzkoa, junto al diputado general de Araba, Ramiro González. / Europa Press

Acceder a los espacios de poder en la política ha sido, para las mujeres, una conquista forjada a base de lucha y perseverancia. Porque este sigue teniendo rostro mayoritariamente masculino. Los datos así lo corroboran. Según ONU Mujeres, a 12 de septiembre de 2025, 32 mujeres en 29 países se desempeñaban como jefas de Estado o Gobierno. Al ritmo actual, la igualdad de género en las más altas esferas de decisión no se llegará hasta dentro de 130 años.

La brecha no se limita a los despachos presidenciales. Las mujeres ocupan el 22,9% de los ministerios en el mundo y apenas nueve países han alcanzado gabinetes paritarios. Además, las carteras que más suelen recaer en ellas están vinculadas a igualdad, familia o asuntos sociales, mientras los grandes ministerios como el de economía o de defensa continúan, en su mayoría, en manos de hombres.

En los parlamentos nacionales, representan el 27,2% de los escaños —frente al 11% de 1995—, pero solo seis Estados han logrado o superado el 50% en sus cámaras bajas. En 21 países ni siquiera alcanzan el 10%. La paridad legislativa en los cuerpos legislativos nacionales, advierte la ONU, no será una realidad antes de 2063.

En el ámbito local, más de tres millones de mujeres forman parte de órganos deliberativos municipales en 145 países, lo que representa un 35,5%. La experiencia demuestra que su presencia no es simbólica. Estudios citados por la ONU constatan que cuando las mujeres lideran, cambian las prioridades y mejoran los resultados en políticas como el abastecimiento de agua o la atención infantil. No se trata solo de justicia representativa, sino de eficacia democrática.

Presencia en Euskal Herria

En la CAV, el Parlamento surgido de las elecciones de 2024 cuenta con 39 mujeres de un total de 75 escaños. El actual Gobierno Vasco mantiene una presencia femenina relevante en departamentos estratégicos y la administración autonómica ha ido incrementando el porcentaje de mujeres en altos cargos, hasta situarlo en torno al 43,7% en 2021. De aquel 7% de parlamentarias en 1979 se ha pasado a cifras cercanas a la paridad.

En Nafarroa, desde 2011 la presidencia del Gobierno foral ha estado en manos de mujeres: Yolanda Barcina, Uxue Barkos y, desde 2019, María Chivite. Aquel escenario de 1979, cuando menos del 1% de las alcaldías navarras estaban ocupadas por mujeres y apenas había un 3% de concejalas, pertenece ya a otra época. Hoy ellas representan el 40% de los cargos electos locales y el 48% del Parlamento foral.

Uxue Barkos: Igualdad y liderazgo femenino en Nafarroa

Uxue Barkos, actual senadora por Nafarroa, sostiene que el hecho de que tres mujeres hayan presidido de forma consecutiva la Comunidad Foral es el reflejo de un avance hacia la “normalidad” democrática. A su juicio, se trata de consolidar “la presencia de la mujer en igualdad de condiciones y con toda normalidad en un ámbito de relación social esencial como es el de la política”. Porque la política, añade, “es un mundo, en general, muy machista”.

El techo de cristal, afirma, es real en muchos ámbitos de poder. Basta, dice, con mirar imágenes de los años 80 para comprobarlo: "Si uno mira las Cortes Generales, el Parlamento de Navarra o el Parlamento de Madrid es tremendo". Aunque hoy la presencia femenina en la política activa es mucho más razonable, alerta de corrientes silenciosas que empujan en sentido contrario y recuerda que "la batalla sigue siendo absolutamente necesaria".

No alcanzaremos la igualdad plena si no trabajamos de manera conjunta para ello

Uxue Barkos - Senadora por Nafarroa

La expresidenta de Nafarroa señala que más allá de quién esté al frente de un gobierno, la política tiene un objetivo claro: “la búsqueda del interés general” y la respuesta a las necesidades de la ciudadanía. No obstante, reconoce que la diferencia histórica de roles entre hombres y mujeres ha podido dotar a muchas mujeres de “una mirada más inclusiva”, que influye a la hora de gobernar.

