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Vitoria-Gasteiz se prepara para uno de los procesos judiciales más mediáticos de los últimos años. La Audiencia Provincial de Álava acogerá, entre el 4 y el 15 de mayo, el juicio contra Jaime Roca, el presunto asesino de Maialen Mazón. El caso, que será juzgado por un jurado popular, tratará de esclarecer las circunstancias de un crimen que no solo acabó con la vida de la mujer de 32 años, sino también con la de los gemelos que esperaba, dejando además huérfana a una niña de apenas tres años.
Un crimen que conmocionó a Vitoria
Los hechos que se juzgarán se remontan al 27 de mayo de 2023. El cuerpo de Maialen fue hallado en un apartahotel de la capital alavesa, en un escenario de extrema dureza: junto al cadáver de su madre se encontraba su hija de tres años, quien afortunadamente resultó ilesa físicamente, aunque permaneció junto al cuerpo hasta que los familiares dieron la voz de alarma al día siguiente.
El hallazgo se produjo después de que la familia de la víctima, preocupada porque Maialen no había acudido a una comida programada, se desplazara hasta el alojamiento. La noticia estalló en plena jornada electoral, sumiendo a la ciudad en un clima de consternación absoluta. La joven vitoriana había regresado a su ciudad natal buscando refugio, tras un historial de violencia de género que la había llevado a ser reconocida como una víctima de riesgo extremo en otras comunidades autónomas.
Una huida frustrada hacia la Comunitat Valenciana
La respuesta policial tras el hallazgo del cadáver fue inmediata. El principal sospechoso, Jaime Roca, natural de Valencia y expareja de la víctima, fue localizado horas después de cometerse el crimen. Roca había emprendido una huida desesperada desde Euskadi con la intención de regresar a su tierra natal. Sin embargo, su plan se vio truncado en el peaje de la AP-68 en Alagón (Zaragoza), donde la Guardia Civil interceptó el taxi en el que viajaba.
Sobre el acusado pesaba ya una orden de alejamiento dictada por un juzgado de Torremolinos (Málaga), la cual había quebrantado en reiteradas ocasiones. Este historial de incumplimientos y las denuncias previas en Castellón y Torremolinos situaban a Roca como un agresor persistente, lo que ha puesto el foco del proceso no solo en el acto homicida en sí, sino en el funcionamiento de los mecanismos de prevención.
Debate sobre los niveles de riesgo y la protección
Uno de los puntos más polémicos que rodearon este caso, y que previsiblemente sobrevolará las sesiones del juicio, es la discrepancia en la valoración del riesgo de la víctima. Según los registros oficiales, Maialen figuraba con una calificación de "riesgo extremo" en el sistema estatal VioGen. No obstante, tras su regreso a Euskadi y los contactos mantenidos con la Ertzaintza, la policía vasca rebajó dicha calificación a "riesgo bajo".
Esta decisión se fundamentó, en parte, en las declaraciones de la propia Maialen. El entonces consejero de Seguridad, Josu Erkoreka, explicó en su día que la mujer había manifestado a los agentes en al menos dos ocasiones -la última apenas diez días antes de su muerte- que no se sentía en peligro y que los encuentros con su agresor eran "consentidos".
Sin embargo, esta argumentación ha sido ampliamente cuestionada desde diversos ámbitos jurídicos. Expertos y otras Fuerzas de Seguridad del Estado han recordado que el quebrantamiento de una orden de alejamiento constituye un delito por sí mismo en todo el territorio estatal, independientemente de que la víctima consienta el acercamiento. La ley está diseñada para proteger a la víctima incluso de situaciones de vulnerabilidad psicológica que puedan llevarla a aceptar la presencia de su agresor.
Claves de la vista oral: dos semanas de testimonios
El cronograma fijado por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco establece que el juicio se prolongará durante casi dos semanas. El proceso comenzará con la constitución del jurado popular. A lo largo de las sesiones, se espera el testimonio de familiares, agentes de los distintos cuerpos policiales que intervinieron en la investigación y peritos forenses que detallarán la causa del fallecimiento y el estado del embarazo de la víctima.
La defensa y la acusación deberán confrontar sus versiones sobre cómo Jaime Roca consiguió localizar el paradero secreto de Maialen en Vitoria, un lugar que ella consideraba seguro.