Política

El Gobierno español tampoco abordará la inviolabilidad del rey

Tras aparcar el CNI, PSOE y Podemos acotan la reforma constitucional y no estudiarán la propuesta del PNV
El rey emérito, Juan Carlos de Borbón, con su hijo, Felipe VI, en una imagen de archivo.

Pensando que la legislatura de Pedro Sánchez iba a ser propicia para superar tabúes e hincar el diente a las reformas pendientes en el Estado, el PNV puso sobre la mesa una serie de debates que, sin embargo, comienzan a desplomarse uno por uno ante la ausencia de respaldo del PSOE, y todo indica que ya no se tocarán en los escasos diez meses de mandato que quedan. Tras la renuncia del Gobierno español a reformar la ley que controla el CNI, la siguiente reforma condenada al ostracismo es la limitación de la inviolabilidad del rey propuesta por los jeltzales.

El PNV intentó canalizarlo en un primer momento a través de un artículo en la Ley Orgánica del Poder Judicial, para que el rey solo tuviera inmunidad ante los tribunales por los actos que realice en el ejercicio de sus funciones públicas y no por sus negocios privados. Pero la propuesta ni se admitió a debate con el argumento de que debía vehiculizarse a través de una reforma constitucional. El grupo de Aitor Esteban tomó nota y dirigió su mirada hacia el procedimiento de reforma constitucional para eliminar el término “disminuidos” y sustituirlo por personas con discapacidad. El PNV introdujo una batería de enmiendas, entre las cuales se encontraba la inviolabilidad. Pero el PSOE ha alcanzado un acuerdo con el PP para limitar la reforma constitucional al asunto de la discapacidad como pedían los populares, y acaba de conseguir el respaldo de Unidas Podemos en ese propósito de reformar solo el término disminuidos, el artículo 49.

Era evidente que el resultado iba a ser este por el veto de la derecha, cuyos votos son necesarios, pero no se entiende entonces por qué el PSOE rechazó tramitar siquiera la reforma legal del PNV que hubiera permitido abrir otro cauce distinto, y por qué remitió a los jeltzales a una vía muerta, la reforma constitucional. El PSOE se amparó en un informe de los letrados de siete líneas que no citaba jurisprudencia.

La semana pasada se celebró un encuentro entre el ministro Félix Bolaños y el portavoz de Unidas Podemos, Pablo Echenique. En un comunicado, el grupo de Echenique admitió que defiende una reforma integral pero que, a petición de las personas con discapacidad y con el objetivo de que la votación salga adelante, “está dispuesto a circunscribir la reforma a este único tema”. Esto supone que no se dará cancha tampoco al derecho a decidir o a otras propuestas de Junts y C’s.

Como sucedió con la reforma del CNI, el PNV se ha visto inmerso en una especie de juego del gato y el ratón donde, a pesar de haber seguido los cauces que le señaló el PSOE, ve cómo la discusión se cierra a cal y canto, lo que ya le parece una flagrante ausencia de voluntad política o de valentía. En el caso del CNI, el PNV presentó una proposición de ley, el PSOE se la tumbó con el argumento de que la iniciativa debía partir del Gobierno español, y después ha resultado que ni siquiera aparece en el Plan Normativo para 2023. El propio Sánchez había defendido esa reforma.

DEL ANUNCIO AL OLVIDO

Algo similar ha ocurrido con la inviolabilidad del rey. El presidente Sánchez aseguró en octubre de 2021 que la inviolabilidad no era una condición necesaria para el jefe del Estado. El PNV registró una proposición de ley para retirar el blindaje al rey en sus actos privados, y para mantenerlo en el plano institucional, en la propuesta de candidato a la investidura y para los actos refrendados por el Consejo de Ministros. Planteó añadir un punto dos al artículo 55 bis de la Ley Orgánica 6/1985 del Poder Judicial. Lo canalizó por esta vía porque el PSOE había recelado de la reforma constitucional, por la ausencia de mayorías.

Pero, para sorpresa del PNV, volvieron a remitir a los jeltzales al procedimiento de reforma constitucional. El PNV introdujo entonces su propuesta a través de una enmienda a la reforma constitucional del término “disminuidos”. Planteó modificar el artículo 56.3 para que el rey esté blindado solo cuando “sus actos tengan relación con las funciones institucionales de la jefatura del Estado”.

El calendario ofrece una ventana de oportunidad. En concreto, para la reforma del capítulo de la Corona se necesita el apoyo de dos tercios de las cámaras, convocar elecciones, ratificarlo nuevamente por dos tercios y convocar un referéndum, pero la parte de las elecciones ya está garantizada porque las generales están previstas para diciembre. Además, el PNV cree que el contexto ayuda porque nunca antes la opinión pública había sido tan permeable a esta reforma, tras la polémica por los negocios del rey emérito, Juan Carlos de Borbón.

No obstante, los principales actores políticos se han alineado para poner puertas al campo. La popular Cuca Gamarra ya trasladó a Bolaños su exigencia de limitarse al artículo 49, y Unidas Podemos lo comparte, aunque se le ha notado cierta incomodidad por dejar en el cajón otras demandas como la restauración del derecho civil valenciano.

LA INVIOLABILIDAD “NO ES NECESARIA”

Sánchez en 2021: “es de otra época”

Sus declaraciones. El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, había defendido sobre la inviolabilidad en octubre de 2021 que “no es necesario que se reconozca esa condición al jefe del Estado”. “Es producto de otra época, de otra etapa legítima de nuestra democracia, pero no una etapa democrática, consolidada con más de 40 años de historia, que mira hacia delante con garantías y con confianza”, decía el socialista. El presidente se había presentado como un abanderado de la regeneración, aunque con el paso del tiempo esta apuesta por abordar la inviolabilidad se fue diluyendo ante la falta de apoyos en la derecha española, que podría vetar un cambio. El PNV propuso hacerlo vía ley, pero se impidió el debate.

11/02/2023