Uxue subraya que la lucha por la igualdad no es una tarea exclusiva de las mujeres. De lo contrario, “estaremos construyendo una sociedad muy coja. No alcanzaremos nunca la igualdad plena si no somos capaces de trabajar conjuntamente para ello”, relata.

Uxue Barkos, durante una intervención en el Senado. Redacción DNN

Idoia Mendia: Europa frente al machismo

Idoia Mendia es eurodiputa y miembro de la comisión de Empleo y Asuntos Sociales en el Parlamento Europeo. Nunca ha tenido problemas para ocupar puestos de responsabilidad, ni en el partido ni en las instituciones, según sus propias palabras. Aún así, asegura que a las mujeres se les mira de forma más crítica: “Hay mucho representante, sobre todo en el ámbito económico, más que en el político, que trata de diferente manera según si es un hombre o una mujer quien decide algo”.

Mendia no oculta su preocupación el auge de la extrema derecha y sus mensajes antifeministas, y alerta de que el machismo sigue presente en la sociedad: “Se ha perdido el miedo en temas como violencia sexual: las mujeres hablan más y denuncian más. Pero también existe una reacción contraria que cuestiona su palabra o intenta justificar estas violencias. Es un reflejo de que seguimos viviendo en sociedades profundamente machistas”.

Las redes sociales suponen un problema en este sentido, según la eurodiputada socialista. “Las redes sociales, cuyos dueños prefieren alinearse con grandes magnates y con figuras como Trump, facilitan la difusión de estos mensajes. Es más fácil que un joven se encuentre con discursos que cuestionan el feminismo que con mensajes que lo defienden. Además, en la llamada 'manosfera', proliferan discursos machistas y sexistas que son muy difíciles de controlar y regular. El problema es grave y requiere múltiples acciones”.

Desde las instituciones europeas se han implementado medidas de calado en favor de la mujeres, como la Estrategia de Igualdad de Género 2020 – 2025, de la que pronto se presentará una actualización. Los objetivos fundamentales son poner fin a la violencia de género, combatir los estereotipos de género, colmar las brechas de género en el mercado de trabajo, lograr la participación en igualdad de condiciones en los distintos sectores de la economía, abordar la brecha salarial y de pensiones entre hombres y mujeres, reducir la brecha de género en las responsabilidades asistenciales y alcanzar el equilibrio entre mujeres y hombres en la toma de decisiones y la actividad política.

Además, está la Directiva Europea de Transparencia Salarial, que será efectiva en junio de 2026 y obligará a las empresas a eliminar las brechas salariales de género y aumentar la transparencia retributiva. También se aprobó la Directiva europea sobre la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica, que criminaliza a nivel europeo determinadas formas de violencia tanto online como offline y obliga a los Estados miembros a establecer medidas sólidas de prevención, protección, apoyo a las víctimas y acceso a la justicia. “No es una norma perfecta, pero representa un paso importante y una reivindicación histórica del movimiento feminista”, explica Mendia.

También destaca la iniciativa ciudadana My Voice My Choice, que ha reunido más de un millón de firmas y ha logrado que la Comisión Europea dé “un paso importante para reforzar el acceso al aborto seguro en Europa”, según Idoia Mendia. “El reconocimiento formal de este derecho refuerza hoy más que nunca la protección de los derechos de las mujeres en la UE y supone un avance importante”, subraya Mendia, subrayando cómo las leyes y la presión ciudadana se traducen en igualdad tangible.

Eider Mendoza: Primera mujer al frente de Diputación de Gipuzkoa

El día que le plantearon la encabezar la lista del PNV a la Diputación de Gipuzkoa, Eider Mendoza entendió que la decisión trascendía lo personal. "El elemento más importante fue no ser yo la primera mujer que tenga la posibilidad de ser diputada general y lo rechace". Así explica el paso que la llevó a convertirse en la primera mujer en presidir la institución. Un hecho que, más que celebrarse, invita a la reflexión: "Ser yo Eider Mendoza es absolutamente circunstancial, pero que sea una mujer y tan tarde, es absolutamente revelador".

