Los animales son los protagonistas de muchos momentos únicos que, por suerte, se acaban haciendo virales en numerosas plataformas. Y algunos de ellos, como los reencuentros emotivos con sus cuidadores, enternecen a los usuarios en todo el mundo. Un buen ejemplo lo muestra la cuenta de X (anteriormente Twitter) conocida como @ceciarmy, que a estas alturas ya acumula más de 522.000 visitas.
Un reencuentro muy emotivo que ya es viral
La historia muestra el reencuentro entre el cuidador Darrick Thomson y una manada de elefantes del santuario Elephant Nature Park, en Tailandia, después de más de un año de separación debido a una emergencia personal.
Thomson, exbombero canadiense, se quedó en el santuario como voluntario y acabó cofundando la organización ‘Save the Elephants’ junto a su mujer, la conservacionista Saengduean “Lek” Chailert, para cuidar de estos animales.
En la grabación, se puede contemplar cómo el cuidador lanza una llamada particular desde la distancia. Los animales pronto se percatan de quién es la voz y no tardan en reaccionar al aviso, acudiendo a donde él se encuentra.
Estos elefantes corren en su dirección, chapoteando en el río, lo rodean y lo saludan con sus trompas, mientras se acercan de manera cariñosa juegan con él. Una bonita escena que nos enseña que el tiempo separados no había borrado la relación entre ellos.
Las reacciones de los usuarios
El vídeo subido a X por el usuario @ceciarmy, que ya lleva más de 15.000 ‘likes’ o ‘me gusta’, así como más de 522.000 reproducciones o visitas, ha tenido una gran acogida entre los internautas de esta red social.
“Maravilloso. Con razón se dice memoria de elefante”, “Todo ok mi hermano, pero 1 min antes de que lleguen a mi me tiemblan las paticas jajajaja”, “Elephants never forget (Los elefantes nunca olvidan)”, y “Beautiful (Precioso)”
Imagen de elefantes cruzando un río
“Memoria de elefante”
La expresión “tener memoria de elefante” hace referencia a la capacidad cognitiva de estos animales. Su cerebro, al ser el más grande entre los mamíferos terrestres, con un hipocampo muy desarrollado, está muy bien adaptado para la memoria y las emociones.
Las matriarcas, que son las hembras de mayor edad, suelen recordar la ubicación de ríos, pozas y pastos durante muchos kilómetros. Gracias a ello, dirigen a la manada en épocas de sequía, transmitiendo ese conocimiento de generación en generación.
Los elefantes también suelen reconocer a otros individuos durante años, incluso después de largas separaciones, y distinguen voces humanas. Un detalle que explica estos emotivos reencuentros como el de Darrick Thomson.
Del mismo modo, esta memoria, unida a su vida social y su particular empatía, es clave para su asegurar supervivencia y así garantizar la cohesión de la manada.