La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, advirtió este jueves de que la comunidad global no podrá superar el actual bache macroeconómico generado por la guerra en Irán "sin sufrir algo de daño" e instó a los Gobiernos a adoptar acciones coordinadas para no empeorar el panorama global.
En su discurso inaugural para las reuniones de primavera que el FMI y el Grupo del Banco Mundial (BM) celebran la semana que viene en Washington, la economista aseguró también que la profundidad del impacto económico de la guerra contra Irán va a depender en buena medida de si el aparentemente frágil alto el fuego alcanzado esta semana entre Washington y Teherán se mantiene o no.
Las palabras de la máxima responsable del FMI llegan un día después de que afirmara en una entrevista que el organismo rebajará su previsión de crecimiento global debido al conflicto en Oriente Medio.
Georgieva explicó que "la resiliente economía global está siendo puesta a prueba de nuevo" y definió la actual situación como "un choque negativo clásico de oferta" debido a los efectos del cierre parcial del estrecho de Ormuz implementado por Irán tras el comienzo de la guerra ,y aseguró que "un ajuste de la demanda es inevitable".
"En términos sencillos, no podemos superarlo sin sufrir algo de daño. Los responsables políticos pueden ayudar a mitigar estos efectos de diversas maneras, y una de ellas es, sin duda, no empeorar la situación", afirmó la directora gerente.
"Hago un llamamiento a todos los países para que rechacen medidas como los controles a las exportaciones, los controles de precios y demás, que puedan desestabilizar aún más la situación global. No viertan gasolina en el incendio. Necesitan esa gasolina para conducir sus coches", añadió la economista búlgara.
A la hora de asesorar el impacto en el crecimiento que pueda acabar teniendo la guerra, Georgieva apostilló que "dependerá en gran medida de si el alto el fuego se mantiene y conduce a una paz duradera".
Un panorama más duro que el de la pandemia
Georgieva incidió en que el actual panorama se presenta más duro que el generado por la pandemia hace cinco años, porque las circunstancias han cambiado y el espacio de maniobra fiscal para muchas economías se ha reducido desde entonces.
"El mundo tiene un problema de espacio fiscal. La deuda pública es generalmente mucho mayor que hace 20 años, incluyendo en la mayoría de los países del G20", afirmó Georgieva, que consideró fundamental que los reguladores y supervisores financieros estén alerta, sean ágiles y respondan con rapidez ante una situación cambiante".
La economista búlgara enfatizó también la importancia de que, en un momento marcado por el estrangulamiento de oferta en el mercado petrolero global, se mantenga la "búsqueda colectiva de eficiencia y diversificación energética".