Aunque la política presenta mejores índices de presencia femenina, que otros sectores, la diputada defiende que esta no debe ser simbólica: "Las mujeres tenemos que ocupar espacios de decisión porque nos toca, al ser la mitad de la población". Y matiza que, a la hora de gobernar, no se trata solo de estilo, sino de contenido: "Se habla mucho de que las mujeres tenemos un estilo propio. Eso se tiene que notar en las políticas públicas que llevamos adelante”.

Por otro lado, Eider Mendoza subraya que "el coste por la exposición pública y por la conciliación debería ser el mismo para hombres y mujeres, pero es evidente que no lo es". Según sus palabras, el 53,1% de las mujeres dedica cinco horas al cuidado familiar frente al 29,8% de los hombres. Además, defiende que asumir una responsabilidad como la de ser de diputada general de Gipuzkoa exige “un equilibrio dentro de la propia familia”. “Hay trenes a los que me he subido yo otros a los que no me he subido, y lo mismo mi marido. Hemos intentado buscar un equilibrio entre trabajos muy exigentes y el cuidado de la familia”, relata Eider.

Para Mendoza, la igualdad va más allá de ocupar cargos de responsabilidad. "Cuando hablamos de igualdad, muchas veces estamos hablando, de estos espacios de poder y de influencia. Sin embargo, la violencia que todavía sufrimos muchas mujeres es la constatación más cruda y más dura de la falta de igualdad en nuestra sociedad", apunta.

La Diputación de Gipuzkoa trabaja para impulsar políticas que favorezcan la igualdad y el empoderamiento de las mujeres, especialmente en sectores como el de la tecnología, donde la presencia de la mujer es aún baja. "Estamos trabajando de la mano con el Gobierno Vasco y el tejido universitario en iniciativas como Emakumeak zientzian". El objetivo es lograr una ciencia una ciencia más inclusiva e igualitaria.

La acción se extiende a la lucha contra la violencia machista, con programas como Hariberria. Se trata de un servicio integral que incluye información y orientación sobre los derechos y opciones de las mujeres, así como atención psicológica y social para facilitar su proceso de recuperación. Además, brinda asesoramiento jurídico para acompañar a las mujeres víctimas en los trámites legales que requieran.

La política también nos pertenece y nuestra voz es importante para hacer una sociedad más justa

Elixabete Etxanobe - Diputada general de Bizkaia

Elixabete Etxanobe y el liderazgo femenino en Bizkaia

Para Elixabete Etxanobe, ocupar el cargo de diputada general de Bizkaia siendo mujer es un orgullo acompañado de compromiso y servicio público. “Trabajar por Bizkaia a diario me hacer recordar a todas las personas que han sumado en positivo para que esté aquí, tanto en el área profesional como en el personal. Y entre ellas hay muchas mujeres”.

Respecto al trato, reconoce que, a menudo, las mujeres en puestos de responsabilidad son juzgadas con mayor rigor que los hombres: “Estamos doblemente cuestionadas. Esto aumenta nuestra exigencia porque estamos más penalizadas en el error. La misma acción se interpreta de forma distinta según quién la ejerza. De mí han llegado a criticar en público hasta mis zapatos… Es un doble estándar”.

A pesar de los avances que se han producido en las últimas décadas, Etxanobe reclama un papel más importante para las mujeres en el ámbito político: “Es necesario estar donde se toman las decisiones políticas porque estas son herramientas de transformación. La política también nos pertenece y nuestra voz es importante para construir una sociedad más justa, también desde los espacios ejecutivos”.

Construir una sociedad más justa en la que hombres y mujeres tengan los mismos derechos y oportunidades requiere educación, respeto y políticas públicas que fomenten la igualdad. Por eso, desde la Diputación de Bizkaia se están implementando medidas que apoyan el emprendimiento femenino, la participación deportiva de las mujeres y la igualdad en los cuidados.

Sobre el futuro, no duda de que llegará el momento en que una mujer sea lehendakari: “¿Por qué no? La política ya no es un área masculinizada como lo fue antaño. Lo lógico, por tanto, es que también alcancemos los puestos de mayor representación y dirección en los gobiernos. Y no deber ser una excepción sino la consecuencia natural de nuestra presencia en política”.

08/03/2026