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El diputado venezolano Nicolás Maduro Guerra tachó de "ilegítimo e ilegal" el proceso judicial contra su padre, Nicolás Maduro, y la esposa de este, Cilia Flores, quienes han afrontado este jueves su segunda audiencia en un tribunal de Nueva York tras ser capturados durante un ataque militar en Caracas y acusados de cargos relacionados con narcotráfico.
En un acto organizado en apoyo a Maduro en Caracas y tras el inicio de la audiencia en Nueva York, el dirigente chavista pidió elevar la voz "por la verdad, por la justicia, por la paz y por la libertad" de su padre y de Flores, también diputada.
"Hoy Venezuela y el mundo se levantan para elevar la voz más poderosa que puede tener un ser humano y una sociedad, que es la verdad, y aunque sean poderosos en medios de comunicación e intenten imponer narrativas, (...) nosotros, con la verdad real, con los hechos, siempre encontramos un huequito para colarnos", dijo.
Maduro Guerra, quien con anterioridad expresó su confianza en el retorno de ambos al país suramericano, aseguró el lunes que los dos están "muy bien, fuertes" y "con mucho ánimo", y señaló que su padre, "delgado, atleta, está haciendo ejercicios todos los días".
Asegura que "van a volver"
"¡Nicolás y Cilia! Van a volver", escribió el hijo del líder chavista en Instagram, donde compartió un vídeo antiguo en el que aparecen Maduro y Flores, también diputada. Ambos son considerados por el oficialismo venezolano como "secuestrados" después de que fueran capturados el pasado enero por fuerzas estadounidenses en medio de los ataques en Caracas.
Maduro Guerra dijo que, "más allá de la presidencia", su padre es "un hombre de fe, un obrero que se reconoce como hijo de Dios". En el vídeo que compartió, su padre, agarrado de la mano de Flores, asegura que nunca aspiró a ser presidente y se describe como "un hijo de Cristo", quien determinará su destino, según dice el propio Maduro.
Los cargos
En Nueva York, Nicolás Maduro está acusado de cuatro cargos: tres de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y poseer ametralladoras y artefactos destructivos, y un cuarto delito de posesión de esas armas.
Flores, por su parte, está acusada de otros cuatro cargos relacionados: dos delitos de conspiración para importar cocaína, uno de conspiración para poseer armas y otro de posesión de armas.
En su primera comparecencia, Maduro se declaró "no culpable" y se definió a sí mismo como un "prisionero de guerra".