Buscar
Araba

El jefe de Ertzaintza en los disturbios de Falange en Vitoria: “Iban a matarnos”

 El jefe del operativo de seguridad en Vitoria-Gasteiz asegura que los radicales estaban organizados para atentar contra la integridad de los agentes en unos altercados que dejaron 40 heridos.
Resultado de los altercados en Vitoria. ADRIAN RUIZ HIERRO
Resultado de los altercados en Vitoria. ADRIAN RUIZ HIERRO

Actualizado hace 2 horas

La fase de instrucción por los graves altercados ocurridos en Vitoria-Gasteiz tras la manifestación convocada por Falange ha vivido una jornada determinante en el Juzgado de Instrucción número 4. Una decena de agentes de la Ertzaintza han comparecido para relatar la extrema violencia vivida durante la contramanifestación del pasado 12 de octubre, aportando testimonios que apuntan a una planificación meticulosa por parte de los grupos radicales. El mando policial que lideró el dispositivo en la calle ha sido tajante al describir la agresividad de los atacantes, afirmando con contundencia: "Iban a matarnos".

Este mando ha insistido ante la jueza en que los manifestantes estaban "muy organizados" y que, lejos de ser una reacción espontánea, "sabían a lo que iban". Durante su declaración, se ha recordado especialmente el momento crítico en el que un agente cayó al suelo y fue pateado de forma reiterada por los radicales hasta que pudo ser rescatado por un compañero. Según las fuentes policiales, este episodio ilustra que el objetivo de los agresores superaba el simple desorden público, buscando causar daños personales graves a los uniformados.

Planificación y camuflaje: "Todo estaba preparado"

Los testimonios recogidos en sede judicial refuerzan la tesis de que los incidentes fueron "previamente preparados". Según el relato de los agentes, los atacantes utilizaron objetos que habían sido sustraídos en días previos, como piedras de las vías del tren, tapas de alcantarilla y sillas. Además, los ertzainas han destacado el nivel de sofisticación utilizado para evitar ser identificados por las cámaras de seguridad o los propios agentes: los manifestantes vestían totalmente de negro, iban encapuchados y, según el detalle aportado en la declaración, "tenían hasta las zapatillas tapadas con cinta aislante" para ocultar cualquier marca distintiva.

En total, el juzgado investiga a veinte personas por su presunta participación en estos incidentes, que se saldaron con cuantiosos daños materiales y un balance de 40 personas heridas, de las cuales la mitad eran agentes de policía. También han comparecido ocho de los investigados, la mayoría jóvenes veinteañeros, quienes han optado por acogerse a su derecho a no declarar.

ELA cuestiona el proceso y señala a Seguridad

El contexto de este proceso judicial está marcado por la posición crítica del sindicato ELA, que ha rechazado frontalmente el procedimiento contra los participantes en la contramanifestación. Para esta organización, el origen del conflicto reside en la "mala decisión" del Departamento de Seguridad al autorizar la movilización de los falangistas, a quienes el sindicato acusa de venir a Vitoria-Gasteiz a "provocar". Según ELA, el Gobierno Vasco permitió la movilización de un grupo de fascistas y les "ofreció su protección", mientras que militantes de izquierdas fueron "golpeados cuando intentaban desarrollar su actividad política", como la colocación de carteles.

Desde ELA se opina que se está enjuiciando a personas que decidieron "enfrentarse directamente a los fascistas" y censuran que se utilice a la Ertzaintza para proteger a dichos grupos. El sindicato ha apelado a que se creen condiciones para que situaciones similares a las vividas tras la manifestación convocada por Falange no vuelvan a repetirse.

Penas de cuatro años a seis meses de cárcel

Por otro lado, la representación legal de los agentes, liderada por el sindicato Euspel, solicita penas que pueden alcanzar los 4 años y 6 meses de cárcel para los investigados. Se les imputan delitos de desórdenes públicos y un atentado a agentes de la autoridad agravado por el uso de instrumentos peligrosos, debido al lanzamiento de objetos como adoquines de hasta dos kilos de peso. Paralelamente, el sindicato Sipe ha criticado el despliegue policial, denunciando que se envió a la primera línea a unidades de Seguridad Ciudadana, compuestas por agentes jóvenes y sin experiencia en tumultos, sin que ningún mando haya asumido responsabilidades por esta decisión.

El proceso judicial continuará en los próximos días con nuevas declaraciones. Además, queda pendiente otro procedimiento judicial iniciado por las denuncias de manifestantes contra la Ertzaintza, incluyendo el caso de una persona que recibió el impacto de material antidisturbios en la cara.

2026-01-21T07:03:45+01:00
En directo
Onda Vasca En Directo