Pellegrino Matarazzo tiene ante sí el reto de gestionar de la mejor manera posible y sin perder calidad las dos próximas alineaciones de la Real Sociedad, que se enfrentará a dos retos muy importantes, en Liga el sábado visitará al Mallorca, y el próximo miércoles recibirá al Athletic en la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey.
Por supuesto que el partido de Copa es el más importante, ya que la posibilidad de disputar una final siempre es muy atractiva. Además, es un partido en el que el equipo se lo juega todo. No hay más opciones. Eliminar al Athletic y afrontar una final que tanto para el club como para sus aficionados sería todo un éxito.
En lo que al encuentro de este sábado en Mallorca respecta, no deja de ser un duelo de Liga, también importante pero no tanto como el de Copa, sencillamente porque después quedarán otras doce jornadas para seguir peleando el objetivo de una clasificación europea por la vía de este torneo.
Por lo tanto, lo normal es que Matarazzo otorgue descanso en Mallorca a alguno de sus titulares y salga con el once de gala ante el Athletic el miércoles en Anoeta. Si por algo se ha destacado el actual plantel de la Real es por su profundidad de plantilla y por sus futbolistas polivalentes para desempeñar varios cometidos en el campo. Además, a día de hoy, solo hay dos futbolistas lesionados, como son Kubo y Odriozola. Las recuperaciones de Sucic y Barrene le llegan al equipo en el momento más oportuno.