La parroquia de San Sebastian de Soreasu de Azpeitia acoge este sábado, a las 20.00 horas, un concierto que tendrá como eje el CD grabado por la Coral Julián Barrenetxea con motivo de sus 40 años de andadura.
Para dar forma a esta efemérides, la agrupación que dirige Javier Alberdi ha elegido un repertorio protagonizado por compositores vinculados a la tradición musical de Azpeitia: Joanes de Antxieta, Julián Barrenetxea, José Luis Frantzesena y José María Altuna.
Patrimonio a preservar
Detrás de esta decisión confluyen el interés por poner en valor la trayectoria del coro y la voluntad de preservar y difundir un patrimonio musical que forma parte de la memoria colectiva del municipio.
«Muchas veces oímos que los coros no viven su mejor momento y que las nuevas generaciones se alejan de este mundo. Por eso entendimos que era necesario dejar un testimonio grabado de unas obras que forman parte de la cultura de Azpeitia para que las generaciones futuras puedan conocerlas y valorarlas», señaló Javier Alberdi en la presentación del CD y el concierto.
Repertorio
La selección musical recoge composiciones representativas de cuatro autores claves en la tradición musical de Azpeitia.
Joanes de Antxieta (1450-1523), maestro de capilla de Juana la Loca y músico de referencia en la corte de los Reyes Católicos, está presente en el CD.
Junto a él comparte protagonismo Julián Barrenetxea, con piezas ligadas a las celebraciones de San Ignacio; José Luis Frantzesena, con su Jasokunde Meza; y José María Altuna, autor de la misa que se interpreta los días de San Ignacio y San Sebastián.
«Son obras que los azpeitiarras han escuchado durante décadas en misas, plazas y fiestas. Existe un cariño especial hacia esta música y queríamos reunirla en un documento sonoro que permaneciera en el tiempo», afirmó Alberdi.
En concreto, la parroquia se llenará hoy de los ecos de O bone Jesu, de Joanes de Antxieta; Aintza zeruetan y Juangoikoaren bildotsa, de José María Altuna; Erruki Jauna y Bedeinkatua, pertenecientes a la obra Jasokunde Meza de José Luis Frantzesena; y Pozez beterik, de Julián Barrenetxea.
Un proyecto en común
La Coral Julián Barrenetxea no ha estado sola en este proyecto.
Desde hace unos años es una agrupación formada exclusivamente por voces femeninas. lo que le ha llevado a solicitar la colaboración de otros grupos para contar con voces graves e interpretar el repertorio como fue concebido por sus autores.
Esta colaboración se ha traducido en la participación del Coro Parroquial de Azpeitia, Azketa Ahots Taldea, Kbeat Taldea y un grupo de voluntarios integrado por Rafael Guibert (tenor), Luis Uzin (barítono), Ainhoa Miguel (soprano), Onintza Rico (soprano), Rosa Mari Beitia (soprano) y Mila Iraeta (contralto).
El palacio de Basazabal sirvió de marco a la presentación del CD y el concierto del sábado en la parroquia de Azpeitia
Grabación en Azkoitia
La grabación se llevó a cabo en la parroquia de Santa María la Real de Azkoitia.
El organista azpeitiarra Ignacio Arakistain, protagonista también en el concierto de esta tarde, fue el encargado de hacer sonar el órgano Cavaillé-Coll durante las tres jornadas de grabación del CD.
«La historia de Azpeitia está muy unida a la música y me hacía ilusión participar en esta iniciativa. Este disco es un regalo que hacemos al pueblo. Existía muy poco material grabado de este repertorio y el 40 aniversario de la coral nos ha brindado una oportunidad magnífica para dejar constancia de él».
Una larga historia
Uno de los protagonistas del disco, José Luis Frantzesena, estuvo presente en la presentación del CD. Su figura está unida a la Coral Julián Barrenetxea, ya que fue uno de los impulsores de su creación junto a Pedro Illarramendi.
Aquellos primeros pasos tuvieron como elemento inspirador una actuación de la Banda de Música y la Banda de Txistularis acompañadas por un coro en Azkoitia.
«Pensamos que en Azpeitia necesitaba un coro y salimos a la calle a animar a la gente a participar. Unos nos decían que sí, otros que no, y algunos un día sí y al siguiente no. En dos semanas teníamos 35 personas y a los seis meses ya éramos 60 en el coro», rememoró Frantzesena.
Desde entonces han pasado cuatro décadas, un periodo que ahora tiene reflejo en un CD que sirve de legado y testimonio de una tradición, la de la música coral, que pese a la dificultades que atraviesa debido a la falta de nuevas voces, sigue viva en Azpeitia gracias al esfuerzo y el entusiasmo de vecinos como los que componen la Coral Julián Barrenetxea.